Expertos militares y politólogos de Rusia especulan por estos días sobre la respuesta que debería dar Moscú al anuncio de Donald Trump de que submarinos nucleares de EEUU serían desplegados más cerca de la nación euroasiática luego de que el expresidente ruso Dmitri Medvédev lanzara por enésima vez amenazas de usar armas nucleares contra Occidente.
En tales especulaciones, la mención a Cuba aparece constantemente. Varios expertos consideran que la Isla o Venezuela podrían servir como emplazamiento de armas tácticas con que apuntar a EEUU, y se preguntan por qué Moscú retrasa la decisión.
El politólogo y psicólogo político ruso Sergei Markelov habló con el medio local Kemerovo sobre el tema. Desde su perspectiva, no hay obstáculos técnicos para desplegar armas rusas en Cuba.
"En Cuba no necesitas hacer nada en absoluto: la infraestructura está ahí. Cierto que todo está un poco oxidado, pero puedes hacerlo", afirmó.
Para Markelov, si el Kremlin despliega misiles en Cuba ganaría "potencial geopolítico".
"Se trata de demostrar equilibrio. Hoy Occidente ha propuesto el concepto de 'armarnos para la paz'. Si es así, aquí tienes la respuesta: también estamos listos para expandir nuestra presencia global. También estamos listos para hacer todo tipo de cosas interesantes", añadió.
Markelov evita mencionar que el rearme de Europa se debe a la invasión de Ucrania por Moscú y a las amenazas a la seguridad de otras naciones vecinas, como parte de la política de expansión que lidera Vladimir Putin. Con ese propósito, el Kremlin ha ubicado misiles nucleares en Bielorrusia y firmado acuerdos militares con Irán y Corea del Norte.
La cooperación militar con Cuba y Venezuela, señaló, puede convertirse en un símbolo de fuerza, y la negativa a hacerlo en una demostración de debilidad. Especialmente en un contexto en el que los países BRICS "están ganando influencia y cada paso de Rusia en el extranjero es visto como una declaración de estatus global", mencionó.
En cambio, el politólogo e historiador Sergei Stankevich no está de acuerdo con su colega. En declaraciones para Kemerovo, afirmó que "la propia Rusia no está interesada en una mayor escalada. Teóricamente, las posibilidades de desplegar misiles en Cuba son muy pequeñas. Y lo más importante, Rusia no está interesada en aumentarlas", dijo.
Según él, Moscú no tiene el objetivo de provocar un conflicto global. Además, desde su perspectiva, el Kremlin busca "poner fin a la confrontación local lo antes posible y lo demuestra en todas las plataformas diplomáticas".
Stankevich hizo referencia a las declaraciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, que esta semana tomó distancia de informes extraoficiales sobre el posible despliegue de misiles en Cuba, atribuyéndolos a "la opinión privada de expertos individuales". Pero María Zakharova, portavoz de Exteriores, tampoco negó esa posibilidad.
Esas declaraciones fueron la primera ocasión en años que la Cancillería rusa reacciona a los rumores difundidos por medios pro Kremlin y sustentados por la opinión de expertos militares sobre el tema, una opción que vuelve a manejarse en círculos de Moscú cada vez que las tensiones con EEUU aumentan.
"El desarrollo de la cooperación militar internacional es competencia del Ministerio de Defensa", dijo Zakharova, en respuesta a la pregunta de un periodista sobre la cuestión.
"Al analizar las posibilidades de tales vínculos, nos basamos en las obligaciones internacionales de la Federación Rusa y los acuerdos bilaterales con los países interesados", finalizó.
El lunes último, el jefe del Centro de Estudios Estratégicos, Alexander Vorobyov, dijo que Estados Unidos había desplegado bombas de alta precisión en el Reino Unido, en respuesta a lo cual Rusia podría trasladar sus misiles a Cuba.
Según Vorobyov, este es el emplazamiento preferido de Moscú para el despliegue de misiles de alcance intermedio y de corto alcance.
"Tenemos buenas relaciones con Venezuela, Nicaragua y Cuba. Pero descartaría inmediatamente a los dos primeros, debido a su ubicación geográfica y la difícil situación interna. Cuba es preferible en este sentido. Pero es mucho más difícil negociar y hacer trucos hoy con misiles que a principios de los años 60", señaló, en referencia a la Crisis de los Misiles de 1962.
La pasada semana, Moscú se retiró del Tratado sobre la Eliminación de Misiles de Alcance Intermedio y Corto Alcance (Tratado INF). Y el pasado martes el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, anunció que Rusia desplegará misiles de corto y medio alcance "si es necesario".
"Rusia ya no tiene restricciones al respecto, ya no se considera limitada. Por lo tanto, se considera con derecho a tomar las medidas apropiadas si es necesario", dijo el funcionario, quien añadió que no se deben esperar anuncios sobre la instalación de estas armas, ya que este es un tema bastante sensible y cerrado relacionado con la defensa.
El Ministerio de Exteriores argumentó el lunes que las condiciones para mantener la moratoria habían desaparecido debido a las acciones de los países occidentales. Según este, esos países acumulan en las regiones adyacentes a Rusia "capacidades desestabilizadoras de misiles que crean una amenaza directa a la seguridad" del país.
El INF es un histórico tratado de reducción de armas nucleares que EEUU y la extinta Unión Soviética acordaron al final de la Guerra Fría. Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov suscribieron el acuerdo en 1987. Este preveía eliminar los misiles balísticos y de crucero, nucleares o convencionales, con un rango de entre 500 y 5.500 kilómetros.
Estados Unidos denunció el tratado en 2018 y en febrero de 2019 lo abandonó, bajo la anterior Administración de Trump. Washington argumentó entonces que Rusia había incumplido el INF, al construir y desarrollar el misil 9M729 (SSC8, en la nomenclatura de la OTAN). El Kremlin protestó por esta decisión, y aseguró que el alcance del cohete era de 480 kilómetros y no de 500, como fijaba el tratado. Añadió que era Washington quien incumplía, al haber instalado lanzaderas Mk.41 en Rumanía.
Medvédev indicó el lunes último que el levantamiento de la moratoria fue el resultado de la política antirrusa de los países de la OTAN, y avisó de que Rusia dará más pasos tras esta decisión.
El analista militar y editor en jefe de la revista rusa Defensa Nacional, Igor Korotchenko, dijo al medio News.ru: "El diálogo con la OTAN es imposible. (...) La OTAN supera a Rusia cuatro veces y media en términos de potencial militar total, por lo que solo confiando en armas nucleares tácticas, así como, si es necesario, en fuerzas nucleares estratégicas, podemos mantener el equilibrio de fuerzas e intereses en la región y evitar la posibilidad de una agresión contra nosotros".
No es la primera vez desde que el Kremlin invadió Ucrania que expertos, voceros y políticos rusos mencionan la posibilidad de colocar armas nucleares en Cuba. La Isla ha sido visitada por medios de combate navales rusos, incluido un submarino de propulsión nuclear y su fragata portamisiles más moderna, en 2024. Pese a las implicaciones para su seguridad, La Habana guarda silencio sobre el tema.
Kemerovo concluye así su artículo: "Por ahora, esto es un juego de nervios. Pero si Occidente continúa aumentando las apuestas, la decisión puede cambiar".
La meretriz en jefe fue la que inicio su labor de entrega total con Krushev y de ahi los cohetes de Guanajay y Sagua la Grande, estos de ahora son continuidad.
El servilismo del régimen cubano ante Rusia, que ha llegado a extremos bajo el puesto a dedo Díaz-Canel S y su MININT-MINFAR, es el responsable de que todos estos expertos rusos cojan a Cuba de pelota de Ping pong para sus fantasías nucleares. Viroviov y Korichenko que instalen los cohetes debajo del colchón de sus abuelas. Pordiós!
Guapería de piloto habanera...Trump le acaba de dar dos patadas en la cara a los bolos solo por lo que Medieviev dijo....de inmediato salió Putin a cuadrar la caja...¿van a poner cohetes en Cuba?...ja, ja, ja....el Hombre Naranja no es Kennedy.
https://youtube.com/shorts/…
Saludos
Raúl Castro quiere quitarle protagonismo a su hermano, quiere que lo recuerden como más hijoputa y beligerante que su hermano. El quiere hacer lo que el HP en jefe no pudo hacer: provocar la 3⁰ guerra mundial y por eso quiere crear una nueva crisis de misiles que sí provoque la 3⁰ guerra mundial. Sus 94 años le dicen que le quedan 2 telediarios y que pronto irá al infierno, y quiere, con una debacle mundial, que lo recuerden póstumamente por los siglos de los siglos.
Solo una pequeña objeción: para la 3ª guerra mundial llega tarde.
Por otra parte, ni los rusos ni los chinos se fían de los cubanos. Si instalas un solo misil en suelo cubano, será convenientemente desmantelado, antes de terminar de armarlo, para arreglar cualquier bohío indigentis.
Supongo que por "coherencia geopolitica" todos aquellos que estan de acuerdo con una Ucrania dentro de la OTAN no tendran inconveniente alguno en ver cohetes rusos en Cuba.
El gran problema de Uro-pa es que Орешник no necesariamente tiene que portar ojivas nucleares ...