El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo redujo el grado de cooperación militar con el régimen cubano, toda vez que dejó fuera a La Habana del decreto anual que autoriza "el tránsito o estacionamiento en el territorio nacional de efectivos militares, naves y aeronaves" durante 2027. Desde 2020, Cuba había figurado de forma ininterrumpida en este tipo de documentos.
Managua, que también dejó fuera a Venezuela, evidenciando el final de lo que fue un potente trío autoritario, sí autorizó la entrada de militares de Rusia, China, México, Estados Unidos y sus vecinos de Centroamérica, siempre y cuando acudan "con fines de intercambio y asistencia humanitaria".
"No es un asunto voluntario de los gobiernos ni de Cuba ni Venezuela. Lo que pasa es que ambos países tienen condiciones internas especiales. Cuba básicamente está acabada económicamente. Y Venezuela porque ya está en la transición democrática", dijo un experto en la materia al diario opositor nicaragüense Confidencial, que se edita desde el exilio debido a la persecución que sufren sus periodistas a manos del régimen nicaragüense.
"Si Cuba sigue así, en cualquier momento explota la población. Entonces, están requiriendo de la mayor cantidad de fuerzas militares, de fuerzas del Ministerio del Interior, porque están previendo escenarios de agitación generalizada o de intervención directa de Estados Unidos", agregó el experto.
Según documentos del régimen de Ortega y Murillo obtenidos por Confidencial, entre 2020 y 2026, La Habana envió 700 militares a Nicaragua, a razón de 50 efectivos por semestre, para realizar supuestas "actividades humanitarias", según lo descrito en los decretos presidenciales analizados.
En este contexto, además, los militares nicaragüenses tampoco viajarán a Cuba y Venezuela durante 2027. "Los permisos de años anteriores contemplaban intercambios semestrales con La Habana y Caracas, hacia donde viajaban unos 100 efectivos al año a cada país", detalló Confidencial.
No significa una ruptura en la cooperación
Si bien no habrá intercambios militares, los regímenes de Cuba y Nicaragua siguen siendo estrechos aliados y mantienen vigente el "mecanismo bilateral de colaboración en materia de defensa, seguridad y cooperación técnico-militar", que firmó hace un año en La Habana el general de Ejército Julio César Avilés Castillo, comandante en jefe del Ejército de Nicaragua.
Según declaró entonces el Ejército nicaragüense, el documento refrendó "la importancia de sostener altos niveles de confianza y los procesos de trabajo coordinado que permiten fortalecer las sólidas relaciones que unen al Ejército de Nicaragua y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba".
Además, como muestra de la complicidad mutua, el pasado agosto, el régimen de Ortega y Murillo ordenó instalar en la céntrica avenida de Bolívar a Chávez, en Managua, una enorme imagen de Fidel Castro, quien fue uno de los mentores y aliados fundamentales de los gobiernos sandinistas presididos por Ortega.