La Academia de Gobierno Electrónico de Estonia decidió congelar el muy criticado proyecto de digitalización de instituciones del Estado en Cuba, que supondría una donación a La Habana del orden de 441.000 euros, financiados por la Unión Europea.
La institución estonia, señalada por políticos locales por ayudar al régimen de la Isla, dado que paradójicamente apoya a Rusia en su invasión de Ucrania, a la que Estonia se opone, anunció que esperará tiempos mejores en Cuba, reportó la radio pública local.
"La Academia de Gobierno Electrónico completará la licitación para la compra de equipos, tal y como lo exige la ley de contratación pública. Pero, por el momento, estos dispositivos no serán suministrados a Cuba. Esperaremos tiempos mejores en Cuba", afimó Wahtra Hellat, especialista en comunicación de la entidad.
El martes último, el Comité de Asuntos Exteriores del Riigikogu (Parlamento de Estonia) visitó la Academia. El presidente de esa rama del legislativo, Marko Mihkelson, había declarado en enero último que los programas de ayuda para el régimen Cuba deberían revisarse, dado que la ayuda apoya a La Habana, no al pueblo.
Pese a lo anterior, Hannes Astok, presidente del consejo de la Academia de Gobierno Electrónico, dijo que la decisión de pausar el proyecto no se tomó bajo la influencia de la reciente reunión con el Comité de Asuntos Exteriores, sino antes.
"La decisión se tomó en conversaciones con la delegación de la UE y los socios del proyecto la semana pasada. La visita del Comité de Asuntos Exteriores no afectó a la decisión, porque los comités parlamentarios en Estonia no toman decisiones sobre las actividades de las organizaciones de derecho privado", dijo Astok.
Añadió que la Academia de Gobierno Electrónico había proporcionado al Comité de Asuntos Exteriores una visión general de sus actividades durante los últimos 20 años en la construcción de sociedades de información abiertas en más de 140 países.
Según Astok, la reunión trató las actividades de la Academia con sus principales beneficiarios, es decir, Ucrania, Moldavia y Montenegro, así como la situación en Cuba.
La Academia de Gobierno Electrónico anunció en enero una licitación de 441.000 euros para la compra de equipos de tecnología de la información para Cuba. Esta recibió tres propuestas antes del cierre del plazo: por la empresa estonia Delta OÜ; CT Impex Trading, con sede en Barcelona, y Galactica Technology SL, de Mataró, Cataluña, ambas en España.
Uno de los objetivos del proyecto es mejorar los servicios públicos digitales de la Organización Nacional de la Administración Tributaria (ONAT), uno de los organismos encargados de fiscalizar los impuestos que pagan los cubanos, y de imponer duras multas por infracciones, que los emprendedores califican como injustas.
El proyecto de digitalización beneficiaría además al sistema estadístico cubano, los registros públicos y los sistemas catastrales.
Mihkelson recordó en enero, al criticar el proyecto, que Cuba es un "Estado terrorista, al igual que Rusia", lo que amenaza directamente la seguridad de Estonia.
Apuntó el funcionario que cientos, si no miles de cubanos, luchan del lado de Rusia contra Ucrania, y por lo tanto el plan de cooperación es completamente incomprensible e ignora el contexto internacional actual.
"La Academia de Gobierno Electrónico ha hecho un trabajo muy valioso a lo largo de los años, dando a conocer a Estonia internacionalmente, pero en mi opinión este proyecto contradice directamente tanto los fundamentos como los objetivos de nuestra política de seguridad", afirmó Mihkelson.
"Cuba no es inherentemente diferente de Irán, Corea del Norte o Rusia. Por lo tanto, no hay justificación para que el proyecto descrito se implemente", señaló el legislador.
En respuesta, Astok afirmó que "los estados miembros de la Unión Europea, incluida Estonia, han decidido colectivamente apoyar a Cuba. No se desviaron de esta decisión. La Comisión Europea ha contratado a la Academia de Gobierno Electrónico para implementar sus políticas aprobadas por los estados miembros, y esto se está llevando a cabo a expensas de la Unión Europea".
El principal socio del proyecto es la organización española Fundación para la Internacionalización de las Administraciones Públicas (FIIAPP), que desarrolla marcos legales, competencias digitales y concienciación, y fortalece la capacidad del Gobierno para hacer frente a las desigualdades, incluidas las de género y regionales.
En 2021 trascendió que FIIAPP financió con 529.700 euros a una empresa vinculada a un sobrino del Che Guevara para entregar equipos informáticos al régimen cubano, que serían usados en su programa de "Gobierno electrónico", impulsado por Miguel Díaz-Canel.
La FIIAPP convocó en enero de 2020 un concurso para entregar al Gobierno de Cuba material informático por un importe total de 694.000 euros. El Grupo Kapan Internacional, con sede en Panamá, obtuvo seis de los siete lotes del concurso. Su representante es Roberto Guevara Lezica, sobrino del guerrillero argentino.
Al propio tiempo, La Habana implementa, con asesoría de Rusia, tecnologías de vigilancia, mientras adopta mecanismos de control y censura de la información digital en internet para estrechar su supervisión de aquello que comparten sus ciudadanos. En Cuba hay personas presas por lo que publican en sus redes sociales.
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