Un contenedor de insumos médicos y una ambulancia en funcionamiento fueron donados por dos asociaciones italianas con vínculos con el Gobierno de Cuba a la provincia de Sancti Spíritus, en un contexto de crisis sanitaria y del parque del sistema de emergencias de la isla.
Se trata de las asociaciones Filorosso y de Amistad Italia-Cuba, convertidas en herramientas de incidencia del poder del régimen de La Habana, que, según sus directivos, durante más de dos décadas han tendido “un puente de solidaridad humanitaria y política” con la isla, destaca el reporte del NTV en su emisión del martes último.
Entre los suministros donados se encuentran piezas de repuesto para la ambulancia, equipos para personas no autosuficientes, vestuario para el salón de operaciones, medicamentos y material gastable, sobre todo para curaciones, destacó la autoridad sanitaria.
Solo en el quinquenio más reciente, las organizaciones han enviado siete contenedores de suministros médicos para apoyar los sistemas de salud pública de Villa Clara, Santiago de Cuba y Sancti Spíritus. La generosidad foránea contrasta con la escasa inversión del Gobierno de Cuba en el sector, que solo en el último sexenio promedia menos del 2% de los ingresos totales del país.
“En los últimos meses hemos tenido una situación bien compleja con las ambulancias, incluso ante el impacto de la arbovirosis en el país”, reconoció el doctor Eduardo Contreras Lara, director de la base número 10 del Sistema Integrado de Urgencias Médicas (SIUM) en Sancti Spíritus, al recibir la primera ambulancia de donación el 28 de noviembre pasado. Con la llegada de esta última, suman tres donadas a la provincia en 2025.
Las autoridades sanitarias no publican estadísticas del sistema de emergencias. Por esta razón se desconoce cuántas ambulancias existen en el país.
A nivel nacional, el SIUM enfrenta importantes desafíos estructurales, con una disponibilidad técnica insuficiente de ambulancias y un deterioro y un mantenimiento precarios de los vehículos existentes, lo que limita su capacidad de respuesta efectiva. En 2023, año en el que el Gobierno adquirió un centenar de este tipo de vehículos, las autoridades reconocieron que menos del 40% de las unidades necesarias estaban realmente operativas, proporción que podría mantenerse sin cambios debido a la persistente falta de inversiones en el sector.
El martes se reportó un accidente cuando un tren colisionó con una ambulancia en Artemisa, lo que representó una baja sensible para el sistema de salud, ya golpeado por la falta de medicamentos, insumos y personal sanitario.