Con una llave simbólica, reconocimientos sindicales y la presencia del ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, las autoridades cubanas celebraron la entrega de 20 ómnibus reparados para la terminal de Santiago de las Vegas, en La Habana. Entre los comentarios a la noticia, los usuarios pusieron el foco en lo que sigue sin estar garantizado el combustible para que circulen.
La entrega tuvo lugar el sábado 7 de noviembre en un acto en la Empresa Productora de Ómnibus Evelio Prieto Guillama (CAISA), en Guanajay, Artemisa. Los 20 vehículos fueron recuperados con partes y piezas donadas por China, según reportó Radio Reloj.
El periódico oficial Tribuna de La Habana informó que al acto asistieron también el embajador de China en Cuba, Hua Xin, y directivos del transporte capitalino. La nota destacó el esfuerzo de mecánicos, carroceros y pintores, así como la búsqueda de alternativas para recuperar rutas de pasajeros.
El reconocimiento sindical subrayó que el colectivo no se detiene "ante las dificultades". Las publicaciones, sin embargo, no detallan qué recorridos cubrirán los ómnibus ni cómo se asegurará la continuidad del servicio.
"Muy bien. Pero el combustible qué", comentó Gonzalo Martínez Pineda en una publicación de Las Guaguas Cubanas y el Transporte en Cuba en Facebook. Roberto Jiménez expresó una duda similar: "Es tanto el déficit de ómnibus y de combustible que la entrada en servicio de esos vehículos ni se va a notar".
La decisión de destinar los 20 equipos a Santiago de las Vegas también generó cuestionamientos. Varios usuarios señalaron que entre los vehículos reparados había guaguas de otras terminales.
"Pero ahí hay carros de otras terminales como La Lisa, Lawton y Cotorro. ¿Por qué esa distribución solo para Santiago?", preguntó Liban Mario Hernández.
Ernesto González identificó cuatro vehículos que, según su comentario, pertenecían al Cotorro: "Se supone que las terminales debieran recibir sus carros de vuelta". Las publicaciones no explican los criterios del reparto.
Otros internautas cuestionaron cuánto durarán las reparaciones. "Anota la fecha que se los volvieron a reconstruir y verás en qué tiempo los desbaratan de nuevo", escribió Arley Delgado Santana.
La ceremonia ocurre mientras el propio Gobierno reconoce un desplome del transporte. En octubre, Rodríguez Dávila dijo a Reuters que los viajes en transporte público podrán caer un 75% al finalizar 2026 respecto al año anterior.
El ministro señaló además que de la Estación Central de La Habana solo salían 11 ómnibus diarios hacia las provincias, frente a los 419 anteriores, y admitió que el transporte público tradicional atraviesa "uno de sus peores momentos de la historia".
La recuperación de estos ómnibus ocurre mientras el Estado abre más espacio al transporte privado, cuyos precios resultan elevados para la mayor parte de la población. Como publicó DIARIO DE CUBA el 3 de noviembre, en un análisis sobre cómo el Estado cubano cede espacio al sector privado en los servicios públicos, la Resolución 140/2024 del Ministerio del Transporte amplía la participación de formas de gestión no estatal y contempla el arrendamiento de medios estatales a particulares. En un contexto de escasez de combustible, piezas y servicios de mantenimiento, esa apertura no garantiza una alternativa asequible: ante el deterioro del transporte público, los cubanos dependen cada vez más de lo que puedan pagar para desplazarse.