Al menos 7.000 cubanos se encuentran enrolados, como parte del ejército ruso, en la guerra que, desde 2022, sostienen Moscú y Kiev, tras la invasión del primero sobre el segundo, informó recientemente el periódico The Washington Times, que certificó que los nacionales de la Isla son el segundo grupo de extranjeros más numeroso, solo superado por los soldados enviados por Corea del Norte.
"Hubo una época en que los cubanos, tras el desastre de Chernóbil, brindaron atención humanitaria gratuita a miles de niños ucranianos (por lo que Ucrania está profundamente agradecida)", declaró a dicho medio Ruslan Spirin, representante especial de Ucrania para América Latina. "Hoy, sin embargo, algunos cubanos participan en el asesinato de esos mismos niños o de sus familias, una traición trágica y simbólica a nuestra solidaridad, que una vez compartimos".
Spirin señaló que "Rusia ha reclutado a jóvenes cubanos y los ha engañado con falsas promesas de trabajo y ciudadanía. Muchos han terminado como carne de cañón en el frente". "El Gobierno cubano insiste en no estar implicado, sin embargo, los hechos demuestran que la red sigue operando y que siguen llegando cubanos al frente ruso", afirmó.
Como demuestran numerosos casos publicados por DIARIO DE CUBA y volvió a destacar el medio estadounidense, el principal atractivo sigue siendo el económico. "Los hombres cubanos son atraídos con promesas de un salario de unos 2.000 dólares mensuales, una cifra alarmante en comparación con el salario promedio en Cuba", dijo Spirin.
Si bien la inteligencia ucraniana cifra en 7.000 a los cubanos desplegados en el país, apuntó que aproximadamente 20.000 nacionales de la Isla han firmado contratos para luchar por Rusia.
"La mayoría ha servido en zonas de apoyo, aunque un número creciente ha combatido en el frente", dijo Spirin, al tiempo que estimaciones ucranianas sugieren que entre 200 y 300 cubanos han muerto en esta guerra.
El funcionario de Kiev dijo, además, que "los ciudadanos cubanos parecen más receptivos a las narrativas rusas que muchos otros públicos, lo que quizás no sea sorprendente, dada la antigua afinidad política y cultural de La Habana con Moscú".
Asimismo, el historiador de la Guerra Fría y exprofesor de la Universidad de Oxford, Todd Carter, dijo a The Washington Times que "es poco probable que los veteranos cubanos de Ucrania dejen las armas por mucho tiempo". "La historia demuestra que los combatientes entrenados en un conflicto suelen reaparecer en otro, y África —donde los mercenarios han estado activos desde la crisis del Congo hasta las actuales guerras del Sahel— podría ser una siguiente parada natural, y no la única", sugirió.
El pasado mes de julio, el Parlamento Europeo condenó la participación de ciudadanos cubanos en la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania. En una resolución, los eurodiputados señalaron que Rusia ha recurrido al reclutamiento y despliegue de soldados extranjeros, entre ellos cubanos y tropas norcoreanas, para sostener su ofensiva militar.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos y medios independientes han documentado testimonios de cubanos que aseguran haber sido enviados al frente sin entrenamiento adecuado y en condiciones deplorables, al tiempo que los servicios de inteligencia de Kiev han publicado los datos personales de cientos de ellos, para demostrar su participación activa en el conflicto.
Mientras, Ucrania anunció a finales de julio la reducción de su presencia diplomática en Cuba, cuyo Gobierno se ha convertido en uno de los principales aliados de Moscú en América y en su valedor en foros internacionales, donde vota en contra o se abstiene ante resoluciones de la comunidad internacional para condenar al Kremlin por su invasión del país vecino.
El conflicto desatado por la invasión rusa ha durado ya más de tres años. El fin no parece estar cerca, a pesar de las negociaciones impulsadas por el presidente Donald Trump, quien en agosto sostuvo encuentros con el mandatario de Rusia, Vladimir Putin, y con el líder de Ucrania, Volodímir Zelenski.
Tras la reunión con este último, que tuvo lugar en Washington el 18 de agosto y contó también con la participación de líderes europeos y del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Trump afirmó que organizaba una reunión entre los mandatarios de los dos países en guerra. Sin embargo, dos días después, Moscú lanzó un ataque de 574 drones y 40 misiles contra Ucrania, en lo que constituyó el mayor bombardeo desde julio.
A la chita callando metieron 7 mil hombres en Rusia. Nada, parece que se fueron en balsa. Pues el regimen dice que el no es culposo.
Buen billete se deben estar metiendo varios generales de las FAR y del Minint.
El control que tienen los Castro sobre los cubanos es casi que perfecto.
Ñoooooo, pero esta noticia no pierde vapor…