El XV Festival Internacional Varadero Gourmet abrió sus puertas el jueves en el Centro de Convenciones Plaza América, mientras el país aún intenta recuperarse del colapso del sistema electroenergético que dejó a toda Cuba a oscuras el miércoles.
La inauguración estuvo a cargo de Lázaro Darien Casabella, director general de la Empresa Extrahotelera Palmares y presidente del Comité Organizador, acompañado por Adalberto Venero, viceministro de Turismo, quien agradeció el "apoyo de los trabajadores del sector y sus familias" para la realización del evento en "momentos tan complejos", según recogió la periodista oficialista María Alexis Rivero en su perfil de Facebook.
La cita, que se extenderá hasta el domingo bajo el lema "Sabores sin fronteras. La magia de la cocina fusión con alma cubana", tiene entre sus objetivos promover la gastronomía de la Isla como atractivo turístico, propiciar el intercambio entre profesionales del sector y generar alianzas comerciales con proveedores y expositores.
En esta edición figura como novedad el I Taller Internacional de Franquicias, con el eje "Cultura, historia e identidad: Ventaja Competitiva de las Franquicias Turísticas Cubanas", además de conferencias sobre cocina fusión, coctelería tecnológica y rutas gastronómicas.
Más de 30 expositores participan en la feria, con el balneario de Varadero como telón de fondo, añadió un reporte de la oficial Agencia Cubana de Noticias (ACN).
El contraste no ha pasado inadvertido: mientras las autoridades exhiben un festival de alta cocina y alianzas turísticas en uno de los destinos más privilegiados del país, millones de cubanos enfrentan apagones prolongados y escasez de alimentos con precios prohibitivos para los que pocos que hallan tanto en las redes estatales como en el mercado negro.
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) reveló recientemente que el 89% de los cubanos entrevistados para el octavo Estudio sobre Derechos Sociales vive en pobreza extrema. Según la investigación, por primera vez, los apagones (72%) se colocan por encima de la crisis alimentaria (71%) como principal preocupación ciudadana.
No obstante, siete de cada diez cubanos entrevistados dejaron de desayunar, almorzar o comer por falta de dinero o de alimentos; entre mayores de 61 años la proporción sube a ocho de cada diez. Solo una cuarta parte no tuvo dificultades para acceder a comida.
Lo de "Gourmet" para "promover la gastronomía de la Isla como atractivo turístico" debe referirse a la alimentación basada en insectos, permitiéndoles comer una hormiga por visitante, para que no se saturen, y dejando las garrapatas (políticas) aparte para evitar alergias y reacciones adversas debido a la falta de asistencia sanitaria.
Hay que tener cara para en un país hundido en el hambre se haga un evento así. Un poquito de pudor, por favor
Y la Machi no estaba?
Es para coger a toda esa gentuza y aplicarles la misma medicina que le dieron a los dirigentes nepalíes.
Tremenda cara de palo tienen los compañeritos integrantes de la Dictadura, comelata a full mientras los demás pasan tremenda "canina".....Es como ponerse a contar dinero frente los pobres.
Es inmoral y una burla al pueblo hambriento, al que han convertido en miserables hacer este tipo de eventos cuando el cubano promedio de hoy dia con 30-40-50 anos no conoce ni lo que es una carne con papas o un bacalao a la vizcaina, o una ropa vieja. Esta gentuza en el poder, "dirigentes" inmorales, abusadores, ladrones, se aprovechan de la miseria en que vive la gente para hacer sus "eventos" inmorales en medio del habre que hay en Cuba. Y los cubanos le permiten a estos s1ngaos hacerlos! ver en sus caras como la gonorrea en el poder disfruta de comidas y lujos mientras ellos y sus familias comen m1erda, si es que aparece. Si tienen dignidad y cojo*** llenense de coraje y viren patas arriba todo ese evento y carguen con la jama para sus hijos, vayan en masa y sin miedo y lleven a sus hijos a comer alli. Si no hay para ello; pues entonces para nadie. Si no, pues aguanten callados y ni chisten !
Aunque a algunos nos indigne, eso es normal en una Cuba en la que sus gobernantes y los negocios van en paralelo por un lado, y la población por otro, sin responsabilidad alguna de esos supuestos dirigentes. Mientras ese estado de cosas no cambie, seguirán esas dos vías paralelas en el país, sin punto alguno de contacto.