La viceministra de Salud Pública, Carilda Peña, sugirió en televisión que los cubanos recurran a "métodos tradicionales" como "hacer humo con cáscaras de cítricos" o fabricar repelentes caseros para protegerse del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue y otras enfermedades en auge hoy en Cuba.
Durante una intervención en la televisión oficial, Peña reconoció las dificultades derivadas del calor extremo y los apagones, pero insistió en que la población debe "hacer sus acciones personales" y "proteger su salud" con lo que tenga a mano.
"Las personas queman cáscaras de determinados cítricos que ahuyentan el vector", dijo la funcionaria, al tiempo que recomendó usar mangas largas y mosquiteros, incluso en medio de cortes eléctricos prolongados que impiden utilizar electrodomésticos para aliviar el calor y alejar los mosquitos.
Las declaraciones provocaron indignación en redes sociales, donde usuarios calificaron de insensible la postura del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), en un momento en que el país enfrenta uno de los peores brotes de arbovirus de los últimos años.
El periodista y académico José Raúl Gallego denunció en Facebook sobre las sugerencias de la viceministra: "Mosquitero, no hay. El que tiene, si lo pone se ahoga de calor porque no hay corriente. Repelente, lo venden ellos mismos en dólares. Y los cítricos están perdidos o cuestan un ojo de la cara. ¿Y la responsabilidad estatal? Bien, gracias".
En otra publicación, Gallego cuestionó que el régimen vende repelentes en moneda extranjera, inalcanzables para la mayoría de los cubanos. "Donde para los cubanos hay muerte, miseria o enfermedad, para la dictadura hay un negocio", escribió.
También el actor Luis Alberto García Novoa criticó la desconexión entre las autoridades y la realidad sanitaria: "Sinceramente no creo que esta policrisis nacional sea el marco adecuado para seguir inventando desfiles y tribunas. El país se cae a pedazos (…) Sería más patriótico dedicarle la marcha o la conga a los enfermos y fallecidos por dengue en Matanzas", escribió en Facebook.
Desde el exilio, el médico Lázaro E. Leyva, exintegrante del comité de enfermedades infecciosas del Hospital Arnaldo Milián Castro de Santa Clara, alertó sobre la peligrosidad del actual brote.
En una publicación en Facebook, recordó que en Cuba circulan simultáneamente varias cepas del virus del dengue, lo que incrementa el riesgo de formas graves o hemorrágicas en personas que ya enfermaron antes.
"El segundo dengue es más peligroso que el primero. No se trata de alarmar, sino de entender el momento epidemiológico que vivimos", explicó el especialista.
Leyva advirtió además sobre el uso indebido de aspirina e ibuprofeno en pacientes con fiebre, una práctica común en la Isla que aumenta el riesgo de hemorragias. "El paracetamol es la opción segura, siempre bajo orientación médica", precisó.
Esta semana el MINSAP reconoció por primera vez en lo que va de 2025 la muerte de tres personas a causa del dengue, una cifra que, según numerosos reportes ciudadanos, no refleja la magnitud real de la crisis epidemiológica que vive el país. La información fue ofrecida por la viceministra Carilda Peña García en una conferencia de prensa, sin datos de los fallecidos ni dónde ocurrieron los decesos.
La admisión tardía de las autoridades refuerza las sospechas de opacidad en el manejo de la información epidemiológica, una práctica habitual del régimen cubano en crisis sanitarias anteriores. La semana anterior el propio director nacional de Epidemiología, Francisco Durán, negó la existencia de decesos por dengue o por otras arbovirosis en circulación.
Sinceramente, creo que es muy fácil de cortar la cadena de transmisión del Dengue y demás enfermedades vectoriales sin incurrir en gasto alguno. Solo se necesita que allí la gente se ponga las manos en la conciencia.
Vamos a ver: en la isla residen alrededor de 10 millones de personas. Si cada cubano matara por día un promedio de 10 Aedes a base de palmadas, son 100 millones del insecto los que no podrían reproducirse.
¿Se acaba o no se acaba el problema?
Lo que pasa, es que siempre nuestros compatriotas quieren que sea el régimen el que les resuelva todo y eso no puede ser.
Tienen que ser creativos como dice Díaz-Canel.
El problema no son los "aedes" sino los "mucida vir".
En otras palabras: "Inventen, arréglenselas como puedan; o jódanse y muéranse".