El alza de la violencia en Cuba es directamente proporcional al colapso de la sociedad, como causa y consecuencia del mismo. En tal escenario, marcado por el actuar negligente de la Policía, la Federación de Mujeres Cubanas y otras organizaciones, así como por el machismo enraizado en la Isla, el Observatorio de Género de la revista Alas Tensas (OGAT), que verifica las denuncias de forma independiente, confirmó este martes un nuevo feminicidio en la Isla, el quinto en una semana.
Así, Rosaidis Donatien, conocida como Rosy, de 23 años, fue ultimada en su vivienda del reparto Nito Ortega, en Palma Soriano, Santiago de Cuba, en la noche del pasado 8 de junio. El agresor —su esposo— permanece hospitalizado y en estado grave tras autolesionarse, detalló el citado observatorio, al tiempo que subrayó que, con este crimen, se elevan a 32 los feminicidios verificados en la Isla en lo que va de 2026.
En medio de relatos sobre el hecho que cuestionan a la víctima y amparan al agresor, Ileana Álvarez, directora del OGAT, sostuvo que "ningún relato sobre celos, infidelidades, conflictos de pareja o supuestas provocaciones justifica quitarle la vida a una mujer".
"Culpar a la víctima es una forma de revictimización y desplaza la responsabilidad del agresor. Estos crímenes deben ser nombrados, investigados, sancionados y prevenidos", enfatizó.
Al propio tiempo, Álvarez alertó "sobre una escalada de violencia extrema contra las mujeres en Cuba durante los primeros días de junio, en medio de la desolación y la crisis humanitaria que atraviesa el país".
"La violencia de los últimos casos confirma un patrón alarmante. Mujeres atacadas en sus hogares, crímenes cometidos durante apagones o en contextos de precariedad extrema, agresiones con armas blancas, menores de edad expuestos al horror y comunidades enteras intentando suplir la ausencia de protección institucional", detalló, al tiempo que denunció "fallas de prevención, protección y respuesta institucional".
En este escenario, la organización trabaja actualmente en el esclarecimiento de 12 posibles feminicidios, cinco intentos de este tipo de crimen y el asesinato de un hombre por motivos de género. Dichas denuncias fueron reportadas en 2025 y aún no han podido ser verificadas. Además, investiga otros diez posibles feminicidios denunciados en 2026 y dos intentos de cometer crímenes de esta naturaleza.
En cada una de sus alertas, el OGAT hace hincapié en que "denunciar estos crímenes no es delito". Mientras, la falta de voluntad política para reconocer la violencia de género como un fenómeno estructural contribuye a su perpetuación.
Así, las cifras continúan en aumento y las víctimas siguen sin contar con un sistema que las proteja de manera efectiva. En Cuba, el machismo es sistémico, y el aumento de la violencia, junto con el actuar permisivo de la Policía —más preocupada por reprimir que por proteger—, terminan costando vidas.
En tal sentido, en un informe reciente, el OGAT apuntó que desde 2019 se han producido en la Isla casi 350 feminicidios. Desde ese año, cuando el observatorio comenzó a documentar la violencia contra las mujeres junto al extinto observatorio de la plataforma Yo Sí Te Creo en Cuba, quienes realizan el monitoreo han notificado un aumento sostenido de este tipo de crímenes: 16 en 2019, 33 en 2020, 36 en 2021, 36 en 2022, 90 en 2023, 56 en 2024 y 48 en 2025.