Un operativo policial contra la venta ilegal de medicamentos en Morón, Ciego de Ávila, desató una ola de preocupación y enojo entre los cubanos, que denuncian que el Gobierno persigue a los revendedores mientras el sistema de salud permanece incapaz de abastecer farmacias y hospitales.
La página del Ministerio del Interior (MININT) Héroes de Azul en Facebook celebró como "operativo exitoso" la entrada del MININT, la Policía y el Departamento Técnico de Investigaciones (DTI) en una vivienda donde se incautó un "volumen significativo" de fármacos presuntamente robados de una farmacia estatal. La publicación afirmó que la acción demuestra el "compromiso con la estabilidad social". Pero en los comentarios ciudadanos, la lectura fue distinta.
"Gracias a ellos hemos podido sobrevivir"
Decenas de usuarios cuestionaron el operativo y recordaron que la población depende del mercado informal para acceder a medicamentos que hace años desaparecieron del sistema estatal y otros que pocas veces se encuentran.
"¿Y ahora dónde los compramos? En ninguna farmacia del país hay nada", escribió Juan Luis Batista. Otros señalaron que, aunque no justifican el desvío de recursos, ha sido el único modo de sobrevivir a enfermedades virales y crónicas sin acceso garantizado a antivirales, analgésicos o incluso termómetros.
"Hoy cogen a los revendedores, pero ¿dónde van a parar esos medicamentos? A nosotros nunca nos llegan", denunció Yanet Reyes Cabrales desde Contramaestre, donde asegura que una donación de medicinas lleva meses retenida sin explicación.
La indignación también se extendió por la incongruencia institucional: "Debajo del puente de 100 y Boyeros (La Habana) hay un vendedor cada metro con cajas de cartón llenas de medicinas. Ahí no hacen operativo", comentó otro usuario.
"El origen está en todo el país"
Otros cubanos insistieron en que estos operativos "no atacan el problema real": años de desabastecimiento, desvíos de recursos dentro del propio sistema estatal y una red informal que se ha convertido en sustituto de la farmacia pública.
"Gracias a los revendedores hemos salido del chikungunya y otras dolencias. Si acaban con ellos, ¿dónde compramos medicinas?", preguntó Gladys González.
Pacientes renales: "Nos estamos quedando sin cómo vivir"
Mientras la Policía persigue la venta informal, los enfermos renales denuncian que faltan incluso los insumos indispensables para las hemodiálisis.
Nelson Ledesma Martínez, paciente de Villa Clara, lanzó un pedido público desde su perfil de Facebook a todos los enfermos de la provincia para exigir ayuda internacional.
"Hago un llamado a unirnos para pedir intervención médica de otros países, nosotros merecemos vivir ya no tenemos insumos para conectarnos tres veces a la semana. El Estado no los tiene, pero en la calle aparecen a precios que no podemos pagar. Unámonos para pedir nuestros derechos a seguir viviendo", escribió
El Gobierno presenta tés "milagrosos"
En paralelo, mientras pacientes reportan carencias severas, el Gobierno intenta maquillar la crisis con productos alternativos. En FIHAV 2025, el grupo estatal Labiofam presentó productos presuntamente capaces de controlar la diabetes y la presión arterial, como el Té de Alofin, conocido popularmente como "Té de Palo de Caja".
Según publicó el periódico oficial Tribuna de La Habana, este producto ya es comercializado en China y se busca introducirlo en el mercado nacional.
La publicación también mencionó suplementos de la misma empresa estatal, a base de espirulina, el Vimang y el cuestionado Vidatox.
El Gobierno promueve estos productos como "soluciones naturales", pese a que no sustituyen medicamentos esenciales ni resuelven la escasez estructural que enfrenta el país.
Una crisis sanitaria que se profundiza
El contraste entre los operativos policiales, la persecución a revendedores y la creciente desesperación de enfermos crónicos revela un escenario crítico: el Estado es incapaz de garantizar medicamentos básicos, los pacientes dependen del mercado informal para sobrevivir y la represión contra ese mercado deja a miles sin alternativas en medio de una crisis agudizada por la epidemia de arbovirus que ha dejado numerosas muertes, solo 33 reconocidas por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP).
Cuando Batista no existían apagones, escases de medicamentos, basura donde quiera .El pueblo cubano optó por deshacerse de un general golpista después de 9 años en el poder y con un país en prosperidad por un abogaducho vago de Birán que se instauró por 49 años en la silla gobernante.