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Petróleo

Rusia tantea nuevos envíos de petróleo a Cuba pese a la 'aventura' de llevar un buque

'No era bloqueo, era negocio': voces críticas cuestionan a Díaz-Canel por negarse a contestar a un periodista sobre cuánto petróleo recibía el régimen de Venezuela.

Moscú
El petrolero ruso Anatoly Kolodkin.
El petrolero ruso Anatoly Kolodkin. MarineTraffic

En medio de una crisis energética que ha llevado al límite la ya deteriorada infraestructura del país, Rusia ha dejado abierta la posibilidad de nuevos suministros de combustible a Cuba, reafirmando una alianza que, más que coyuntural, vuelve a evidenciar la dependencia estructural del régimen cubano de apoyos externos.

El viceministro de Exteriores ruso, Alexánder Pankin, confirmó que Moscú considera a La Habana "amigo y socio", y que está en evaluación un nuevo envío de petróleo, tras el reciente cargamento de 100.000 toneladas que llegó a finales de marzo, según informó Actualidad RT.

Estas operaciones, según reconoció el propio funcionario, no están exentas de dificultades logísticas y riesgos: transportar crudo hasta la Isla supone atravesar rutas altamente vigiladas y sujetas a sanciones internacionales.

Al respecto, Pankin admitió que "es casi como una aventura llevar un barco con petróleo o productos derivados a Cuba a través del Atlántico, el canal de la Mancha o el mar Báltico".

El primer envío, trasladado por el petrolero Anatoly Kolotkin, apenas ha servido como un alivio momentáneo. Su distribución comenzó el 17 de abril, pero su volumen solo alcanza para cubrir entre siete y diez días de consumo nacional, en un país que necesita entre 90.000 y 110.000 barriles diarios, pero produce apenas unos 40.000.

Las propias autoridades cubanas han admitido la gravedad del escenario. El ministro de Energía y Minas reconoció que la distribución actual de diésel es de apenas 800 toneladas diarias, la mitad de lo necesario para sostener la actividad económica básica. La consecuencia inmediata sigue siendo la misma: apagones prolongados, paralización del transporte y deterioro de servicios esenciales.

La actual crisis no puede entenderse sin el derrumbe de las fuentes tradicionales de suministro energético del régimen. La caída del apoyo venezolano marcó un punto de inflexión, agravado por la interrupción de envíos desde México y la creciente presión de sanciones.

Rusia ha intentado ocupar ese vacío, presentando sus envíos como "ayuda humanitaria" y un gesto político frente al aislamiento de La Habana. Sin embargo, incluso desde Moscú se reconoce el carácter limitado de esta asistencia. El propio Kremlin ha admitido que estos cargamentos apenas pueden sostener el sistema eléctrico durante periodos muy breves.

Un segundo envío, con más de 250.000 barriles de diésel, ya ha sido anunciado, y estaría completando su ruta, como reportó DIARIO DE CUBA.

Pankin dijo además en las declaraciones recogidas por el medio estatal ruso que "toda Europa está ansiosa de que Rusia ayude y envíe algo a Cuba".

Esta semana, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel reconoció el impacto de la pérdida del suministro de petróleo venezolano en la ya aguda crisis energética del país, pero evitó precisar cuánto crudo recibía la Isla durante los años de mayor dependencia de Caracas.

En una entrevista con el periodista brasileño Breno Altman, Díaz-Canel eludió responder directamente a la pregunta sobre los volúmenes de petróleo que llegaban desde Venezuela, una omisión que ha reavivado cuestionamientos sobre la transparencia en la gestión de esos recursos.

El silencio del mandatario fue señalado por el activista cubano Magdiel Jorge Castro, quien afirmó en redes sociales que el gobernante "confirma el impacto energético tras el fin del petróleo venezolano", pero rehúye ofrecer cifras concretas sobre esos envíos.

"No te voy a decir cifras. Son cosas que se persiguen mucho por parte de EEUU para hacernos daño", dijo Díaz-Canel.

El periodista José Raúl Gallego recordó que la falta de claridad responde a que "una parte importante de ese petróleo la vendían en mercados asiáticos". 

"Con un barco de petróleo ruso aliviaron un poco los apagones en La Habana, mientras que cuando recibían el petróleo venezolano había la misma cantidad de apagones o más en toda Cuba", señaló Gallego, quien concluyó que la narrativa oficial de un "bloqueo petrolero" encubre en realidad "un negocio petrolero".

En enero, un alto funcionario estadounidense reveló al diario Miami Herald que el régimen cubano habría revendido la mayor parte del petróleo subsidiado recibido de Venezuela en 2025.

De acuerdo con la información, Venezuela envió a Cuba unos 70.000 barriles diarios de crudo y derivados —valorados en hasta 1.300 millones de dólares— entre finales de 2024 y 2025. Sin embargo, alrededor de 40.000 barriles diarios, cerca del 60%, habrían sido reenviados a Asia para su comercialización, una práctica sospechada desde hace años pero nunca confirmada con cifras tan elevadas.

Los datos contrastan con estimaciones previas de Reuters y expertos independientes, que calculaban envíos venezolanos a Cuba de entre 27.000 y 30.000 barriles diarios. El funcionario de Washington sostiene que parte del petróleo no aparece en los registros oficiales y fue transportado por buques de la llamada "flota oscura", usados para evadir sanciones.

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1 comentario

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No es ningún sevreto que más de la mitad del petróleo que enviaba Venezuela se revendía para sacar divisas. Eso lo sabe Estados Unidos y el panadero de la esquina. No sé cuál es el secretismo del speaker de GAESA.