Empresarios, lobistas y exiliados cubanos vinculados a Washington y Florida están explorando oportunidades de negocio en Cuba mientras las nuevas sanciones de Estados Unidos provocan la salida de compañías extranjeras de la Isla, según un reportaje publicado este jueves por The Guardian, que incluyó una reunión de un grupo de estas personas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.
El diario británico describe movimientos en sectores como la minería, el turismo, el transporte y la energía, así como servicios de asesoría para empresas que intentan operar en medio del creciente régimen de sanciones estadounidenses.
Entre los casos citados está el de Sherritt International. Después de que una orden ejecutiva de Donald Trump en mayo provocara la salida de la compañía canadiense de su asociación de níquel y cobalto con el Estado cubano, dos grupos estadounidenses presentaron ofertas ante las autoridades para adquirir su participación.
The Guardian identifica entre los interesados al empresario Ray Washburne, antiguo integrante del comité de campaña de Trump, y a otro empresario petrolero de Texas, Albert Huddleston, vinculado a la Casa Blanca. Las ofertas competirían con reclamaciones de nueve cifras de Citigroup y Office Depot sobre activos de Sherritt en Cuba.
El periódico también señala el caso de Antilles Gold, empresa australiana sancionada por sus operaciones en Cuba en junio. La Administración Trump le autorizó negociar la transferencia de su participación en una mina de cobre y oro a Global Emerging Markets, un fondo de inversión con sede en Nueva York.
Otro movimiento reportado se relaciona con el sector turístico. Según fuentes citadas por The Guardian, ejecutivos de Trump Organization que habían explorado negocios inmobiliarios en Cuba y registrado la marca Trump en la Isla en 2008 regresaron recientemente al país bajo el paraguas de Dominari Holdings.
Esos ejecutivos, según las mismas fuentes, se reunieron con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del general Raúl Castro, conocido como "El Cangrejo", para explorar oportunidades de negocio en momentos en que las cadenas hoteleras españolas Meliá e Iberostar han reducido su presencia en Cuba.
El reportaje, utilizó fuentes del ámbito empresarial y de la política hacia Cuba, apunta además al aumento de las exportaciones de petróleo autorizadas por el Departamento del Tesoro estadounidense desde Florida y Texas hacia el sector privado cubano, que superaron los 160 millones de dólares en lo que va de año.
En paralelo, empresas navieras de Florida estarían captando parte del comercio con Cuba que antes pasaba por compañías extranjeras ahora afectadas por las nuevas sanciones. The Guardian menciona a Crowley, empresa que ha realizado donaciones a congresistas cubanoamericanos de Florida, aunque la compañía declinó comentar.
La investigación también aborda el negocio de la asesoría política. Señala que la firma Continental Strategy trabajó durante unas semanas para Vima World SL, empresa española relacionada con GAESA, en asuntos de comercio, relaciones exteriores e industria alimentaria. Según registros corporativos citados por el diario, el contrato reportó cerca de 40.000 dólares.
The Guardian recoge asimismo la actividad de grupos que preparan propuestas económicas para una Cuba posterior al régimen actual. Una organización integrada por antiguos empleados de la Foundation for Human Rights in Cuba y el lobista republicano Otto Reich figura en documentos de lobby como asesora del Departamento de Estado en un plan de desarrollo económico para "una Cuba futura, libre y democrática", incluido el sector energético y la compensación a propietarios de bienes y empresas expropiados por el Gobierno cubano.
"El objetivo es el cambio de régimen", dijo Erik Cartelle, consultor que trabaja para conectar a exiliados con el Departamento de Estado. Según afirmó, algunos de sus clientes quieren hacer negocios en Cuba y cualquier acuerdo con el régimen debería considerar los intereses de la diáspora.
"Foreign Affairs": Cuba se acerca a un "punto de no retorno"
Un análisis publicado por la revista Foreign Affairs sostuvo que el deterioro económico, institucional y demográfico de Cuba se está acelerando y que, cuanto más se prolongue, más difícil será reconstruir el país tras una eventual transición.
El autor del artículo, Will Freeman, describió al Estado cubano como una estructura cada vez más incapaz de garantizar servicios públicos, aunque conserva su capacidad represiva. Un diplomático europeo no identificado, citado en el artículo, definió el escenario como de "anarquía autoritaria".
Freeman, investigador del programa de Estudios Latinoamericanos del Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), señaló que la economía se ha contraído al menos 15% desde 2020 y advirtió que el crecimiento del sector privado se produce en un contexto de desigualdad creciente y ausencia de Estado de Derecho. También destacó el impacto de la emigración y el envejecimiento sobre hospitales, escuelas y otras instituciones.
Para el autor, las tendencias actuales —que atribuye tanto a problemas acumulados durante años como al efecto de las nuevas sanciones estadounidenses— podrían convertir las condiciones de deterioro en el punto de partida de cualquier futura transición.
"El precio de la demora", sostuvo, aumenta mientras se prolonga el actual enfrentamiento. Solo la reconstrucción de la red eléctrica, recordó, podría requerir unos 8.000 millones de dólares.
El autor planteó entre las posibles alternativas un alivio selectivo de sanciones condicionado a reformas políticas y económicas concretas. Reconoció que La Habana ya ha rechazado propuestas similares, pero consideró que esa fórmula todavía podría intentarse para aliviar la crisis y, al mismo tiempo, introducir cambios que reduzcan el control del régimen. Según su planteamiento, cualquier estrategia de Washington debería tomar en cuenta que prolongar indefinidamente la presión también eleva el costo de una eventual reconstrucción de Cuba.
Todos los días el estándar de vida de los cubanos, desciende. El Estado (bah, los Castro) se aprovechan de la gente, como si les estuviera chupando la sangre. Hasta dónde aguantará el pueblo?
Balsa——— Pregúntele a Papo que se las sabe todas y dice que hay que tener paciencia que Taco es „el único presidente que ha hecho algo por Cuba“. Y Eso es verdad, conversar con El Cangrejo para ver a „cômo tocamos“ Business as usual.
¿Hasta dónde? Lo que haga falta, el faro es Corea del Norte. Y mientras haya un pariente en Jayalía a quien tumbarle unos fulas ni siquiera llegarán a eso.
A los cubanos de la isla solo les quedan unas pocas opciones: rebelarse, lo que es bastante improbable, huir aunque sea a Haití o acabar de morirse en esa dictadura.
Bueno, y entonces el Cangrejo is "The Man" o estamos todos borrachos?
Yo sigo pensando que el mister Cangrejo es el "elegido" por la CIA. Sino, entonces a que diablos fue el director de dicha agencia a la habana hace pocos meses.
Ahi me platican.
La política de EEUU hacia Cuba es ahora de observación y sin actuar militarmente. Especulan con que el país implosione y la realidad pareciera decir que eso es posible. Lo único que funciona es la represión, y lo demás no existe.
El tema de Cuba en la Casa Blanca de Trump ha pasado a quinta categoría: antes están el letrero en el Kennedy Center y las algas de la Reflecting Pool. A fin de cuentas, el régimen ha abierto el banderín a los negocios y en eso --según la noticia de The Guardian-- ya TACO y su combo tienen metido un pie. Así que con conversaciones o sin ellas, poco a poco se van entendiendo los de Trump y los de GAESA, que para eso está El Cangrejo de entrepreneur. (En el medio están los cubanos, ¡¿algo de la electricidad, please?!) A Marco Rubio como Sec de Estado le tocará cargar con el fiasco de la transición en Cuba, que seguirá con un régimen autoritario y no pasará a una democracia, así como con otras lindezas de la política exterior de Trump aunque no las haya diseñado, como la guerrita contra Canadá, el rollo de Irán, el paraíso pensado para Gaza, y el distanciamiento con los europeos. En medio de ese estiercolero, sería aconsejable que intentara guardar la ropa.
A Rubio no le queda mucho como Secretario de Estado, si es que quiere tener un futuro en la política. No creo que sobreviva en el cargo a Diciembre. Creó unas expectativas y se afanó por acelerar el fin del régimen pero su jefe va por otro lado. El tema Cuba ha dejado de ser un asunto redituable para los políticos cubanoamericanos, para convertirse en material tóxico y destructor de carreras políticas. Mira a María Elvira frustrada con Trump por ICE pero tambien por Cuba. Mi consejo para Rubio es que se renuncie ahora antes de que pierda su capital político.
Rubio deberia irse de ahi, y tiene que ser pronto.
Alea iacta est. Lo de Cuba es bisnes ferst y que GAESA controle al ganado. Habrá tal vez un poco más de comida y guaifi, pero el cuartico se que da igualito. Los Estados Unidos no quieren echarse ese muerto encima. Más claro ni el agua.
De acuerdo, espero que en cualquier momento se de por terminada la "transición", EEUU levantará el banderín y juntos diremos el lema "Los hombres mueren el Partido es inmortal"