El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, negó que la cúpula del régimen y la familia Castro dispongan de privilegios frente a la población en medio de la crisis energética, alimentaria y de agua que atraviesa la Isla.
En una entrevista con PBS News, el funcionario rechazó las acusaciones formuladas en julio por el embajador de EEUU ante la ONU, Mike Waltz, quien cuestionó cómo podían existir combustible para un avión privado de la familia Castro, bienes de lujo para el gobernante Miguel Díaz-Canel y recursos para mantener 17 viviendas y viajes al extranjero mientras los cubanos padecen apagones de hasta 20 horas.
"Primero que todo, no hay aviones privados dentro de la familia Castro. Es totalmente falso. No hay 17 casas de la familia Castro. Totalmente falso", respondió Fernández de Cossío.
El viceministro sostuvo además que los dirigentes del régimen experimentan las mismas dificultades que el resto de los cubanos, aunque admitió que las condiciones varían según el lugar donde viva cada persona.
"Todos los cubanos, de cualquier tipo, están sufriendo la misma situación", afirmó.
Ante la pregunta directa de la periodista Amna Nawaz sobre si los funcionarios experimentan el mismo nivel de privaciones que la población, Fernández de Cossío aseguró que él y sus colegas disponen de apenas "dos, dos horas y media, tres horas de electricidad al día", además de afrontar problemas para conservar alimentos y la falta de agua corriente.
Según su relato, algunos funcionarios recurren a vecinos que viven cerca de hospitales y centros de salud para refrigerar alimentos, porque esos centros reciben protección especial frente a los apagones.
"Algunos de nosotros tenemos que llevar nuestra comida y nuestros productos y preguntarles: ¿puedes refrigerar esto durante algún tiempo?", dijo. "Eso es la vida normal en Cuba para todo el mundo".
"La afirmación en Estados Unidos de que existe una diferencia entre una élite y el pueblo es totalmente, totalmente falsa", añadió.
El Gobierno admite la apertura económica, pero mantendrá el control estatal
Fernández de Cossío también confirmó que el régimen pretende continuar con las medidas de apertura económica impulsadas en los últimos meses, después de que la entrevistadora las calificara como los "pasos de privatización más importantes adoptados" por el Gobierno de Cuba en más de seis décadas.
"Sí. Ese es nuestro objetivo", respondió cuando se le preguntó si continuaría por esa vía si las reformas contribuyeran a aliviar el sufrimiento de la población.
El viceministro precisó que el Gobierno pretende "seguir por este camino", pero manteniendo "el papel del Estado para responder a las necesidades básicas de la población y la capacidad económica para hacerlo".
Durante la entrevista defendió además la disposición del régimen a mantener contactos con Washington. Aseguró que existen canales diplomáticos y que se han producido reuniones entre ambos Gobiernos, aunque se negó a precisar cuándo tuvo lugar el último encuentro.
Según Fernández de Cossío, esos contactos no están suspendidos, sino que "simplemente no hay avances" debido a la continuidad de las sanciones estadounidenses.
El funcionario calificó de "inaceptable" cualquier objetivo estadounidense dirigido a tomar el control de Cuba y afirmó que La Habana considera real la posibilidad de una intervención militar porque altos funcionarios de Washington han reiterado que "nada está descartado".
Al referirse a la crisis interna, Fernández de Cossío atribuyó las dificultades principalmente a la política estadounidense, que calificó de "castigo colectivo" y acusó de buscar provocar una crisis humanitaria para alcanzar objetivos políticos.
También defendió la capacidad del régimen para afrontar la situación. "Tendremos que lidiar con nosotros mismos", dijo, y consideró que sería una "traición" que el Gobierno cubano pidiera a Washington indicaciones sobre cómo organizar el país, su economía, sistema político, propiedad o negocios.
Bruno Rodríguez acusa a Rubio de "asfixia económica" tras las nuevas sanciones de EEUU
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores del régimen cubano, Bruno Rodríguez, acusó al secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, de aplicar una política de "máxima asfixia económica y castigo colectivo contra el pueblo de Cuba", tras las nuevas sanciones anunciadas por Washington contra entidades vinculadas al aparato militar y a la industria del níquel.
"El Secretario de Estado vuelve a la carga contra instituciones y personas cubanas", escribió Rodríguez en X, horas después de que el Departamento de Estado anunciara las medidas. "Fracasará en su intento de doblegarnos. No renunciaremos jamás a nuestra soberanía e independencia", añadió.
Las sanciones afectan a ocho entidades y tres oficiales militares. Cuatro de las empresas pertenecen al sector del níquel: SERCONI, CEPRONÍQUEL, CEDINIQ y Pinares S.A. Las otras cuatro están vinculadas a investigación y desarrollo militar: SIMPRO, CIDNAV, CIDAI y el Centro de Investigación, Desarrollo y Producción "Grito de Baire".
Los militares sancionados son el coronel Joaquín Francisco Cancio Monteagudo, director general de SIMPRO; el capitán Dioglis Pedrera Argüello, director general de CIDNAV, y el primer coronel Julio Hurtado Betancourt, director general de CIDAI.
Washington sostiene que las empresas del níquel forman parte de un aparato estatal que obtiene ingresos de la explotación de los recursos minerales cubanos, mientras que las entidades militares contribuyen a las capacidades de investigación, desarrollo y modernización de las Fuerzas Armadas.
Rubio afirmó que la Administración Trump no permanecerá impasible mientras una reducida élite militar se beneficia de los recursos de la Isla y los destina al aparato de seguridad del régimen. El secretario de Estado dijo además que Trump mantiene el objetivo de una Cuba "gobernada por su pueblo" y no por una "clase militar" que trate el futuro del país como una herencia privada.
Entre Cossío y Johana Tablada se disputan quién da más explicaciones que la realidad desmiente.
Sí, claro, y los burros vuelan.
Este Cossio es el mejor perro que los Castro han tenido nunca. Asco que da el tipejo este.