Tras una semana de mantenimiento, la unidad seis de la termoeléctrica Diez de Octubre, en Nuevitas (Camagüey), volvió a sincronizar con el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), informó el diario oficial Granma. Según el reporte, la planta alcanzó 97 megavatios (MW) de potencia este viernes, un ligero aumento respecto a los 80 MW que generaba antes de la reparación.
El ingeniero Jorge Luis Maceira Esteva, director de la central, afirmó que el bloque podría incrementar su carga durante el día, tras la limpieza de calentadores y la sustitución de bombas y juntas dañadas. La unidad cinco del mismo complejo continúa aportando 55 MW, mientras la unidad cuatro permanece en desmontaje técnico, con un avance del 53%.
Sin embargo, la mejoría en Nuevitas no cambia el panorama general. La Unión Eléctrica (UNE) reportó este sábado una disponibilidad de apenas 1.410 MW frente a una demanda de 2.500 MW, lo que deja un déficit de 1.090 MW y un pronóstico de apagones de hasta 1.160 MW durante el horario pico.
A las 6:00AM, el SEN tenía 1.360 MW disponibles y 1.700 de demanda, con 330 MW afectados por falta de capacidad. La afectación se ha mantenido las 24 horas del día, con una máxima de 1.063 MW en la noche del viernes. Además, las provincias de Las Tunas a Guantánamo permanecen desconectadas del sistema por los daños causados por el huracán Melissa.
La UNE reconoció que 58 centrales de generación distribuida están paralizadas por falta de combustible, y que 155 MW adicionales están fuera de servicio por falta de lubricante. En total, 602 MW permanecen indisponibles por carencias energéticas.
A estas cifras se suman 595 MW limitados por averías o mantenimiento, entre ellas la Unidad 2 de la CTE Felton y la Unidad 2 de Santa Cruz del Norte, mientras los nuevos 21 parques solares del occidente y centro del país solo aportaron 1.770 MWh el viernes, equivalentes a 354 MW en su pico máximo.
La reactivación parcial en Nuevitas fue presentada por la prensa estatal como un avance "en beneficio de la generación nacional", pero el déficit de más de 1.000 MW con el oriente cubano desconectado confirma que los apagones continuarán en medio de una crisis de combustible y deterioro del sistema eléctrico que el huracán Melissa ha agravado aún más.