Una campaña lanzada en la plataforma de recaudación GoFundMe busca fondos para costear la defensa legal en Estados Unidos de los hermanos Liosmel y Liosbel Sánchez, dos cubanos que participaron en las históricas protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 y corren el peligro de ser devueltos al régimen.
El activista Cristhian González de la Moneda, quien organiza la recaudación, recordó en la plataforma que los dos hermanos fueron detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) el pasado 20 de mayo, a la salida de un tribunal de inmigración que desestimó su caso de solicitud de asilo político.
González de la Moneda subrayó que ninguno de los dos manifestantes tiene antecedentes penales y, de hecho, Liosmel estudiaba Medicina en Cuba antes de emigrar. "Ambos son personas trabajadoras, con ganas de levantar y que jamás han cometido ningún delito", recalcó.
El activista hizo énfasis en el riesgo que enfrentan los dos jóvenes si son devueltos a Cuba y pidió ayuda "para poder cubrir parte de los gastos en sus procesos legales, el hecho de que sean dos y sus casos sean individuales hace el proceso más costoso".
Liosmel y Liosbel Sánchez llegaron a Estados Unidos el 3 de diciembre de 2023, a través de la aplicación CBP One, e iniciaron el proceso de solicitud de asilo.
Tras el arresto del que fueron objeto al salir de la última audiencia, González de la Moneda se refirió a "irregularidades graves" en el proceso, particularmente en las entrevistas de "miedo creíble", un paso clave para determinar si el regreso a Cuba pondría sus vidas en peligro.
Denunció que a Liosbel se le realizó esta entrevista un domingo a las 6:30AM, sin la presencia de su abogada, a pesar de que ella había solicitado comunicarse con su cliente previamente.
"Están intentando hacerle lo mismo a Liosmel", alertó entonces el activista y exigió que se respetara el debido proceso.
Hasta el momento en que fue redactada esta nota, la campaña había conseguido 375 dólares de una meta de 5.500 dólares.
Devuelta a Cuba sin su hija de dos años
En 2025, ocho vuelos de deportación han devuelto a inmigrantes irregulares desde Estados Unidos a Cuba. En el más reciente, que se produjo la semana pasada, fueron enviados a la Isla 161 cubanos. De ellos, 124 eran hombres y 37 eran mujeres.
Una de ellas, Yudierquis Reyes Merino, dijo a CNN que los funcionarios de ICE no la habían dejado abordar el avión con su hija de dos años, a la que concibió con otro inmigrante de Cuba poco después de cruzar la frontera con México, en 2022.
"Me dijeron que la niña era estadounidense y que no podía salir del país", explicó Reyes Merino.
Según contó a la cadena estadounidense de noticias, fue arrestada por funcionarios de ICE en junio, en Nebraska, donde trabajaba limpiando oficinas y plantas de empaquetamiento de carne.
Los funcionarios le dijeron que sería deportada porque en 2023 había aceptado un cargo de asalto en segundo grado, por el que fue sancionada con un periodo de libertad condicional.
Tras pasar varias semanas en centros de detención, Reyes Merino aceptó ser deportada con la condición de poder llevarse a su hija. Los funcionarios de ICE la subieron al avión sin su niña.
El padre de la menor, Miguel Camacho, contó a CNN que, aunque no tiene la custodia legal, les dijo a los agentes de ICE que la niña debía quedarse en EEUU con él.
La abogada de un cubano convicto en EEUU por delitos graves y deportado a África acusa a Trump de violar el debido proceso
Un cubano condenado en EEUU por delitos que incluyen el asesinato está entre cinco convictos expulsados en junio a Esuatini, última monarquía de África, cuyos abogados acusan a la Administración de Donald Trump de violar el debido proceso con el programa de deportación a terceros países.
El cubano, cuya identidad no ha transcendido, lleva siete semanas en el Complejo Correccional de Matsapha, una cárcel de máxima seguridad, al igual que los restantes cinco deportados.
Su abogada, Alma David, quien también representa a un nacional de Yemen, dijo a la agencia de noticias AP que a los hombres les está siendo negada la posibilidad de comunicarse con sus abogados.
Según David, el jefe de la cárcel le dijo que solo la Embajada de EEUU podía aprobar el acceso a los cinco prisioneros.
"Ningún abogado tiene permitido visitarlos", criticó la letrada.
Los restantes tres convictos deportados por EEUU a Esuatini, que son representados por otros abogados, son nacionales de Jamaica, Vietnam y Laos.
En julio, al informar sobre el vuelo de deportación que llevó a los cinco hombres a África, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) los describió como "tan singularmente bárbaros, que sus países de origen rehusaron aceptarlos".
En una serie de publicaciones en X, la subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, dio a conocer los delitos por los que habían sido condenados los deportados.
El cubano era convicto de varios crímenes, que incluían asesinato en primer grado y ataque agravado. Además, era un "miembro confirmado de la banda callejera Latin Kings", aseguró McLaughlin.