El Ministerio del Interior (MININT) de Cuba aseguró el martes 17 de febrero que gracias a las operaciones impulsadas para combatir el narcotráfico y por la particular ubicación geográfica de la Isla se impidió el ingreso de unas 40 toneladas de droga a Estados Unidos en los últimos 14 años.
"El objetivo clave" de la estrategia cubana es evitar "que su territorio nacional o sus aguas jurisdiccionales se conviertan en (camino de) tránsito de droga a terceros países" y que se establezcan en la isla delincuentes o traficantes, afirmó en una entrevista con la agencia de noticias AP el coronel del Ministerio del Interior, Juan Carlos Poey Guerra.
Poey, encargado del departamento de lucha antidrogas del MININT, dijo Cuba termina por convertirse para los Estados Unidos en una suerte de "muro de contención", una tesis que ha defendido La Habana y que ha esgrimido con frecuencia desde que Washington cercara a Venezuela tras acusar a Nicolás Maduro de liderar el Cartel de los Soles.
El militar hizo estas declaraciones en coincidencia con la presentación el martes del informe anual de la Comisión de Lucha contra las Drogas, que integran el MININT, el Ministerio de Justicia y el Ministerio de Salud Pública.
Poey comentó que Cuba no es productor o almacén del narcotráfico, pero se ve muy afectada, al estar en una ruta de tránsito de estupefacientes –marihuana y cocaína, sobre todo-- y especialmente en los últimos años, por algunos intentos de ingresar por vía aérea drogas sintéticas o de diseño en equipajes.
Con respecto a estas últimas, los laboratorios cubanos identificaron 46 variantes sintéticas o cannabinoides, indicó el funcionario.
Una tendencia notable son las "dobles operaciones" de tráfico internacional mediante lanchas rápidas que transportan estupefacientes e intentan regresar a sus bases en el extranjero con contrabando de personas, explicó Poey.
En 2025 se abortaron ocho operaciones de este tipo, con la ocupación de unos 77 kilogramos proveniente de Estados Unidos, México y República Dominicana, refirió Poey. Además, en los aeropuertos se neutralizaron otros 33 intentos de ingresar droga enmascarada y la ocupación de 27 kilogramos.
Durante la conferencia de prensa de la Comisión el Lucha contra las Drogas, según AP, el coronel Ybey Daniel Carballo, jefe de Guardafronteras, comentó que se había interceptado unos 1.900 kilogramos de droga en 2025 de los llamados "recalos", o paquetes que las corrientes marinas arrastran hacia la Isla luego de haber sido lanzados al mar por traficantes perseguidos y cuando necesitan aligerar carga.
Dos de estos "recalos" de 2025 calificaron como "masivos" y se produjeron en mayo y noviembre. El primero, con una carga de 700 kilos de mariguana y una cantidad menor de cocaína.
Tanto Poey, en su entrevista con la AP, como Carballo, lamentaron que Estados Unidos haya cortado los contactos de cooperación para el combate a las drogas con Cuba, que existen desde 2016. Los militares dijeron que Donald Trump politiza un tema de interés regional como es la lucha contra el narcotráfico y lo usa para militarizar el área y capturar en Venezuela al presidente Nicolás Maduro.
Las autoridades cubanas han aumentado su propaganda sobre el tema en los últimos días, buscando seguir el guion de Caracas antes de la detención de Maduro, que trató de mostrar su cooperación en el combate al narcotráfico mientras Washington acusaba al chavismo de financiarse gracias a su apoyo a grupos narcoterroristas, como las guerrillas de Colombia.
En diciembre, menos de 12 horas después de que se hiciera pública la carta a Donald Trump del exjefe de inteligencia militar de Hugo Chávez, el general venezolano Hugo "El Pollo" Carvajal, en la que acusa al régimen cubano de concebir la estrategia de inundar a Estados Unidos con cocaína como arma política, La Habana salió a hacer control de daños.
En una conferencia de prensa, los ministerios del Interior y Justicia rechazaron "cualquier tipo de vínculo con el narcotráfico" y aseguraron que mantienen la comunicación con Estados Unidos sobre este tema, con base en el convenio de cooperación bilateral.
Ese día, Poey dijo que el despliegue militar de EEUU en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico se entiende en La Habana como "una seria amenaza a la seguridad y soberanía" de Cuba.
Poey afirmó que las drogas sintéticas son actualmente las más extendidas en Cuba y agregó que, en su mayoría, estos estupefacientes proceden de Estados Unidos. Ello, mientras no explica cómo tales sustancias se han expandido en poco tiempo por la Isla.
Los funcionarios evitaron mencionar las acusaciones del alto exmilitar venezolano. Carvajal, extraditado desde España y actualmente preso en Estados Unidos a la espera de sentencia, afirma que escribió su carta para "expiar sus pecados" y revelar "toda la verdad" sobre dos décadas de operaciones clandestinas. Sus declaraciones forman parte de una colaboración activa con la Fiscalía estadounidense.
El exgeneral aseguró que la utilización del narcotráfico como herramienta de agresión contra EEUU no fue una creación del chavismo, sino una propuesta directa de La Habana: "Este plan fue sugerido por el régimen cubano a Chávez a mediados de la década de 2000", escribió Carvajal.
Según su versión, La Habana impulsó un esquema que combinaba cocaína, redes criminales y alianzas con grupos armados —incluyendo las FARC, el ELN y Hezbolá— para desestabilizar a Estados Unidos desde dentro. Carvajal describió un sistema en el que Venezuela aportaba armas, pasaportes e impunidad para que estas organizaciones operaran libremente desde territorio venezolano, con el beneplácito del liderazgo chavista.
El exmilitar sostuvo que el régimen venezolano terminó convirtiéndose en una "organización criminal" estructurada como corporación transnacional bajo el control de Maduro, Diosdado Cabello y altos mandos militares, dedicada al narcotráfico, la infiltración política y la cooperación con servicios de inteligencia extranjeros, incluidos los gobiernos de Cuba y Rusia.
"El propósito de esta organización (…) es utilizar la droga como arma contra Estados Unidos", enfatizó.