El obispo electo de Bayamo-Manzanillo, Osmany Massó Cuesta, afirmó el martes en Santiago de Cuba que aspira a un "futuro mejor" para Cuba, "porque lo necesitamos", en medio de la crisis económica y social más grave en décadas.
"Y sueño también con una patria y un pueblo que puedan vivir una vida digna en paz, que podamos progresar. Sueño con un futuro feliz para los ancianos; un presente mejor para los adolescentes", dijo el sacerdote en un video, tras participar en el evento Patio de los Sueños, del Centro Cultural y de Animación Misionera San Antonio María Claret.
Massó Cuesta, que se desempeñaba como vicario general de la Arquidiócesis Metropolitana de Santiago de Cuba, sustituirá a monseñor Álvaro Beyra Luarca, cinco años después de que éste presentara su renuncia al Papa.
"Gracias por alzar la voz con tanta sensibilidad y fe. Sus sueños no son en vano; algún día se cumplirán, porque cuando se sueña con justicia, bien y verdad, Dios y la historia terminan respondiendo", dijo una comentarista en redes sociales sobre el video.
Otro calificó las palabras Massó Cuesta de "signo de esperanza y alegría" para la diócesis de Bayamo-Manzanillo.
Aún quedan por renovar los obispos de otras seis diócesis cubanas: Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago y Primado de Cuba; el cardenal Juan García Rodríguez, arzobispo de La Habana; Juan de Dios Hernández (Pinar del Río), Emilio Aranguren Echeverría (Holguín); Domingo Oropesa Lorente (Cienfuegos), y Wilfredo Pino Estévez (Camagüey). Ciego de Ávila permanece vacante desde hace más de tres años.