La Fiscalía Provincial de Guantánamo anunció el inicio del proceso penal contra los presuntos autores del asesinato del profesor Rolando Castelvi Riñat, mientras este realizaba la guardia obrera en la Escuela Pedagógica "José Marcelino Maceo Grajales", donde impartía Historia.
Los sospechosos fueron asegurados con la medida de prisión provisional, prevista en la Ley de Proceso Penal, informó la Fiscalía en su página de Facebook el 3 de noviembre.
"Se ejercerá la acción penal pública una vez concluidas las investigaciones ante el tribunal competente, solicitándose sanciones en correspondencia con la gravedad de los hechos, las circunstancias y las características individuales de los autores", afirmó.
Castelvi Riñat "cumplía con su servicio de guardia en el centro estudiantil" durante la noche del martes 25 de noviembre, cuando detectó cuatro jóvenes ajenos al centro que estaban "violando a seguridad de la escuela", según relató la semana pasada el perfil oficialista de Facebook "Guantánamo y su Verdad".
Cuando el profesor les pidió a los jóvenes que se retiraran, se produjo un altercado y uno de ellos lo hirió por la espalda con un arma blanca.
El docente falleció durante la noche del miércoles en el Hospital Provincial, a causa de la herida.
El perfil oficialista destacó que "gracias a la identificación por parte de un testigo, los dos principales implicados en el hecho han sido detenidos y se encuentran actualmente bajo proceso penal".
La nota de la Fiscalía de Guantánamo, publicada una semana después de los hechos, no precisó si habían sido capturados los cuatro sospechosos.
El hecho, que según Guantánamo y su Verdad "ha recibido la condena enérgica por la institución educativa y la sociedad en su conjunto", pone de manifiesto el alza de la violencia en Cuba.
En agosto, el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC), iniciativa del laboratorio de ideas Cuba Siglo 21, reveló en un informe que en la primera mitad de 2025 ocurrieron en Cuba más delitos que durante todo 2024.
Pero el asesinato del profesor también evidencia cómo las autoridades de Cuba exponen a los trabajadores estatales al peligro, mediante la imposición del "deber" de custodiar centros laborales de noche y sin medios de protección.
Lo mataron porque sí, por amor al arte. ¿Y para robarse qué en una escuela, una maldita computadora vieja? A estos hijos de la gran puta lo que hay es que meterles un lluvia de plomo en el pecho.