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Sociedad

Michel, el niño de los aguacates, otro caso del cada vez más visible trabajo infantil en Cuba

La foto del menor vendiendo aguacates en La Habana despertó la solidaridad de la sociedad civil. Su historia es reflejo de varios fenómenos que el régimen niega.

La Habana
Niño cubano vendiendo aguacates.
Niño cubano vendiendo aguacates. Einstein Van Gough/ Facebook

El caso de un adolescente cubano, cuya imagen vendiendo aguacates en La Habana llegó a los comentarios de una publicación en X de Miguel Díaz-Canel por el Día de los Niños, ha movilizado a la sociedad civil independiente y ha abierto el debate sobre el trabajo infantil en la Isla, un fenómeno que hasta la prensa oficial ha reportado en una admisión parcial del problema.

El activista conocido en Facebook como Einstein Van Gough, promotor de ayudas para personas con necesidades en la Isla, se dio a la tarea de localizar la residencia del niño, identificado como Michel, y a familiares cercanos.

Luego de conocer la situación del menor movilizó a sus seguidores para coordinar ayudas dirigidas a aliviar la situación económica de la familia y hacerlas llegar de manera directa.

"Mi sobrino es huérfano, su mamá fue víctima de un feminicidio hace ya 11 años cuando él apenas tenía un año", contó al activista la tía del menor, madre de otra niña de tres años.

"Mi madre (abuela del niño) fue presa y yo tuve que hacerme cargo de él desde muy joven, aún sin poder. Yo lo quiero mucho, como si fuese mi hijo, no me puedo quejar porque Michel es un hombrecillo que me ayuda cantidad en la casa, a cocinar, a fregar, limpiar. Yo estuve casi 15 días enferma y él estuvo haciéndolo todo en casa", relató al creador digital.

La mujer, cuya identidad no fue revelada, negó que ella incitara al pequeño a vender. "Esos aguacates se los regaló una persona... seré pobre y todo, pero yo lucho y me sacrifico por ellos y porque no les falten las cosas esenciales". 

Dijo que cualquier ayuda para el niño de 12 años es bienvenida porque "se la merece y mucho más".

"Amigos míos, mi PIQUETE como les llamo a ustedes, realmente nuestro muchachito necesita de nosotros y el apoyo de todo el que desee sumarse. Vamos a enseñarle a él que existimos personas geniales que estamos dispuesto a ayudarlo", escribió Einstein Van Gough. El niño reside en calle 6ta entre 5ta y final en el barrio de La Fortuna de Boyeros.

El junio, Food Monitor Program (FMP) advirtió sobre el crecimiento del trabajo infantil en el sector alimentario cubano.

"Mientras se agrava la policrisis y la emigración vacía comunidades en Cuba, más niños y adolescentes se involucran en trabajos informales. Muchos jóvenes se crían con sus abuelos en el país más envejecido de América Latina. En varios casos, ante la ausencia de sus padres, son los jóvenes los que se hacen cargo de actividades relacionadas con el sector alimentario privado", señaló la organización en un comunicado a través de las redes sociales.

La venta ambulante de alimentos estuvo dominada desde los años 90 por adultos, pero FMP "observa un aumento en la participación directa de niños en esta tarea, así como en la asistencia a adultos en la recolección de desechos, en la carga y transporte de mercancía".

Pese a la propaganda del Gobierno de que en el mundo millones de niños trabajan y ninguno es cubano, la prensa oficial ha admitido que sí hay menores en las calles trabajando, buscando la forma de llevar ingresos extras a sus hogares, impactados por la grave crisis económica en la Isla. Medios locales como 5 de septiembre, Periódico 26 y Sierra Maestra han expuesto varios casos que tocan solo la punta del iceberg.

El Gobierno es firmante de diversos documentos internacionales para la protección de los derechos de niños, adolescentes y jóvenes. La Constitución, en su artículo 66, proscribe el trabajo de niñas, niños y adolescentes. El Código de Trabajo también establece "la prohibición del trabajo infantil y la protección especial a los jóvenes en edades comprendidas entre 15 y 18 años".

Por otra parte, el artículo 138 del Código de las Familias regula el contenido de la responsabilidad parental y los deberes y obligaciones de los padres y madres en relación con sus hijos menores de edad, "lo que implica una protección a los niños contra el trabajo infantil", según declaraciones de María Teresa Vicente Dolz, presidenta de la Sala de lo Civil, de lo Familiar y de lo Administrativo del Tribunal Provincial Popular.

Aunque el régimen cubano presentó recientemente el nuevo Código de la Niñez, Adolescencias y Juventudes, como un avance para la protección de los menores, especialistas y ciudadanos se preguntan si este tendrá algún efecto real en un país con instituciones colapsadas y sin capacidad efectiva para garantizar derechos básicos.

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1 comentario

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Las aayudas puntuales son de agradecer por quienes las reciben.Pero no van a solucionar un problema que está en el propio sistema socialista que por una parte, prohibe legislativamente el trabajo infantil y por otra parte no da pasos concretos para erradicar las causas que lo provocan. Este fenómeno, como la medicidad, la prostitución y tantos otros cada vez más evidentes en Cuba son su consecuencia.