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Sociedad

'La solidaridad de la flotilla nos dejó el cuartico igualito': cubanos sobre la visita del convoy Nuestra América

'Para los flotilleros, luz y pachanga de la buena; para el pueblo, oscuridad y represión de la mala', critican habaneros.

La Habana
La flotilla Nuestra América a su llegada a La Habana.
La flotilla Nuestra América a su llegada a La Habana. El País

Entre el disfrute de instalaciones hoteleras, actividades culturales organizadas por instituciones estatales y recorridos custodiados por fuerzas policiales para fotografiar una Habana pixelada, transcurrió la estancia de los miembros del llamado Convoy Nuestra América, una iniciativa internacional de apoyo al régimen cubano que desplegó actividades políticas y mediáticas en la Isla, en medio de las penurias que azotan a la población cubana.

"¿Esa es la solidaridad socialista internacional con el pueblo cubano? ¿Venir a Cuba para disfrutar de aquello a lo que ningún cubano de a pie con salario obrero puede acceder?", cuestionó la licenciada en Derecho Raquel Agramonte, vecina del consejo popular Pueblo Nuevo.

"Una vez más el Gobierno cubano demuestra la naturaleza de sus 'amistades' y de los verdaderos propósitos cuando decide agasajar a esas organizaciones solidarias. Ni solidaridad, ni ayuda humanitaria, y muchísimo menos altruismo. Ninguno de esos 'personajes' y de esas 'personajas' que integran el Convoy son solidarios, humanitarios o socialistas. Simplemente son gente hipócrita que la emprende contra el capitalismo, pero al mismo tiempo vive y disfruta del capitalismo y de la democracia. Como ya se ha acuñado por ahí, Cuba es el parque temático de cuánto tonto útil todavía experimenta sueños húmedos con el socialismo. Pero ellos no tienen la culpa de la situación política, económica y social que vive Cuba. Ellos son los payasos, porque el director del circo es el Partido Comunista, y eso hay que dejarlo claro también", fustigó Agramonte.

Mientras la población cubana apenas sobrevive en un panorama que diariamente se agudiza entre apagones energéticos, el incremento de los precios de alimentos y bienes básicos, y el colapso del sistema de Salud Pública, el régimen responde con represión policial y con la dilapidación de los recursos ya escasos para recibir a flotillas procastristas que refuerzan la narrativa de victimismo de La Habana y culpan al embargo de Estados Unidos.

"Para los flotilleros, luz y pachanga de la buena; para el pueblo, oscuridad y represión de la mala. Aquellos cubanos que todavía tenían dudas sobre cómo el Gobierno trata a su pueblo, a ese mismo que le exige sacrificio, ahí están las imágenes y los videos de cómo el Convoy expande y goza la solidaridad", dijo Ledián Espinosa, vecino del consejo popular Rampa.

"Hablar de solidaridad, de socialismo y además acusar a los Estados Unidos desde una habitación del hotel Gran Bristol, como lo ha hecho el impresentable de Pablo Iglesias, es una inmoralidad. Una pose que no pasó inadvertida para los cubanos que ya no somos tan fáciles de embaucar como décadas atrás. Aun en medio de la oscuridad, nunca mejor dicho, los cubanos ya no nos dejamos engañar por estos falsos socialistas y comunistas que pueden ser solidarios desde países democráticos, desde la democracia que no ha existido en este país hace más de seis décadas", criticó.

"¿A qué vinieron? A disfrutar de conciertos en el Pabellón Cuba, sede de la Asociación Hermanos Saíz; de la discoteca del hotel Habana Libre, bajo el control de GAESA y que ningún cubano de a pie puede disfrutar; a pasearse por una 'Habana de vidriera' bajo una recia custodia policial, en autobuses eléctricos que nadie sabía que existían. Dicen ser solidarios con el pueblo cubano, pero desconocen de los padecimientos y de la sobrevida, de la mordaza y de la represión que día a día componen nuestra cotidianeidad", añadió Espinosa.

Una flotilla procedente de México, bautizada como Granma 2, llegó a la Isla el pasado 23 de marzo para reunirse con los más de 600 integrantes del Convoy Nuestra América. La intención fue la misma: aceptar la limitada realidad que les mostraron el Partido Comunista y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP). Dicha flotilla trasladó a Cuba 14 toneladas de alimentos y ayuda médica, además de unos 70 paneles solares de alta capacidad.

Para la mayoría de los habaneros consultados, estas ayudas no tienen como finalidad aliviar la crisis humanitaria que a marcha redoblada ahonda la miseria y el agobio de millones de habitantes en el país. "El volumen de las discotecas y los menús de los restaurantes no permitieron a los flotilleros escuchar ni el dolor del pueblo cubano", dijo Analys Fraga, vecina del consejo popular Buenavista.

"La 'solidaridad' del Convoy y de cada flotilla nos deja el cuartico igualito; incluso peor porque lo poco que hay se lo están quitando al pueblo para servirle la mesa a los 'solidarios'", agregó Fraga.

"Habría que preguntar a los muchachos y muchachas que se montan en iniciativas como el Convoy qué tiene que ver el embargo con el hacinamiento en las cárceles, el aumento de la violencia social, los feminicidios y las personas desaparecidas", apuntó Lourdes Averoff, vecina del consejo popular Jesús del Monte.

"¿Qué tiene que ver el embargo con la venta de los donativos, con el crudo que Nicolás Maduro regalaba y que luego revendían a los chinos, con la histórica desconexión entre los salarios y la comida, con la escasez de boniato, malanga y plátano? ¿Qué tiene que ver el embargo con el aumento de los suicidios, de los ancianos en situación de calle, con los jóvenes que mueren durante el servicio militar, con las muertes bajo custodia policial? ¿Qué tiene que ver el embargo, en definitiva, con la manía del Gobierno cubano de mentir compulsivamente? A cada cubano de a pie le gustaría que los estimados miembros del Convoy Nuestra América, respondiera a estas preguntas", concluyó Averoff.

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2 comentarios

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En realidad dejaron el cuatito peor: no pagaron las cuentas, se comieron la comida que compraron en la Yuma, quemaron el petroleo para alumbro los hoteles, se pasearon en transporte publico (todo negado al Cubano de a Pie......

Uppss, ya todos regresaron a su país de origen, que es democrático, y ninguno se quedó para vivir la penuria del de a pie. Es más, los mafiosos huéspedes se encargaron de que todos regresaran para que no vieran con sus propios ojos el desastre que vive la población. Ninguno de esos integrantes tiene el coraje de sentarse a hablar con la comunidad en Miami para intercambiar puntos de vista opuestos en la tele o la radio.