La aerolínea Turkish Airlines anunció esta semana que suspenderá temporalmente sus vuelos a Cuba debido a la crisis del combustible y la disminución de la demanda turística, que en su caso dependía en buena medida de los turistas de Rusia que hacían escala en Estambul para veranear en el Caribe.
De acuerdo con medios de prensa locales, la empresa informó que operará su último vuelo a Cuba el 29 de marzo, y no habrá operaciones durante abril y mayo.
Según los reportes, la cancelación de vuelos en mayo, uno de los periodos con mayor flujo turístico de Turquía a Cuba, puso a los turoperadores y agencias turísticas en una situación difícil, puesto que tendrán que reembolsar a sus clientes u ofrecerles destinos alternativos.
La reanudación de los vuelos de Turkish a Cuba dependerá de los acontecimientos en la región y del desarrollo de la situación en el suministro de combustible, precisó la compañía.
En la actual situación, la aerolínea no puede cubrir sus costes operativos debido a la disminución de la demanda de pasajeros.
Desde que La Habana suspendiera el servicio de repostaje de aeronaves internacionales en sus aeropuertos, las aerolíneas de Canadá y Rusia suspendieron todas sus operaciones, al igual que Air France y LATAM Perú, mientras que otras redujeron sus frecuencias o empezaron a hacer paradas para cargar combustible en República Dominicana, como es el caso de Iberia y World2Fly, ambas de España.
Mientras, compañías de EEUU, México y Copa, así como las de República Dominicana, viajan a la Isla con combustible extra para el vuelo de regreso.
Cuba dejó de recibir petróleo de Venezuela a fines de 2025 y de México en enero último. Donald Trump amenazó con imponer aranceles a los países que hagan envíos a la Isla, como parte de su estrategia de presión para imponer un cambio de sistema al régimen de La Habana.