En los últimos diez años, la Real Academia Española (RAE), institución con sede en Madrid que marca las pautas lingüísticas de millones de hispanohablantes, ha incorporado más de 2.000 palabras a su diccionario, y el estudio Las 2.000 nuevas palabras del español, publicado por la filóloga cubana Gelsys María García Lorenzo, revela que muchas de las agregadas entre 2014 y 2024, "se originaron en Cuba", dijo la académica camagüeyana, actual profesora de la Universidad de California, a Martí Noticias.
"Lo que he encontrado como resultado de mi investigación es que, dentro de esas palabras del español de Cuba, o relacionadas con Cuba, que han llegado al diccionario y que no se han publicitado habría vocablos tan importantes como 'anticastrismo' y 'anticastrista'", dijo la experta y resaltó que, de las 2.000 nuevas palabras, la RAE solo ha dado a conocer 910, pero el resto son vocablos de pleno derecho, aunque, por razones extralingüísticas no hayan sido divulgados..
"Ya los académicos de la lengua nos habían dicho que había palabras vinculadas con el español de Cuba como 'almendrón' y otras que son americanismos, que no son exclusivos del español de Cuba, pero que, si uno va al diccionario, los encuentra con la marca Cuba, como puede ser 'recordista', 'registración', 'textear', 'apilonar', 'grasitud', 'desmeritar'.
"Palabras, por ejemplo, de origen africano como 'ñampiar', que aparece como cubanismo, y además como una voz que se usa en República Dominicana y curiosamente, con el significado, tanto de morirse, como de matar a alguien", dijo García Lorenzo a Martí Noticias.
La experta resaltó que, entre las nuevas incorporaciones, "estaría 'arrurú', que aparece no solo como cubanismo, sino también como una palabra que se usa en Nicaragua y que significa tanto arrullo como canción de cuna". Indicó, además, que hay vocablos que, aunque no son exclusivos del español de la Isla, aparecen con la marca de "Cuba", como "pelucón", que se usa también en Bolivia, Chile y Perú para referirse a alguien de pelo abundante.
El libro de García Lorenzo, para el que su autora contrastó las voces del diccionario impreso de 2014 con las versiones digitales posteriores, en una revisión de más de 90.000 vocablos, abarca campos tan dispares como la economía y la cocina, así como los tecnicismos de la política y la tecnología del siglo XXI.
La obra, publicada en marzo en España por el sello editorial Oberón, ha tenido hasta ahora dos presentaciones, en el Instituto Cervantes de Los Ángeles y en la Universidad de California, y será presentada el próximo 9 de septiembre en el Instituto Cervantes de Madrid.
A partir de este libro, García Lorenzo invitó "a reflexionar sobre el poder de las palabras para encuadrar, iluminar y redefinir nuestra fotografía/percepción del mundo".
El hecho de que la filial del al RAE en la Isla, la Academia Cubana de la Lengua, sea, como todas las instituciones, controladas por el aparato ideológico del régimen, no ha impedido que estas y otras tantas palabras lleguen al diccionario que rige el habla hispana, toda vez que, por más censuras y retorcimientos de la realidad que ejecute el Gobierno cubano, las palabras terminan tarde o temprano por salir, por llegar.
Esta investigación y conversar con la autora, le hubiese encantado al recientemente fallecido Argelio Santiesteban, autor del imprescindible "El Habla Popular Cubana de hoy". Investigación que merece una nueva edición, tal vez con prólogo y actualización de Gelsys María García Lorenzo.