Aunque con menos fuerza de la que esperarían las autoridades cubanas, Brasil se reafirma como uno de los sostenes del régimen y así lo resaltó su embajador en La Habana, Christian Vargas, al entregar la primera parte de un donativo que es parte de "la política permanente de solidaridad y cooperación mutua", dijo, citado por la agencia estatal Prensa Latina.
Durante una ceremonia realizada en la sede del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, el diplomático detalló que el envío incluye 50 purificadores de agua, diez toneladas de alimentos deshidratados y kits estratégicos de medicamentos para atender a más de 5.500 personas damnificadas por el huracán Melissa en el oriente del país.
Subrayó, asimismo, que forma parte de una "presencia constante" de Brasilia "al lado del pueblo cubano". "Esto no ha sido un hecho aislado", dijo, y adelantó que en enero de 2026 arribarán al país más de 20.000 dosis de la vacuna BCG (bacilo de Calmette-Guérin) para el tratamiento de la tuberculosis.
El embajador, quien recordó que desde su llegada a La Habana en 2023 se han relanzado más de diez proyectos de cooperación técnica en áreas como salud, educación y producción agrícola, que sin embargo no han tenido un impacto de peso en la resquebrajada sociedad cubana, destacó la recepción de donaciones previas de medicamentos para tuberculosis, hepatitis viral, diálisis, vacunas pediátricas y antibióticos, además de la reciente entrega de 300 sistemas de paneles solares.
Vargas sostuvo lo que representa un mínimo motivo de alivio para La Habana: "Seguiremos en ese mismo camino el próximo año". En la entrega del donativo, recibido por el viceministro primero de Comercio Exterior, Carlos Luis Jorge Méndez, ambas autoridades coincidieron en la necesidad de profundizar los lazos económicos y comerciales bilaterales, con miras a aprovechar las "muchas potencialidades aún por explorar" entre Brasilia y La Habana.
El donativo brasileño llegará a un oriente devastado, más de dos meses después del paso del huracán, con la pobreza y el hambre como elementos centrales del día a día. Mientras el Gobierno cubano pide "paciencia", habla de "coraje" y se muestra entre consignas cuidadosamente captadas por la prensa oficial, la realidad es de emergencia humanitaria y, en tal sentido, se ha movilizado la sociedad civil, con un rol preeminente de la Iglesia católica. Al propio tiempo, son numerosas las quejas de que donativos similares anteriores no llegan a los afectados y se pierden en los oscuros entramados de la burocracia cubana.
En cuanto a la relación con Brasil, esta se ha fortalecido y ganado peso desde el regreso al poder de Luiz Inácio Lula da Silva, en 2023, aunque no ha tenido el mismo volumen de inversiones que durante el primer período de Lula o la presidencia de su sucesora Dilma Rousseff, actual presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) de los BRICS. En julio de este año, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel se reunió con ambos en Brasil, aunque sin cerrar acuerdos de peso.
Gracias a la solidaridad del compañero Lula ya con esto los damnificados tienen asegurada en la bodega su porción de arroz con gorgojo, la jamonada con gusanos y el pan con aroma a cucaracha. Feliz 2026, Cuba.