La experta cubana en extranjería Estela Marina Pérez Cabrera ha estado junto a los descendientes de españoles que desde la Isla intentan obtener esa nacionalidad a través de la Ley de Memoria Democrática —aprobada en 2022— y han chocado con la mala gestión del Consulado General de España en La Habana.
Desde la presidencia de la Asociación de Descendientes de Españoles en el Mundo (ADEM), y a través de las redes sociales, Pérez Cabrera asesora a solicitantes de la nacionalidad (no solo de Cuba) y ofrece soluciones frente a los obstáculos.
También ha presentado la primera demanda en España (actualmente en admisión a trámite) contra el Consulado de La Habana, que es el segundo de la red consular del país europeo con más solicitudes acumuladas de nacionalidad mediante la también conocida como Ley de Nietos.
No puede haber efecto llamada en la regularización extraordinaria de inmigrantes
El anuncio más reciente del Gobierno español, que afecta a muchos cubanos, no está relacionado con la Ley de Nietos, sino con la regularización extraordinaria de personas extranjeras que ya se encuentran en el país, pero están en situación de irregularidad.
La medida, que beneficia a alrededor de medio millón de personas, ha recibido críticas de quienes consideran que tendrá un "efecto llamada" para la inmigración irregular. Al respecto, Pérez Cabrera dice a DIARIO DE CUBA que no puede existir tal efecto "en algo que es totalmente puntual" y exige como requisito que las personas hayan estado empadronadas en España antes del 31 de diciembre de 2025 y demuestren una permanencia de cinco meses en España.
"Cualquiera que acabe de llegar, o llegue mañana o pasado, no puede tener acceso esta regularización extraordinaria. Decir que tiene un efecto llamada es darle bombo a algo que no es correcto", afirma.
"Esta regularización va a salvar a mucha gente de situación irregular y va a componer parte de lo que se hizo mal con los solicitantes de asilo", señala.
Darle poder a una persona con necesidades en Cuba
Sin embargo, la opinión de la experta es menos positiva respecto al incremento, en 167 personas, de solicitantes de la nacionalidad española a través de la Ley de Nietos que serán atendidos semanalmente en el Consulado de La Habana a partir del 2 de febrero.
Ese anuncio de la sede consular, que muchas personas vieron como una buena noticia, no es tan "bueno", a juicio de Pérez Cabrera, quien destaca que, para mejorar su gestión, el Consulado ha contratado personal cubano, que no cobrará ni diez dólares por su trabajo.
"Estamos hablando de una persona en un país como Cuba en este momento, con las necesidades que hay" a la que se le está confiando "un poder", advierte.
"Si un funcionario tiene a su vera 80 expedientes, pero de esos 80 expedientes le han pagado tres a 5.000, 3.000 (dólares), al precio que le quiera poner para que lo saque del bulto y lo coja, ya no hay orden de prioridades. Entonces, esto genera ese mercado que se está creando alrededor de esto y que es el atasco que no se acaba de resolver. Así que la noticia para mí, con 20 años de experiencia, no es buena", añade.
Una descendiente de españoles "frustrada"
La tenacidad de Estela Marina Pérez en el acompañamiento a la comunidad de descendientes nace del compromiso con la profesión, pero también de su propia experiencia como biznieta de españoles. El no haber logrado obtener la nacionalidad a través de la Ley de Memoria Histórica —reemplazada por la de Memoria Democrática— la hace definirse como "una descendiente frustrada".
"Con 14 años descubrí que mi mamá tenía un abuelo español y que había unos documentos muy importantes en una cajita —entre ellos, el carné de extranjería de mi bisabuelo—, que estaban guardados y de los que mi mamá nunca hablaba", cuenta Pérez Cabrera, quien emigró en 2007, con 30 años, y libró una batalla con la Administración Pública española para acceder a la nacionalidad por la Ley de Memoria Histórica. Finalmente, tuvo que solicitarla por residencia.
Casi 20 años después, y a punto de cumplir 50 años, esta cubana tiene motivos para sentir muchas cosas, pero no frustración. De hecho, los escollos que encontró en su camino a la nacionalidad y luego para traer a España a su familia, incluido su hijo mayor, la ayudaron a convertirse en una estratega de Extranjería e Inmigración.
Como biznieta de españoles que no pudo nacionalizarse a través de la Ley de Memoria Histórica, Estela Marina Pérez llevó a cabo "una ardua investigación", que plasmó en el libro Soy descendiente.
Una empresaria de éxito
Durante sus 20 años de carrera profesional en España, ha formado parte de varios despachos de abogados y colabora con la escuela de negocios Fénix Business School (FBS), que ofrece formación profesional online y títulos con sello propio, como directora estratégica del proyecto con el Inmigration Institute of Florida (IIF), en Miami.
La versión anterior de la escuela ofrecía formación profesional presencial. En 2025, Pérez Cabrera decidió pasar al formato online, teniendo en cuenta la transformación de los mercados y la influencia de la Inteligencia Artificial.
Su labor empresarial y de formación ha recibido varios reconocimientos. En 2016, Latinos Emprendedores le otorgó el Premio Crecimiento Empresarial. Dos años más tarde, la Fundación Caminos la distinguió con el Premio Amelitas en la categoría de Iniciadora de Caminos.
En 2025, la Fundación Balear de Empresarios y Emprendedores Extranjeros en Palma de Mallorca le concedió el Premio Empresaria de Éxito.
Pérez Cabrera fue además fundadora en 2016 de la Asociación de Mujeres Empresarias de Leganés (AMEL) y actualmente es parte de la Unión, una alianza para empresarios cubanos.