El vicecanciller de Paraguay, Víctor Verdún, abogó el miércoles 24 de junio por el "restablecimiento pleno de la democracia" en Cuba, Nicaragua y Venezuela durante la Asamblea General anual de la Organización de Estados Americanos (OEA).
"Debemos lograr un compromiso hemisférico para el restablecimiento pleno de la democracia en Venezuela, en Cuba y en Nicaragua", afirmó Verdún en la tercera sesión plenaria de la 56° Asamblea General de la organización, que concluyó en Panamá.
Verdún instó al Gobierno venezolano, liderado por Delcy Rodríguez, a iniciar "de manera honesta e irreversible un proceso de normalización democrática", al igual que a la dictadura de Nicaragua.
El diplomático los calificó como regímenes que "han negado a sus ciudadanos las libertades más elementales".
"No podemos normalizar la represión. La neutralidad y el silencio no son opciones. No podemos reunirnos aquí en nombre de la democracia y al mismo tiempo guardar silencio ante la existencia de presos políticos y desaparecidos", sentenció Verdún, citado por la agencia de noticias EFE.
Por otro lado, el vicecanciller sostuvo que "la estabilidad duradera empieza por la democracia", al expresar el "apoyo irrestricto" de Paraguay al Gobierno "legítimamente electo" de Bolivia, que enfrenta "intentos sistemáticos de desestabilización", subrayó.
Igualmente, el diplomático paraguayo cuestionó que la ayuda internacional ofrecida a Haití "sigue siendo insuficiente ante la magnitud del sufrimiento" de un país que, añadió, lleva "años sometido al terror de las bandas criminales".
En ese sentido, Verdún solicitó a la OEA "transformar la solidaridad retórica en una hoja de ruta con metas y plazos" en favor del país caribeño.
La posición del representante de Paraguay coincidió con el pronunciamiento de la Secretaría General de la OEA, que el martes reconoció la necesidad de restaurar la democracia en Cuba, Venezuela y Nicaragua, así como de garantizar el respeto a los derechos humanos y liberar a todas las personas detenidas por motivos políticos en esos países.
El organismo recordó que Cuba, Venezuela y Nicaragua forman parte de la comunidad interamericana, por lo que la Secretaría General reconoció, "con preocupación, la necesidad de restaurar la democracia en estos países y de garantizar el respeto de los principios interamericanos compartidos en materia de democracia y derechos humanos".
Asimismo, destacó la urgencia de que "existan sistemas democráticos plenamente funcionales que permitan a los ciudadanos expresar libremente su voluntad y participar de manera significativa en la vida pública", en línea con los principios establecidos en la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana.
Manifestó, además, su preocupación por la situación de los presos políticos en los tres países y consideró que la detención de personas por motivos políticos es "incompatible con los principios y compromisos del sistema interamericano".
"En las Américas no hay lugar para la persecución política, ni para el encarcelamiento basado en opiniones o en la disidencia", afirmó la Secretaría General y pidió, una vez más, la "liberación incondicional de todas las personas detenidas por razones políticas, de conformidad con las obligaciones fundamentales en materia de derechos humanos".
La OEA dijo estar preparada para acompañar iniciativas orientadas a ampliar el espacio democrático, promover el diálogo, facilitar consensos, respaldar procesos electorales, proteger los derechos humanos y contribuir a la reconstrucción de la confianza en las instituciones públicas.
En riposta, el canciller cubano Bruno Rodríguez se mostró escandalizado ante el hecho de que la OEA, a la que La Habana no pertenece, no se ajustara a la línea narrativa del régimen cubano, que culpa a Estados Unidos del colapso de la Isla.
"La Secretaría General de la OEA alega preocuparse por la situación que enfrenta Cuba. Sin embargo, escandaliza ver que no haga la más mínima alusión a la escalada de la agresión de EEUU contra nuestro país, a sus reiteradas amenazas de acción militar, a las sucesivas medidas de estrangulamiento económico, al ilegal y cruel cerco energético, a las sanciones secundarias contra entidades extranjeras que operan con Cuba", escribió en sus redes sociales.
"La OEA debería preocuparse por el impacto negativo de esta política despiadada e injustificada, que ha deteriorado sensiblemente las condiciones de vida de la población", afirmó el diplomático, aunque los cubanos enfrentan una aguda escasez de comida y productos de primera necesidad de todo tipo, así como apagones que duran la mayor parte del día, desde mucho antes de que el presidente de EEUU, Donald Trump, firmara órdenes ejecutivas, mediante las cuales endureció las sanciones contra el régimen y, en particular, contra el conglomerado empresarial de los militares, GAESA, que controla sectores clave de la economía de Cuba.