Las atenciones en hospitales por síndrome febril inespecífico se incrementaron en Santiago de Cuba, donde se mantienen los indicadores de riesgo para las arbovirosis que circulan en la Isla, alertó el lunes la doctora Yaimara Gutiérrez, directora del Centro Provincial de Higiene Epidemiología y Microbiología, en declaraciones ofrecidas al medio local estatal Sierra Maestra.
Según la especialista, los tres municipios con transmisión declarada son Santiago de Cuba, Palma Soriano y Contramaestre. El índice de infestación en esos territorios "sigue siendo alto", explicó. No obstante, aseguró que el riesgo de enfermar disminuyó con respecto a la semana anterior.
Precisamente, un bebé de diez meses de Contramaestre habría muerto por dengue, según una publicación en Facebook del usuario Yois Ramos, residente en Estados Unidos.
Ramos identificó a la madre del niño como Lianet, quien sería trabajadora del Hospital General Orlando Pantoja Tamayo.
Según el post de Ramos, el bebé estuvo ingresado varios días en ese centro hospitalario antes de ser trasladado a Santiago, donde falleció.
Ni la prensa oficial ni el Hospital General Orlando Pantoja Tamayo habían confirmado el fallecimiento del bebé hasta el momento de redactar esta nota.
Respecto a la situación epidemiológica de la provincia, la doctora Yaimara Gutiérrez explicó que las atenciones por síndrome febril inespecífico se incrementaron "ligeramente", sobre todo en el municipio de Segundo Frente.
"Para combatir este panorama se mantienen acciones precisas como la abatización a los depósitos de agua y el tratamiento adulticida a los estratos de riesgo, en dependencia de la disponibilidad de combustible de los municipios; este último debe de incrementar por el nivel de infestación y una vez que nos encontramos en el periodo de alza estacional del vector, asociado a las condiciones climáticas", dijo.
"Recordamos que es necesario mejorar el ordenamiento ambiental, ya que este favorece al incremento de los depósitos artificiales que devienen criaderos del vector, tendencia que estamos observando en incremento; revisar los recipientes que puedan almacenar agua y contribuir a la limpieza de patios, azoteas y calles es muy importante", añadió.
La recogida de basura y la fumigación en Cuba están prácticamente paralizadas por el agudo desabastecimiento de combustible, que el régimen achaca a las sanciones de Estados Unidos. Sin embargo, esa narrativa choca con la rápida llegada de patrullas y camiones de la Policía a lugares donde los cubanos protestan contra los apagones y el deterioro de los servicios básicos.
Esas imágenes de los vehículos de la Policía enviados a sofocar las manifestaciones, pacíficas en su mayoría, han circulado en las redes sociales.
La doctora Gutiérrez también advirtió de la proximidad del invierno, "que implica un alza de enfermedades respiratorias agudas, por lo que es necesario mantener las buenas prácticas aprendidas en la Covid en cuanto al uso del nasobuco, tapar la boca al estornudar y el lavado de las manos. También se debe evitar los sitios de alta concentración de personas para prevenir los brotes".
Un día antes, la doctora Carilda Peña García, viceministra de Salud Pública en Cuba, reconoció que la situación epidemiológica en la Isla está marcada por "el alza estacional de las infecciones respiratorias agudas, las enfermedades diarreicas y las hepatitis, así como por un incremento de las arbovirosis".
La funcionaria dijo que en Cuba circulan variantes del Covid, influenza, hepatitis, dengue, chikungunya, entre otros, aunque evitó mencionar cifras y restó importancia a la gravedad del problema.
Mientras el MINSAP evita mencionar cifras de enfermos, días atrás el Global Dengue Observatory (GDO), un proyecto desarrollado por investigadores de la London School of Hygiene & Tropical Medicine (LSHTM), informó que Cuba acumula en el año 7.133 casos de esa dolencia.
Las cifras de julio y agosto se basaron en cálculos propios, ya que el último reporte del MINSAP corresponde a junio. Pero para entonces la Isla ya acumulaba 1.746 casos, casi 2,8 veces los aproximadamente 631 que cabría esperar, de acuerdo con el promedio histórico utilizado por el Observatorio.
El acumulado hasta junio, basado en los datos oficiales del MINSAP, es un 177% por encima del promedio histórico. El dato resulta especialmente relevante, porque el pico histórico de casos suele alcanzarse en octubre.
En julio, el GDO estima que en Cuba hubo aproximadamente 2.173 casos y, en agosto, 3.214, para alcanzar un total de 7.133, lo que superaría 7,4 veces el nivel esperado para la estación del año.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) contabilizó el año pasado 65 muertes en Cuba por dengue y chikungunya (más de la mitad menores de edad) y 81.909 infectados.