Cuatro cubanos que se encontraban secuestrados en una casa en Cancún, México, fueron rescatados gracias a una ciudadana que alertó a la Policía, informó el medio local Cambio 22.
Según el diario mexicano, agentes de las fuerzas de seguridad realizaban un recorrido de vigilancia en la calle De Los Jaguares, cuando una mujer les señaló una casa y les dijo que en el interior se escuchaban gritos de dolor y pedidos de ayuda.
Al ingresar en la vivienda, los agentes encontraron a nueve personas. Cuatro —dos hombres y dos mujeres— aseguraron estar retenidos contra su voluntad y haber sido golpeados y torturados por las otras cinco (tres mujeres y dos hombres).
Una de las presuntas víctimas contó que vio una oferta laboral en las redes sociales y viajó en lancha desde Playa Boca, San Diego, Cuba, hasta Cancún, lo que indica que entró a México de manera irregular.
La oferta laboral resultó ser falsa. Cuando llegó a Cancún, fue trasladado a la vivienda de la calle De los Jaguares, donde los sospechosos le quitaron sus pertenencias, lo golpearon y lo grabaron para exigir un rescate de 5.000 dólares a su familia en Cuba.
Los otros cubanos rescatados también relataron que sus captores exigían 5.000 dólares para liberarlos.
Los cinco detenidos por su presunta participación en el secuestro fueron identificados como Alejandro "N", Llanet "N", Zaida "N", Francheska "N" y José Luis "N". Cambio 22 afirmó que los cinco son de nacionalidad cubana. El resto de los medios mexicanos que han difundido la noticia han evitado mencionar la procedencia de los sospechosos.
Este episodio de secuestro y extorsión de cubanos trasciende un mes después de que José Miguel González Vidal, integrante de la llamada "Mafia cubana de Quintana Roo", una organización que durante más de una década trasladó clandestinamente a personas de Cuba a México en embarcaciones robadas en Florida, vinculara a Raúl Guillemo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, con su red de tráfico.
Según registros judiciales examinados por The New York Times, González Vidal, un cubano con ciudadanía española, aseguró haber entregado un barco a Rodríguez Castro, apodado "El Cangrejo", a cambio de mantener abiertas las rutas del contrabando en Cuba.
El cubano-español se declaró culpable de conspiración bajo la Ley RICO, y de tráfico de migrantes. Fue condenado a 25 años de prisión. Su expediente fue sellado recientemente por un juez federal, una medida que en ocasiones se adopta cuando un acusado coopera con los fiscales, acota el medio estadounidense.
La mención a El Cangrejo figura en los registros judiciales que recogen la declaración de González Vidal. El entramado fue descubierto mediante la Operación Sísifo, una investigación conjunta del FBI, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional y otros organismos. Desde 2012, sus esfuerzos han permitido condenar a más de 30 miembros y colaboradores del grupo.