El Consulado General de España en La Habana es el segundo dentro de la red consular de ese país con más solicitudes acumuladas de nacionalidad mediante la Ley de Memoria Democrática, conocida como Ley de Nietos, según datos del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE).
Este órgano consultivo, que representa a los más de tres millones de españoles residentes fuera del país, desarrolla el foro "La Administración Pública en el Exterior: medidas para servir mejor a los españoles" desde el 28 de noviembre y hasta el próximo 4 de diciembre.
El Consulado de La Habana acumula 350.000 peticiones de nacionalidad española mediante la citada ley, cifra que es superada solo por la sede de Buenos Aires, Argentina, que tiene 645.000. En el país sudamericano se suma la oficina consular de Córdoba, con 125.000 solicitudes.
Detrás aparecen Ciudad de México (165.000); Sao Paulo, Brasil (150.000); Miami, Estados Unidos (120.000), y Caracas, Venezuela (40.000, aún provisionales).
El plazo para solicitar la cita para la presentación de expedientes al amparo de la norma, aprobada en España en 2022, terminó a las 23:59 (hora de Cuba) del miércoles 22 de octubre. La avalancha de solicitudes presentadas rebasó las expectativas y la capacidad de gestión de los consulados.
El número actual de solicitantes, 2,3 millones de personas, multiplica por 4,5 los 503.439 descendientes que pidieron la nacionalidad a través de la Ley de Memoria Histórica, de 2007.
Las propuestas abordadas en el foro del CGCEE incluyen una relacionada con las reformas del Código Civil español en materia de nacionalidad, que ya han sido tratadas en plenarios anteriores, según explicó la presidenta del órgano consultivo, Violeta Alonso, en un video publicado en la cuenta de X de la Secretaría de Estado de Migraciones.
En declaraciones citadas por la agencia española de noticias EFE, Alonso señaló que el servicio en el exterior, ya sobrepasado de por sí, se ha visto sobrecargado con la aplicación de la Ley de Memoria Democrática, y que la falta de recursos ha sido un lastre en las últimas dos décadas.
De hecho, fuentes citadas por la agencia Euro News sostienen que al ritmo actual, algunos descendientes de españoles podrían esperar décadas para obtener la nacionalidad mediante la norma, y las personas de mayor edad podrían no llegar a ver resuelta su solicitud.
En Cuba, al menos 438 descendientes no pudieron presentar sus solicitudes de cita antes del plazo establecido por la Ley, según datos preliminares recopilados en octubre y compartidos con DIARIO DE CUBA por la Asociación de Descendientes de Españoles en el Mundo (ADEM), presidida por la jurista cubana Estela Marina Pérez.
La cifra podría ser mucho mayor, pues el análisis de ADEM solo se basó en un muestreo de tres comunidades específicas de descendientes de españoles, constituidas como grupos de WhatsApp, con un total de 2.631 miembros (847, 772 y 1.012 miembros por grupo, respectivamente).
Ante el atasco del Consulado español, la presidenta de ADEM propone un plan de contingencia que consta de dos fases, para que las personas puedan evadir la excesiva dilación del proceso.
La Fase 1 es la obtención de un visado de residencia inicial (cinco años), que puede ser solicitado por "los hijos e hijas mayores, cuyos padres ya tengan nacionalidad española", mediante la Ley de Memoria Democrática o la Ley de Memoria Histórica, explica Estela Marina Pérez en su página de Facebook.
"Este visado abre una vía segura, rápida y completamente alineada con la legislación vigente", aclara la jurista.
La Fase 2 consiste en la reclamación y continuidad de proceso en España. "Una vez en territorio español, podéis reclamar judicialmente la inactividad de la Administración. Este proceso requiere abogado y procurador, y en este punto es crucial trabajar con especialistas", puntualiza la presidenta de ADEM.
Estela Marina Pérez ya presentó en España una demanda contra el Consulado de La Habana por violación de derechos fundamentales.
La demanda, compartida con DIARIO DE CUBA en octubre, señala que la gestión en el Consulado General de España en La Habana "ha resultado manifiestamente ineficaz y caótica, caracterizada por un sistema opaco, carente de garantías y publicidad adecuada, y por una grave insuficiencia de medios humanos y técnicos".