La ONG católica Cáritas Cuba anunció que durante esta semana arribaron a la Isla dos cargamentos de ayuda humanitaria de EEUU, como parte de los envíos regulares para miles de familias damnificadas por el huracán Melissa en octubre de 2025 en el oriente del país.
En una breve nota, la organización indicó que el martes 19 y el jueves 21 de mayo "arribaron al aeropuerto de Santiago de Cuba dos vuelos procedentes de Miami, con 1.900 kits que contienen alimentos y (productos de) higiene, donados por el Gobierno de los Estados Unidos".
"Dicha asistencia será distribuida por los voluntarios parroquiales, sacerdotes, equipos diocesanos y religiosas a familias en situación de vulnerabilidad en la provincia de Santiago de Cuba, afectadas por el paso del huracán Melissa", precisó Cáritas.
La organización religiosa informó el pasado 9 de mayo que había entregado el 82% de la ayuda humanitaria donada por EEUU a los territorios afectados, mientras "continúa recibiendo y distribuyendo los bienes adquiridos y enviados por Catholic Relief Services (CRS) a partir de los fondos concedidos por el Gobierno de los Estados Unidos, por un valor de 3.000.000 de dólares".
Cáritas señaló que "a partir del 14 de enero del presente año, se comenzaron a recibir kits de alimentos, kits de higiene y kits del hogar".
"Hasta el momento se ha ejecutado el 82% de la ayuda. En el presente mes se estará recibiendo el 18% restante que, en total, beneficiará a 8.800 familias de las provincias afectadas: Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas, Bayamo y Guantánamo", añadió.
Con lo anterior, indicó la organización, "se culmina la ejecución de la primera ayuda y, a la vez, se comienza con la gestión y ejecución de la nueva donación que, por un valor de 6.000.000 de dólares, ha hecho con el mismo fin el Gobierno de Estados Unidos".
La nota de Cáritas se dio a conocer luego de que el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirmara que la Administración Trump ofreció 100 millones de dólares en ayuda humanitaria al régimen cubano y este se negó a recibirla, aunque luego rectificó.
La semana pasada, Miguel Díaz-Canel afirmó que la nueva ayuda anunciada por Washington "no encontrará obstáculos ni ingratitud de parte de Cuba", pese a calificar de "paradójico" el ofrecimiento y reiterar la narrativa oficial de que la crisis humanitaria es consecuencia de las sanciones estadounidenses.
"Las prioridades son más que evidentes: combustibles, alimentos y medicinas", escribió Díaz-Canel en X, al tiempo que volvió a reclamar el levantamiento del "bloqueo". No obstante, evitó referirse a la responsabilidad del modelo económico estatal en el colapso productivo y energético del país.
Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla declaró que La Habana está dispuesta a escuchar "las características del ofrecimiento y la manera en que se materializaría", aunque condicionó la aceptación a que la ayuda esté "libre de maniobras políticas".
Mientras tanto, desde Washington, el Departamento de Estado ha sostenido que corresponde al régimen decidir si acepta o bloquea una asistencia "vital" para la población. La Administración Trump también aseguró haber ofrecido apoyo adicional, incluido acceso gratuito a internet satelital, propuesta que, según EEUU, fue rechazada por La Habana.
Esta semana, la Embajada de Estados Unidos en La Habana informó sobre una reunión "productiva" entre el jefe de la misión diplomática estadounidense en Cuba, Mike Hammer, y la directora de Respuesta a Crisis Humanitarias de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (UNOCHA), Edem Wosornu, centrada en la situación que atraviesa la Isla y en las vías para incrementar la asistencia directa a la población.
"Es urgente apoyar al pueblo cubano", señaló la sede diplomática en un mensaje publicado en X. La iniciativa forma parte de la estrategia de la Administración de Donald Trump de canalizar ayuda directamente a los cubanos, evitando las estructuras controladas por el régimen. Washington ha insistido en que los recursos serían distribuidos mediante organizaciones independientes, entre ellas Cáritas, para impedir que el Gobierno monopolice o politice la asistencia.
Hammer, además, se habría reunido esta semana con funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen para coordinar la entrega de los 100 millones en ayuda, dijo un funcionario del Departamento de Estado a la agencia AFP
"Hemos estado en estrecha coordinación con los cubanos. Ayer tuvimos una reunión y seguimos impulsando esa propuesta con determinación, contrariamente a algunas de las mentiras del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano", dijo el funcionario.
El anuncio se produjo en medio de una profunda crisis económica y social en Cuba, marcada por la escasez crónica de alimentos, medicinas y combustible, apagones interminables, inflación y un deterioro sostenido de las condiciones de vida.
Aunque el régimen atribuye la situación al embargo estadounidense, las propias estadísticas comerciales muestran que EEUU continúa exportando regularmente alimentos y otros productos a la Isla, mientras empresas privadas cubanas han incrementado las importaciones de combustible procedente del vecino del norte ante la finalización de los suministros de Venezuela y México.