Miguel Díaz-Canel llegó a Pekín el martes para asistir a las ceremonias por el 80 aniversario de la victoria china sobre Japón en la Segunda Guerra Mundial, un escenario que La Habana aprovecha para reforzar la alianza estratégica con su principal socio político y financiero en Asia, después de su parada con el mismo propósito en Vietnam.
Díaz-Canel se ha sumado al desfile militar central y mantendrá reuniones con Xi Jinping y otras altas autoridades del Partido Comunista y del Gobierno chino, según anunció la Presidencia cubana. Poco antes del inicio del desfile, el mandatario chino dio la bienvenida a sus invitados especiales, entre ellos el gobernante cubano.
La delegación de la Isla, integrada, además, por Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores; los ministros Oscar Pérez-Oliva Fraga, de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera; Vicente de la O Levy, de Energía y Minas; Mayra Arevich Marín, de Comunicaciones; la ministra presidenta del Banco Central de Cuba, Juana Lilia Delgado Portal, y Mayda Mauri Pérez, presidenta de Biocubafarma, evidencia que la agenda trasciende lo simbólico: La Habana busca asegurar compromisos de inversión y créditos en sectores estratégicos en medio de su crisis económica más aguda en tres décadas.
El viaje llega tras recientes encuentros entre ambos mandatarios en Johannesburgo, durante la cumbre de los BRICS, y en Moscú. En cada uno, La Habana ha insistido en agradecer el respaldo chino frente a las sanciones de Washington, al tiempo que subraya su necesidad de proyectos de cooperación, inversiones y préstamos de Pekín para paliar la escasez crónica de alimentos, combustible y divisas.
La narrativa oficial, que insiste en la "solidaridad inquebrantable" y la "amistad forjada en tiempos de lucha", contrasta con la realidad de una relación marcada por la dependencia del régimen cubano de los envíos de arroz, créditos blandos y proyectos de infraestructura. Mientras Díaz-Canel elogia el modelo chino como ejemplo de "prosperidad y solidaridad", La Habana intenta acercarse cada vez más al gigante asiático por necesidad económica.
Salida de Vietnam con promesas de más apoyo
El gobernante cubano concluyó el mismo martes una visita de Estado a Vietnam marcada por el intercambio de elogios y la firma de nuevos acuerdos en sectores clave como la agricultura, la energía y la biotecnología, en un intento más de La Habana por asegurar oxígeno financiero y ayuda alimentaria en plena crisis interna.
Durante su último día en Hanoi, Díaz-Canel se reunió con el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, To Lam, así como el primer ministro, Pham Minh Trinh, y el presidente de la Asamblea Nacional, Tran Thanh Man. La visita coincidió con el 65 aniversario de las relaciones diplomáticas entre ambos países y con la conmemoración del 80 aniversario de la Revolución de Agosto vietnamita.
Entre los acuerdos más destacados figura un plan conjunto para impulsar la producción de arroz en Cuba entre 2025 y 2027, considerado estratégico dada la dependencia cubana de este grano. También se anunciaron proyectos en energías renovables, salud, telecomunicaciones y biotecnología.
La parte vietnamita, que entregó más de 385.000 millones de dongs (unos 15 millones de dólares) como parte de una campaña popular de solidaridad, reiteró su rechazo al embargo de Estados Unidos contra La Habana y reclamó su salida de la lista de estados patrocinadores del terrorismo.
La Habana y Hanói también acordaron el martes ampliar la cooperación militar y de inteligencia en el marco de la visita del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, a Vietnam.
Según una extensa declaración conjunta sobre el "fortalecimiento" de las relaciones bilaterales y la "cooperación integral", los vínculos en materia de seguridad interior y exterior son un punto relevante en los intercambios.
Las autoridades de Cuba y Vietnam "acordaron continuar una estrecha cooperación en áreas de defensa, seguridad y asuntos exteriores", y enfatizaron "la importancia y eficacia de los mecanismos de consulta política" bilaterales.
"Gracias Vietnam, por las atenciones y el cariño, la sensibilidad hacia los problemas de Cuba y la voluntad expresa de extender y profundizar la cooperación en áreas fundamentales para el pueblo cubano. Fue un honor asistir a la extraordinaria conmemoración del 80 aniversario", escribió Díaz-Canel en X.
El gobernante prometió ante parlamentarios y empresarios de Vietnam buscar soluciones para las quejas planteadas por las empresas de la nación asiática sobre las dificultades que encuentran para hacer funcionar sus inversiones en Cuba, una demanda que ha obligado a La Habana a enviar funcionarios a Hanói para ofrecer explicaciones.
Durante una reunión en la sede de la Asamblea Nacional con su presidente, Tran Thanh Man, Díaz-Canel dijo que instruirá a los ministerios, industrias y gobiernos locales para que creen mecanismos y condiciones especiales para que las empresas vietnamitas puedan operar con éxito en Cuba, citó el medio local Nhandan.
En 2024, el comercio bilateral alcanzó los 199,3 millones de dólares estadounidenses, un 28,1% más que en 2023. Desglosado ese importe, suman 193,7 millones de dólares de exportaciones de Vietnam a Cuba y apenas 5,6 millones de dólares de ventas de la Isla a la nación asiática. O sea, un desbalance enorme.
Vietnam implementa siete proyectos en la Isla, con un capital total invertido de más de 160 millones de dólares. Empresas como Thai Binh, Viglacera y Agri VMA tienen negocios en áreas como los materiales de construcción, fertilizantes, productos farmacéuticos y energía solar.
Los mismos “aliados” de la dictadura la desprecian por desvergonzada y mendiga; un pueblo denigrado convertido en pordiosero, mentiroso, vago, ladrón y tramposo en 66 años de Somalización. Pasará un siglo después que La Isla se sacuda de la tiranía para que llegue a los estándares de 1959.
Salió a mendigar con sus cuernos y cara e comen...
Los narracomuñangas le dieron los honores que merece y lo pusieron en su lugar: el singao esta en la 5ta fila de la foto que se tiraron.....
Este estúpido monigote, bueno para nada que anda a rastra con la chusma, sucia y hambrienta cerda de su esposa lo ven como representante de un gobierno corrupto e inepto que no les hace ningún favor a la ya maltrecha ideología socialista, que va a buscar alguna limosna ( algun lote de guaguas viejas o algun puñado de arroz con gorgojos ) y llenarse la panza de buena comida y regresar con las maletas llenas de visuteria China