La Corte Suprema de Estados Unidos dio este jueves una victoria a la Administración de Donald Trump al autorizar que pueda impedir el acceso al procedimiento de asilo a los migrantes que permanezcan del lado mexicano de la frontera, incluso si se presentan en un puerto oficial de entrada, reportó EFE.
Por seis votos contra tres, la mayoría conservadora de la Corte concluyó que una persona no "llega a Estados Unidos" mientras permanezca en México, por lo que las autoridades migratorias no están obligadas a admitirla ni a tramitar su solicitud de protección internacional.
La decisión restablece la legalidad de la política conocida como "metering", un mecanismo que permite a los agentes fronterizos limitar el número de personas autorizadas a ingresar para ser inspeccionadas y obligar al resto a esperar en México hasta que exista capacidad para procesarlas.
Aunque la medida fue utilizada ampliamente durante el primer mandato de Trump, el abogado Eloy Viera Cañive recordó que comenzó a aplicarse en 2016, bajo la Administración de Barack Obama, como respuesta al aumento del flujo migratorio en varios puertos de entrada.
El fallo responde al caso "Mullin vs. Al Otro Lado" y revierte el criterio del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, que había impedido al Gobierno volver a aplicar esa política.
En la opinión mayoritaria, redactada por el juez Samuel Alito, la Corte sostuvo que el Congreso reservó el derecho a solicitar asilo para quienes ya se encuentran físicamente dentro de Estados Unidos. "Nadie diría, en el lenguaje común, que una persona ha llegado a un país antes de entrar en él", escribió el magistrado.
La sentencia afecta a quienes permanecen en territorio mexicano esperando autorización para cruzar por un puerto oficial y solicitar asilo. En esos casos, las autoridades estadounidenses podrán negarles el acceso al procedimiento mientras no ingresen al país.
El fallo no modifica las reglas para quienes ya se encuentran en territorio estadounidense o son admitidos para inspección por las autoridades migratorias.
Las juezas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson discreparon de la decisión. En su voto particular, Sotomayor advirtió que la interpretación de la mayoría tendrá consecuencias humanitarias al obligar a más personas a permanecer en condiciones precarias en México y podría incentivar los cruces irregulares de la frontera.
La decisión llega el mismo día en que el Supremo también respaldó la revocación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para cientos de miles de inmigrantes haitianos y sirios, reforzando la política migratoria restrictiva impulsada por la Administración Trump.