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Opinión

De la 'guapería' de Díaz-Canel a la realidad

Posiblemente, el régimen castrista ha recibido señales de que no habrá intervención militar de EEUU y que solo habrá negociaciones.

Miami
Miguel Díaz-Canel con una banderita venezolana.
Miguel Díaz-Canel con una banderita venezolana. AP

La "guapería" de Miguel Díaz-Canel y de otros jerarcas del régimen castrista frente al "imperio yanqui" se ha disparado últimamente a niveles de ridiculez no vistos en varias décadas. Sobre todo con la consigna fidelista-numantina de que "nuestro pueblo" no se rendirá nunca, que vencerá al "enemigo yanqui" si osa intervenir, etc.

Tenemos aquí, por una parte, que al parecer la presión que está ejerciendo el Gobierno de Donald Trump sobre los mafiosos que usurpan el poder en Cuba no es aún suficiente como para hacerles preparar las maletas para irse del país, ni para creer que Trump va a intervenir militarmente en Cuba luego del atasco en Irán y la enorme presión política que tiene su Gobierno, tanto dentro de EEUU, como internacionalmente, para impedir dicha intervención directa en la Isla.

Posiblemente —bien por su red de espías en Washington, por medio del Vaticano o el Gobierno de México— el régimen castrista ha recibido señales de que no habrá intervención militar de EEUU y que solo habrá negociaciones, que además podrían estancarse o interrumpirse en noviembre, o en enero de 2027, si el Partido Republicano alcanza mayoría en el Congreso.

Parte de esta especulación pudiera ser real, y quizás Trump cree que con el bloqueo energético y la profundización que está haciendo de las sanciones al régimen dictatorial La Habana, este va a ceder a las exigencias suyas. Pero no son pocos quienes creen que sin una intervención militar directa no habrá verdadero cambio de régimen en Cuba, sino, en todo caso, algo parecido a lo que ha ocurrido en Venezuela, donde sigue intacta la maquinaria represiva chavista.

Díaz-Canel no tiene derecho soberano para representar al pueblo

Por otra parte, también es cierto que la cúpula dictatorial castrista parece no haber asimilado que Trump no es un presidente predecible, y que sí puede haber una intervención militar en Cuba.

En tanto, es importante insistirle a la mafia dictatorial y los "amigos de Cuba" que Miguel Díaz-Canel no representa al pueblo cubano, que no es el presidente de Cuba. No fue elegido democráticamente por el pueblo en las urnas y no puede hablar en su nombre.

Es solo el "cachanchán", o el "corre-ve-y-dile" (como se decía antes en Cuba) de su amo y señor, el monarca Raúl "El Cruel". Su misión es dar la cara al pueblo cubano, al mundo, y "hacer creer".

Y me detengo en esa última frasecita. Nicolás Maquiavelo, el "inventor" de la palabra Estado como estructura de Gobierno, sostenía que "gobernar es hacer creer". El célebre florentino, considerado como el padre de la ciencia política moderna, mostró en El Príncipe (1532) cómo se miente desde el poder, o cuando se aspira al poder.

Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de la Alemania hitleriana demostró cómo a fuer de repetirse una y otra vez lo falso se imponía sobre la verdad para gran parte del pueblo alemán. Y el filósofo estadounidense William James afirmaba a principios del siglo XX: "Solo es verdad lo que me es útil", con lo cual llevó el cinismo pragmático a niveles alucinantes.

Tampoco Díaz-Canel es el jefe máximo del Partido Comunista de Cuba (PCC), que según la Constitución es la suprema instancia de poder político de la nación. Su cargo de primer secretario es pura pantalla política, propagandística y psicológica.

Además, el PCC nunca ha sido en verdad el poder máximo en Cuba. Antes lo fue personalmente Fidel Castro como "comandante en jefe". Hoy es su hermano, ahora con el título de "líder histórico de la Revolución" al frente de una cofradía que gobierna por encima del Gobierno, el Estado, del PCC y de Mazzantini el Torero.

No nos habríamos inmolado como pensaba el dictador

Es ridículo pretender que en caso de una intervención militar el pueblo cubano acogotado, sumido en el hambre y la desesperación, muera "heroicamente" antes que rendirse al "enemigo imperialista", que es precisamente quien puede liberarlo de su infierno ya casi septuagenario.

Ese llamado apocalíptico a suicidarse masivamente antes de rendirse lo entronizó en la cultura castrista-comunista el proxeneta en jefe Fidel Hipólito, quien le tumbó a Moscú y Caracas más de 200.000 millones de dólares. O sea, el grado de pobreza, hambre, apagones, atraso social y el malvivir medieval de los cubanos no era tan asfixiantes en aquellos tiempos como hoy.

Y a propósito de no inmolarse, rememoro algo personal muy elocuente. En la mañana del día 17 de abril de 1961 a la oficina bancaria en que yo trabajaba (antiguo Royal Bank of Canada de la calle Galiano, en La Habana) llegaron "noticias" alarmantes.  El guardajurado del banco, un guajiro muy chévere de apellido García, me dijo traumatizado: "Roberto, dicen que los invasores son 30.000 americanos y que vienen pa'cá, pa' La Habana, llegan esta noche".

Otro colega, Altuzarra, uno de los pocos milicianos en el banco, me trasladó alarmado lo que acababa de oír: "Se espera que esta noche bombardeen La Habana".

Creí que eran rumores. Pero me llamaron de la Oficina Regional del Banco Nacional (antigua oficina central del City Ban, en La Habana Vieja), y un amigo llamado Eddy, el subdirector provincial, me dijo que allí en la azotea iban a instalar una batería antiaérea y me preguntó si yo tenía a alguien que supiera manejar las "cuatro bocas" (piezas antiaéreas con cuatro cañones). Le respondí que no había nadie.

Yo por entonces era un típico utopista-lunático en ciernes. Me había enamorado del proyecto social "superior" fidelista al punto de que toda mi familia vino para EEUU, menos yo. Como tantos jóvenes ilusos entonces creía que íbamos a alcanzar el "futuro luminoso" que nos dibujaba el encantador de serpientes en jefe.

Poco antes de llegar la noche de aquel 17 de abril consulté con mi alter ego pragmático qué hacer si llegaban a La Habana tropas estadounidenses. Y la respuesta me sorprendió por su inesperada rapidez: si los marines vienen hacia el banco me rindo, no me voy a inmolar disparando inútilmente contra ellos. Mi utopismo no daba para tanto.

Lo más significativo fue que, aunque sin decírmelo explícitamente a mí, que era su jefe, sino insinuándolo en forma no muy disimulada que digamos, todos los demás milicianos allí presentes en el banco (éramos cinco o seis) iban a hacer exactamente lo mismo. Ninguno de ellos estaba dispuesto a inmolarse. El "furor revolucionario" no iba tan lejos como parecía a priori.

Y si eso ocurrió en 1961 en la etapa "romántica de la revolución" es de imaginarse cómo sería hoy la reacción de los cubanos, civiles y de las propias fuerzas armadas activas y reservistas si hay una intervención militar estadounidense en Cuba.

Otro detalle. La cacareada "guerra de todo el pueblo" hoy más que nunca tiene como propósito utilizar a la población civil como escudo humano, como hace Hamás en la Franja de Gaza, los ayatolas en Irán o Hezbolá en el Líbano.

Los cubanos desean ¡ya! una intervención militar de EEUU

Es una percepción aberrante y contra natura suponer que hoy los abusados cubanos rechazarían una intervención militar estadounidense. Es todo lo contrario, es lo que desean, lo necesitan ¡ya! Nunca se enfrentarán al Ejército de EEUU para defender al verdugo que les hace la vida imposible.

Además, los reclutas del Servicio Militar Obligatorio y todos sus oficiales en el terreno se rendirían masivamente, o se unirían a los invasores como ocurrió en agosto de 1991 en Moscú cuando los soldados soviéticos enviados por el Kremlin para apresar o matar a Boris Yeltsin —quien se enfrentó al golpe de Estado contra Gorbachov— lo que hicieron fue unirse a Yeltsin.

A Díaz-Canel, a su amo Raúl "El Cruel", y a toda la cúpula dictatorial hay que insistirles que no tienen el poder soberano del pueblo cubano para hablar en su nombre, y menos para obligarlos a perpetuarlos a ellos en el poder.

Son ellos, y no el pueblo cubano, los que sí temen, con pavor, una intervención de EEUU, porque perderían sus privilegios y su buena vida a costa del pueblo.

Hay que gritarles a quienes usurpan el poder en Cuba que, mientras ellos defienden su dolce vita, el pueblo defiende su derecho soberano a librarse de ellos, de sus torturadores, en este caso con la imprescindible ayuda de EEUU, tal como ocurrió en 1898 para dar el golpe final y derrotar al colonialismo español.

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16 comentarios

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Una cosa es intervención directa y otra ataque quirúrgicos con drones contra puestos de mando ,generalotes , puntos de concentración de tropas antimotines ,el pueblo haría el resto con la m.....de estrellas en los hombros que sobreviva ......

Señor Mena, atacar al mensajero y no reflexionar sobre e contenido del menaje fue la táctica preferida utilizada por Marx y sus seguidores "comecandela" para atacar a los socialldemocratas como Fernando Lasalle que sí tenía la razón, y no él (Marx). Cada ataque personal suyo contra mi revela su condicion de comunista......y que soy yo quien tiene la razón y no el troll Fernando Mena.

Profile picture for user Proscopito Arrechabaleta

El susodicho "Mena" es solo un sorry troll suplente de la DGI, no le haga caso. Sólo lucha su jabita aprovechando ahora que a "Weston" lo mandaron a casa en plan pijama por falta de corriente.

Profile picture for user Proscopito Arrechabaleta

... repeated...

Prosco mi "jabita" me la compro yo en el Carrefour de la Rambla.

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Este tipo siempre esta hablando mierda, Sr. Alvarez...es la contribución de la dictadura a un intercambio de puntos de vista "equilibrado"...

Si te rascas es porque te pica, simplemente digo algo tan elemental que lo entendería hasta un niño de cinco años (aunque no sea comunista), que es la sempiterna acusación de gente como tú cuando su cerebro no puede entender cosas elementales.

DC se está cagando de miedo. Se ve demacrado, sabe lo que le espera.

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No se donde se habrá puesto ahora la bandera venezolana Días-Contados...

El sapingo de Trump lleva meses amenazando con invadir Cuba y con poner un portaviones frente a las costas de Cuba y dices tu que la guapería la está echando Canel, no se quien es mas sapingo si Trump o tú.

Profile picture for user Felix Klein

Pues el Sr. Trump con sus "sapingadas" ha logrado que la dictadura amenace a los presos políticos con matarlos en caso de invasión...creo que ese es el colmo de la frustración e impotencia de la dictadura...

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Rep.

Habia un estrillo de conga que decia: 'guarda tu guaperia pa' cuando vengan los yankis".
A Bahia de Cochinos llegaron CUBANOS, ellos lo saben muy bien. En casi 7 decadas la unica vez que enfrennntaron a los yankis y pusieron a prueba su guaperia fue en Granada, un desbarajuste militar (pero un exito comercial con los tenis tortolo.....

Profile picture for user Amadeus

GAESA coge mangos bajitos con el tira y encoje de Trump. Tiene que mantener el discurso numantino y „alta la moral combativa revolucionaria “, pero en el fondo está aterrados porque si algo saben bien, es que con el pueblo del 2026 no pueden contar. Tendrán que enfrentar a la brigada de sanitarios y mantenimiento de la AA 82nd con una mano alante y otra atrá y eso es duro. Si de algo estoy convencido que ninguno de ellos se va a morir con tanto privilegio y bienes que han acumulado. No me imagino tampoco a la Moco Pegado, ni al Cangrejo de empleada de la oficina de correo y al otro de camionero. Todos se largaran con las maletas llenas.

Profile picture for user Felix Klein

La guapería de Dias Contados se parece a la de Maduro...espero que con iguales consecuencias...

Profile picture for user Balsero

Poco hilo en el carretel le viene quedando a Días-Contados, nunca más cerca de su nombre referencial. Ahora tocaron a la joya de la corona GAESA, o lo que es lo mismo que CASTRO S.A., un holding con el cual hacían y deshacían a su antojo. Con la mirada internacional sobre este engendro con característica de empresa capitalista de la "famiglia", los tiempos se vienen acortando. Pensemos en los millones de dólares, las cuentas bancarias off shore, negocios con gobiernos y empresarios extranjeros y toda el entramado delictivo de esta gente, ya casi descabezado. Castro II hace rato no sabe ni en que día vive y no puede decidir ni como vestirse. No será raro que con las lluvias de Mayo soplen nuevos vientos en Cuba...