La distribución de la primera ayuda humanitaria enviada por la Administración de Donald Trump para los cubanos comenzó este miércoles en los municipios de Alquízar (Artemisa) y Bejucal (Mayabeque), apenas un día después de que el régimen recibiera el cargamento sin agradecer públicamente a Washington y acusara a Estados Unidos de intentar obtener rédito político con la donación.
La Embajada de Estados Unidos en La Habana informó que el jefe de misión, Mike Hammer, sostuvo un encuentro con la directora de Cáritas Cuba, Carmen María Nodal Martínez, para dar seguimiento al inicio de la distribución de la ayuda y coordinar futuras visitas a comunidades beneficiarias.
Según la representación diplomática, Hammer y la responsable de Cáritas conversaron sobre la entrega de los módulos de alimentos y productos de higiene que se realiza a través de las parroquias católicas y acordaron visitar próximamente a voluntarios y familias que reciben la asistencia.
La Embajada destacó que la distribución se desarrolla inicialmente en Bejucal y Alquízar y está dirigida a personas "más vulnerables previamente identificadas por su comunidad con los criterios de selección".
Por su parte, Cáritas Cuba confirmó que este miércoles comenzaron las entregas en ambos municipios, donde voluntarios de Cáritas Habana acompañan el proceso tanto en las cabeceras municipales como en otras localidades.
La organización católica señaló que la distribución se realiza "con respeto, acompañamiento cercano a los beneficiarios, transparencia y trato humano", siguiendo los procedimientos habituales de la institución.
Washington insiste en evitar intermediarios del régimen
El inicio del reparto materializa la estrategia anunciada por el Departamento de Estado cuando confirmó el envío del donativo: garantizar que la ayuda llegue directamente a la población sin pasar por las estructuras estatales cubanas.
La primera entrega forma parte del paquete de ayuda humanitaria valorado en 100 millones de dólares anunciado por la Casa Blanca en mayo para atender a sectores vulnerables afectados por la profunda crisis económica que atraviesa la Isla.
El martes llegaron a La Habana los primeros 700 módulos de alimentos y 700 kits de higiene, cuya distribución quedó a cargo de Cáritas Habana mediante la red de parroquias católicas.
La víspera, el régimen evitó agradecer oficialmente a Washington por la ayuda y, en cambio, expresó su reconocimiento "al pueblo de Estados Unidos", al tiempo que acusó a la Administración Trump de intentar "lucrar políticamente" con la donación.
Pese a esos reproches, las autoridades cubanas permitieron la entrada del cargamento y supervisaron su recepción junto a representantes de la Iglesia Católica, aunque el Ministerio de Comercio Exterior insistió en vincular la crisis humanitaria de la Isla al embargo estadounidense y al que califican como "cerco energético".
La distribución comenzó además en un contexto de máxima tensión bilateral. Mientras Washington mantiene nuevas sanciones económicas y presiona por cambios políticos en Cuba, la Administración Trump ha insistido en que la ayuda humanitaria debe beneficiar directamente a los ciudadanos sin que pueda ser desviada por el régimen, uno de los principales objetivos del mecanismo de entrega diseñado junto a Cáritas.
No hay una foto del Kit the higiene?