El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, criticó el lunes la decisión del Ejecutivo encabezado por Gabriel Boric de enviar ayuda a Cuba y consideró que cualquier acción de esa naturaleza debe pasar por exigir democracia en la Isla.
Los ministros chilenos de Interior y Exteriores, Álvaro Elizalde y Alberto van Klavere, respectivamente, han defendido el auxilio, en medio del agravamiento de la crisis energética de Cuba por la suspensión de los envíos de crudo de Venezuela y México, más las amenazas de Washington de imponer aranceles a los países que exporten petróleo a la Isla.
Ambos han asegurado que la ayuda no es para el régimen cubano, sino para el pueblo. Por su parte Boric afirmó en su cuenta de X el 12 de febrero que "se pueden tener diferencias con Cuba, pero nada justifica el daño que se le está haciendo a niños, niñas y ciudadanos inocentes".
Ni el presidente ni sus dos ministros hicieron alusión a las violaciones de derechos humanos que comete el régimen cubano contra sus ciudadanos, ni a la responsabilidad que tiene en la situación del país, ni a la falta de democracia, como señaló Kast.
"No estoy de acuerdo en darle una ayuda económica directa a un gobierno que ha generado una dictadura por más de 60 años y que ha puesto al pueblo cubano en una situación muy desmedrada, inhumana", afirmó el político de derecha en el punto de prensa de su primera actividad después de las vacaciones, según la agencia EFE.
El ganador de las elecciones presidenciales de Chile, en diciembre, afirmó que "el mayor bloqueo" que enfrenta Cuba es "no permitir el desarrollo de la ciudadanía en el emprendimiento, que llegue tecnología" e insistió en que "cualquier ayuda humanitaria tiene que pasar, necesariamente, porque se exija democracia".
"Eso no lo he visto", criticó.
La ONU pide 'diálogo' ante el empeoramiento de la situación en la Isla por la crisis energética
También el lunes, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, expresó "preocupación" por el empeoramiento de la situación en Cuba, a través del portavoz Stéphane Dujarric.
"El secretario general está preocupado por la situación, que está empeorando", dijo Dujarric en declaraciones ofrecidas en una rueda de prensa y recogidas por EFE, en las que no se refirió a la responsabilidad del régimen en la crisis que atraviesa la Isla, ni a las violaciones de derechos humanos que comete contra la población.
El portavoz señaló que las necesidades de petróleo de Cuba "continúan sin satisfacerse", lo que está "afectando" el funcionamiento de servicios básicos y la actividad económica.
Dujarric recordó que la Asamblea General de la ONU ha pedido reiteradamente el fin del embargo estadounidense contra La Habana, por considerar que tiene efectos negativos en el desarrollo económico y las condiciones de vida del país.
No obstante, como señaló recientemente DIARIO DE CUBA en un editorial, ni una sola vez la Asamblea ha pedido la liberación de los presos políticos.
"Creemos firmemente en la importancia del diálogo. El secretario general quiere diálogo", dijo el portavoz y aseguró que la ONU mantiene equipos sobre el terreno en Cuba, que trabajan con las autoridades para apoyar la respuesta humanitaria y aliviar la situación de la población.
Ese diálogo estaría teniendo lugar, según el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró el lunes que su secretario de Estado, Marco Rubio, está "hablando con (el régimen de) Cuba ahora mismo" sobre un "acuerdo".
Bien por el presidente electo chileno. Por otro lado, pregunto... Por qué la ONU no menciona el tema de los DDHH en Cuba??