Un joven cubano fue detenido por las autoridades migratoria de EEUU en el aeropuerto de Miami mientras intentaba ingresar al país con 40 aves vivas ocultas en su cuerpo, informó en su perfil de X la oficial Diane J. Sabatino, de la Oficina de Aduanas y Control Fronterizo de EEUU (CBP, por sus siglas en inglés), quien afirmó que el contrabandista "fracasó estrepitosamente".
"Este tipo de contrabando pone en peligro la seguridad fronteriza, pone en riesgo la salud pública y propaga enfermedades que ponen en peligro tanto a animales como a personas", subrayó.
El cubano, quien había ocultado las 40 aves bajo su vestimenta, las había previamente adormecido y colocado en el interior de tubos plásticos recubiertos con redecillas. A pesar de su vestimenta ancha y de que a la vista no era posible detectar nada raro en él, el control de rayos X del aeropuerto descubrió rápidamente el acto de contrabando.
En los últimos años se ha incrementado en Cuba la caza y contraventa de aves migratorias como azulejones, mariposas y degollados —también conocido como picogordo degollado—, así como los casos de intentar sacar estas aves del país.
En mayo pasado, por ejemplo, las autoridades cubanas interceptaron uno de estos casos en el aeropuerto de La Habana, cuando un ciudadano cubano intentó sacar ilegalmente del país un ave y varios huevos ocultos en un equipaje con destino a EEUU. Sin embargo, el caso de este joven de 22 años con 40 aves vivas encima, no fue detectado por la Aduana de Cuba.
Las autoridades cubanas tampoco se percataron de las 161 aves silvestres que extrajo un pasajero con destino España en 2021, el cual fue detenido por la Guardia Civil en el Aeropuerto de Manises, en Valencia.
Ya en 2022, la Oficina de Regulación y Seguridad Ambiental de Cuba (ORSA) alertaba sobre el incremento del comercio ilícito de especies de "especial significación" como las cotorras y los manatíes, con el propósito de usarlas como mascotas, consumir su carne, elaborar artesanías o realizar determinadas prácticas religiosas.
El director de ORSA, Jorge Álvarez, señaló que entre las especies más comercializadas ilegalmente en Cuba se encuentran aves como cotorras, cateyes, negritos, azulejos, sinsontes, gavilanes y cernícalos.
Aunque estos hechos no son nuevos en la Isla, el Gobierno aprobó en marzo de 2020 el llamado Plan Gubernamental para la prevención y el enfrentamiento de los delitos e ilegalidades que afectan a los recursos forestales, la flora y la fauna silvestres y otros recursos naturales. A cargo de su ejecución se encuentra el Ministerio del Interior. Sin embargo, Álvarez reconoció que los esfuerzos gubernamentales por detener el comercio ilícito de especies han sido insuficientes.
Todo indica, a falta de estadísticas fiables al respecto, que, con la crisis económica más aguda de los últimos 30 años en la Isla, la situación del comercio ilícito de aves y animales protegidos no solo se mantiene, sino que ha crecido debido a las dificultades económicas de los cubanos, que buscan las más diversas maneras para subsistir.
Está claro que la aduana cubana es muy eficiente... con los billetes despistados.
Aparte de jop... comem...
No creo que alguien supere esa comemierda en lo que queda de año así que el socio tiene garantizado el titulo 2025.
¿Cómo se puede pasar cualquier aduana con un manatí? El único espécimen capaz de eso, y además por su propio pie, es la compañerita Lis Cuesta
Lo que sorprende de esta noticia es la ingenuidad del tipo: ese se creyó que estaba llegando a Batabanó en el ferry de la Isla con una cotorra adormecida debajo del abrigo