Residentes de un barrio en el municipio habanero Marianao se enfrentaron el jueves a una brigada de linieros de la estatal Empresa Eléctrica que ejecutó la desconexión de un circuito, informó en Facebook Gisselle Zea, una de las perjudicadas de la maniobra que dejaría a la comunidad sin corriente durante al menos 24 horas.
Según la usuaria, los trabajadores se negaron a mostrar la orden de trabajo que validaba la acción que dejó la comunidad apagada, por lo que los vecinos llamaron a la Policía e impidieron que la brigada abandonara el lugar.
Además, gritaron "descarados" y "corruptos" a los linieros, que finalmente se montaron en su vehículo y salieron del lugar "pitando gomas", en cuanto aparecieron dos oficiales en moto.
Mientras, los vecinos rodearon a la directora de la Oficina de la Empresa Eléctrica (OBE) en Marianao y le exigieron el restablecimiento del servicio eléctrico.
La escena se desarrolló bajo la mirada de agentes de la Seguridad del Estado que intentaban identificar a supuestos líderes entre los residentes que increparon a los linieros y reclamaron la restauración de la electricidad, contó Zea.
Sin embargo, de sus palabras se deduce que ninguno de los presentes había jugado un papel de liderazgo en la solicitud de la orden a los linieros ni en la exigencia de que se restituyera la corriente en el barrio.
"(…) Arránquense al Fidel (Castro) interior de una vez, aburridos... Este pueblo no necesita líderes", aseguró Zea.
Al difundir el post, que acompañó de fotos del suceso, la usuaria subrayó que las personas deben entender que "si el pueblo se une, acabamos de cambiar nuestro futuro".
El hecho se produjo dos días después de que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) quedara restablecido, tras su primera desconexión total de agosto.
Dormir a la intemperie, la opción en un país apagado
Un grupo de personas durmió sobre colchones en la escalinata de la Universidad de La Habana durante al menos uno de los largos apagones de cada noche en Cuba —presumiblemente debido al calor—, según se aprecia en un video difundido en Facebook por el periodista radicado en Miami Mario Pentón.
Una de esas personas, un joven de poco más de 20 años, expresó lo que en su opinión es el sentir popular ante los continuos cortes de electricidad, en declaraciones que fueron compartidas también por Pentón.
"Las molestias de las caídas del SEN son que la gente ya está agotada; la gente ya no puede más con esto. Ya esto no da más", afirmó.
"Yo no sé si existe el SEN o no existe; ya yo me he acostumbrado a vivir sin luz", aseguró antes de manifestar su deseo de emigrar.
Los "delitos contra el sistema eléctrico", los culpables de los apagones en Holguín, según el régimen
Mientras crece el descontento popular por el sostenido deterioro de los servicios básicos y las protestas se vuelven más frecuentes en Cuba, el régimen intenta atribuir los apagones a los robos de combustible en los transformadores y convertir a los autores de esos delitos en blanco de la ira de la población.
El miércoles, tres días después del colapso más reciente del SEN, que se sumó a otros tres ocurridos durante julio, el periódico oficial de Holguín Ahora reprodujo un reporte de la Empresa Eléctrica de Holguín, que aseguraba que en los últimos días de julio se cometieron "más de 42 hechos delictivos" contra el sistema eléctrico. Más de la mitad consistieron en el robo de aceite dieléctrico de transformadores, según la empresa.
"El pasado 1 de julio se reportaban 29 delitos contra el sistema eléctrico en la provincia. Sin embargo, el 28 de julio la cifra se había elevado a 42, lo que representa un incremento de 13 hechos delictivos en menos de un mes, una tendencia que enciende las alarmas entre los especialistas del sector", citó Ahora.
Báguanos, Moa, Gibara y Cueto son los municipios en los que se producen esos robos con mayor frecuencia, lo que "amerita un reforzamiento de las acciones de vigilancia y prevención en esas demarcaciones", destacó el medio local.
Haciéndose eco de la Empresa Eléctrica, Ahora señaló que "el aceite dieléctrico es un componente esencial para el enfriamiento y aislamiento de los transformadores eléctricos; y su sustracción provoca sobrecalentamiento, cortocircuitos y daños irreparables en equipos de alto costo, lo que afecta directamente el suministro eléctrico a comunidades, centros de salud, escuelas y sectores productivos".
Asimismo, replicó el llamado de la empresa estatal a la población "para que tome conciencia sobre las graves consecuencias de estos actos delictivos, pues la energía eléctrica es un bien de todos, y cuidarla y denunciar estos actos es también responsabilidad de cada ciudadano".
La publicación de la Empresa Eléctrica de Holguín, amplificada por Ahora, es reflejo de la apuesta del régimen por convertir a los ladrones de aceite dieléctrico en chivos expiatorios para los apagones para evitar asumir su responsabilidad en la debacle del sistema eléctrico cubano.
A finales de julio, el ministro de Energía y Minas, Vicente de La O Levy aseguró que los daños que sufren los transformadores como resultado de las sustracciones de aceite, cuyos autores son sancionados por sabotaje, son incluso más graves que las roturas en las termoeléctricas.
"Un transformador que se daña no es como cuando se rompe una unidad de una termoeléctrica, que se enfría, se repara y vuelve a arrancar, aunque nos dure dos días nada más", dijo, omitiendo que las plantas generadoras de electricidad de Cuba están obsoletas y no han sido sometidas a mantenimientos capitales durante décadas.
Al culpar a los autores de robos de combustible por los apagones, el régimen evita que los cubanos cuestionen un esquema de inversión de los recursos estatales que priorizó la construcción de hoteles durante años, en detrimento de sectores claves como el eléctrico.
De esos mismos postes debían linchar a los compañeritos de la Empresa Eléctrica.