Miguel Díaz-Canel partió de Cuba el sábado 30 de agosto para realizar visitas oficiales a la República Socialista de Vietnam, la República Popular China y la República Democrática Popular Laos, aliados de La Habana, en una más de sus giras internacionales de dudosos resultados.
Según la nota al respecto de la Presidencia, el viaje es "correspondiendo a invitaciones extendidas por sus homólogos".
"Este fin de semana iniciamos visitas oficiales a Vietnam, China y Laos, naciones hermanas a las que nos unen lazos entrañables y una historia de cooperación y solidaridad compartidas, a prueba del tiempo y de los mayores desafíos. Los mantendremos informados", se limitó a comentar Díaz-Canel en X.
El gobernante participará en los actos por los aniversarios 80 de la proclamación de la independencia y fundación de la entonces República Democrática de Vietnam, y de la la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Antifascista Mundial, con desfiles militares y celebraciones organizados en ambos países.
La visita a China le permitirá reunirse en Pekín con Vladímir Putin, Kim Jong-un y Xi Jingping, entre otros autócratas que se darán cita en la nación asiática, en una conmemoración a la que no asistirá prácticamente ningún líder de Occidente o Europa.
"Las visitas a Vietnam y China tienen una especial significación, al enmarcarse en el contexto del aniversario 65 de las históricas relaciones de hermandad, solidaridad y cooperación entre nuestros países", señala la nota oficial, que evita mencionar las quejas de Pekín y Hanoi por las dificultades que enfrentan sus empresas con inversiones en Cuba para cobrar sus deudas. Lo anterior, pese a que son los dos principales socios comerciales de La Habana en Asia.
"La oportunidad será propicia para promover el desarrollo de la cooperación bilateral en todos los casos, la implementación de los acuerdos existentes, así como acelerar la construcción conjunta de la Comunidad de Futuro Compartido Cuba–China", añade la nota.
En el caso de Laos, suma la información, "se reafirma la prioridad que Cuba concede a las relaciones fraternales y amistosas con ese país hermano y socialista".
Junto a Díaz-Canel, integran la delegación de La Habana Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores; el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Álvaro López Miera; Emilio Lozada García, miembro del Comité Central del Partido Comunista y jefe de su Departamento de Relaciones Internacionales; y Oscar Pérez-Oliva Fraga, ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.
También están el ministro de Agricultura, Idael Pérez Brito, y la presidenta del Grupo BioCubaFarma, Maida Mauri Pérez, entre otros.
Aunque la nota no lo menciona, dado que no tiene ningún cargo oficial de Gobierno, la primera dama Lis Cuesta debe acompañar al gobernante, como es habitual.
Díaz-Canel suele hacer frecuentes viajes a sus aliados lejanos, como el que realizara en mayo a Rusia. La Habana no ofrece información sobre cuánto cuestan al presupuesto del Estado tales giras, mientras Cuba vive una de sus peores crisis económicas históricas, de las que el régimen culpa a EEUU.
Tampoco existe transparencia en torno a qué beneficios trae para la Isla cada uno de esos viajes ni los acuerdos que se anuncian en ellos y luego no ven la luz.
El singao con su gorda torta hedinda y la corte de tracatanes escapandose de los apagones, falta de agua y mosquito en su gira limosnera (aunque no consigan mucho......
D.C. y su puerquita dándose la gran vida mientras el pueblo se muere de hambre.
Lo que hace falta es que ... se parta ... definitivamente ...