Omer Pardillo, albacea de Celia Cruz, valoró las numerosas reacciones por el centenario de la artista durante el programa Los Puntos a las Íes, de DIARIO DE CUBA, en el que también participaron otros expertos.
"Celia sigue viva en la memoria de todos. El respeto y el cariño, cada día crecen más. Una mujer que salió de Cuba y conquistó el mundo solo con su voz y su alegría", dijo el también presidente de la Fundación Celia Cruz.
En relación con los episodios de censura ocurridos en La Habana para evitar un homenaje por parte de Teatro El Público, la musicógrafa Rosa Marquetti consideró que "ese fantasma en el que ellos han convertido a Celia les sigue inquietando demasiado".
"A 22 años de la muerte de Celia, su voz continúa desequilibrando a las fuerzas más retrógradas dentro del Gobierno cubano. Esa voz todavía les produce demasiada inquietud", insistió la autora de los libros Celia en Cuba y Celia en el mundo.
Según Marquetti, "no hay otros recursos a los que apelar para contrarrestar el amor demostrado por una gran cantidad de cubanos hacia Celia"; pero, pese a la censura, "hubo homenajes en La Fábrica de Arte, y otros individuales de artistas".
Al respecto, el realizador audiovisual Ernesto Fundora calificó de "esperanza ingenua" esperar que los "malvados" del régimen "cambien su modus operandi canónico, de censurar o silenciar cualquier voz alterna dentro de Cuba".
"Norge Espinosa, Carlos Díaz, X Alfonso o Haila Mompié están haciendo lo que les toca. Nuestra generación es la que tiene que sanar esa herida y construir ese mix entre la Cuba de adentro y la de afuera, para la nueva patria. Celia es uno de los grandes tótems inspiradores para esa Cuba futura", afirmó Fundora.
En su descripción de los aportes de La Reina de la Salsa, Marquetti señaló que "Celia está en el tronco de la cultura cubana, no solo por su obra a lo largo de 60 años de carrera, sino porque tuvo la suerte de nacer en un momento importantísimo del desarrollo de la música cubana".
Para Fundora, "Celia tuvo una vocación de empujar la realidad más allá de los límites", porque "se planteaba retos constantemente y no se conformaba con lo que decían el mainstream o la normatividad de la época".
"En ese sentido, estamos hablando de una artista de vanguardia, moral, cultural, estética, racialmente. Una voz muy autorizada, una persona increíblemente culta, sin hacer alarde", añadió el director de videoclips como La Negra tiene tumbao.