El Ministerio del Interior (MININT) del régimen cubano, ineficaz desde hace meses en la contención de la escalada criminal en la Isla, resolvió con inusitada rapidez un asesinato cometido el pasado viernes en Caibarién, Villa Clara. La particularidad: se trataba de un capitán de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), jefe de sector de dicho municipio, quien fue ultimado con su arma reglamentaria, según el medio digital oficialista Cubadebate.
En la tarde de este sábado, el individuo que provocó la muerte del oficial Leonel Mesa Rodríguez fue arrestado en la ciudad de Remedios, en posesión del arma de fuego con la que cometió el crimen, lo que pone en evidencia además la proliferación de este tipo de armas en las calles cubanas.
"Durante la detención se le ocupó el arma reglamentaria con su cargador, perteneciente al oficial fallecido, así como el arma blanca utilizada en la consumación del hecho criminal", detalló el MININT, que agregó: "El detenido será sometido al proceso penal correspondiente, con el rigor que establece la justicia revolucionaria y conforme a la magnitud y gravedad del hecho cometido".
Según el MININT, la información preliminar sobre el asesinato indica que Mesa Rodríguez se trasladaba con el uniforme completo entre Remedios y Caibarién en la moto que tenía asignada. Esta fue hallada junto al cadáver, por lo que el robo no habría sido el objetivo del ataque.
La rápida detención del responsable del violento suceso desató un aluvión de críticas entre los cubanos, que dejaron decenas de comentarios en la página de Facebook oficial del MININT, al considerar que el órgano militar solo resuelve los crímenes que estima conveniente, mientras se acumulan los delitos impunes y crece la inseguridad ciudadana.
El sepelio de Mesa Rodríguez, quien recibió seis heridas de arma blanca y un disparo en la cabeza, tuvo lugar este sábado en su natal municipio de Taguasco, Sancti Spíritus, y fue presidido por el ministro del Interior, general de Cuerpo de Ejército Lázaro Álvarez Casas. La ceremonia contó con ofrendas florales de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel.
Este crimen no es el primero cometido contra un agente del orden en Cuba en los últimos meses. En mayo, una oficial de la PNR resultó gravemente herida con un arma blanca en el boulevard de Camagüey. El presunto agresor, detenido poco después, habría actuado bajo los efectos del alcohol y atacó por la espalda a la joven oficial, quien se defendió hasta que el atacante huyó, según informó entonces el MININT.
En julio, el Tribunal Supremo Popular ratificó la cadena perpetua contra Yusniel Tirado Aldama, un joven de 27 años condenado por la muerte del oficial Yoannis Rodríguez Rivero y por causar graves heridas a otros dos policías durante un violento incidente ocurrido el 5 de junio de 2020 en Calabazar, municipio habanero de Arroyo Naranjo.
Estos hechos ratifican lo expuesto a finales de agosto por el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC), iniciativa del laboratorio de ideas Cuba Siglo 21, que alertó en un informe sobre el drástico incremento de la delincuencia en la Isla y destacó la "creciente disponibilidad de armas de fuego". Señaló que al menos 35 de los delitos documentados en el semestre fueron perpetrados con ese tipo de armamento.