Tras la llegada este lunes a Cuba del petrolero ruso Anatoly Kolodkin, que superó el cerco energético impuesto por Washington a la Isla, toda vez que contaba con el beneplácito de la Administración Trump, la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, sostuvo que "no es un cambio de política". "No ha habido un cambio formal en la política de sanciones", resaltó en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
"Como dijo el presidente anoche, permitimos que este barco llegara a Cuba para brindar ayuda humanitaria al pueblo cubano", dijo, al tiempo que detalló que "estas decisiones se toman caso por caso". Asimismo, Leavitt enfatizó que "la economía disfuncional de Cuba no se puede solucionar a menos que se produzca un cambio político y de liderazgo drástico".
El Anatoly Kolodkin llegó este lunes al puerto de Matanzas, cargado con 100.000 toneladas de crudo enviadas por Moscú. Si bien su cargamento es insuficiente para hacer frente al colapso de la Isla, permitirá apreciar cuáles son las prioridades del régimen y a qué sectores destinará el petróleo recibido.
Poco antes de su llegada a la Isla, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, admitió que la entrada del buque a Cuba "se había planteado con antelación en los contactos con interlocutores estadounidenses".
Al propio tiempo, en la noche de este domingo, a bordo del Air Force One, Donald Trump sostuvo que no le importaba que la Isla recibiera este cargamento. "Lo necesitan... tienen que sobrevivir", afirmó.
"Si un país quiere enviar algo de petróleo a Cuba en este momento, no tengo problema. Prefiero dejarlo pasar, sea Rusia o no", apuntó, y reiteró que "Cuba es la siguiente". "Es un desastre, es un país en decadencia, y será la próxima. En poco tiempo, va a colapsar, y estaremos allí para ayudarla", remató.
Al hilo de lo anterior, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, destacó el viernes que "la economía de Cuba debe cambiar y no lo hará a menos que cambie su sistema de Gobierno. Es así de simple".
Rubio, quien, según ha dicho Trump, está a cargo de los contactos con la cúpula del poder en Cuba para sentar las bases de una negociación, comentó, en referencia a la crisis de combustible que sufre la Isla, que "la razón por la que Cuba no tiene petróleo o combustible es porque lo quieren gratis. Cuba es un desastre porque su sistema económico no funciona".
Si bien la llegada del carguero ruso es un mínimo alivio para el régimen, no representa una mejoría significativa frente al crónico desabastecimiento de combustible de Cuba, toda vez que el país necesita unos 100.000 barriles diarios para alimentar sus centrales eléctricas y satisfacer la demanda regular de vehículos y aviones. De esa cantidad, satisface alrededor del 40% con el petróleo crudo nacional, que consumen la mayoría de las termoeléctricas del país.
En tal sentido, el investigador no residente del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, Jorge Piñón, aseguró recientemente a DIARIO DE CUBA que el embargo petrolero estadounidense no ha sido la causa de los recientes apagones masivos en la Isla.
Ah menos mal...