El mercado negro de donaciones de sangre en Cuba, impulsado por la escasez y la urgencia médica, ha comenzado a ganar visibilidad en espacios digitales y físicos y ha llegado a la prensa oficial cubana, que reporta abiertamente la compraventa de sangre y los serios problemas logísticos y organizativos que enfrentan los bancos estatales, pero atribuye el fenómeno en primer orden a la "pérdida de valores ético-morales".
Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, las donaciones voluntarias de sangre en el país disminuyeron de 357.665 en 2020 a 254.845 en 2023, una reducción de más de 100.000 en apenas tres años. En la provincia de Sancti Spíritus, las cifras revelan un descenso aún más agudo: de 13.634 donaciones en 2021 a solo 7.252 en 2024, publicó el periódico Escambray.
Un extenso reportaje del medio local señaló que esta caída ha impactado directamente en el funcionamiento de hospitales como el Camilo Cienfuegos, donde, según el propio director de la institución, la disponibilidad de sangre voluntaria ha sido "cero o casi cero" durante más de un año.
Con los bancos oficiales en mínimos, Facebook se ha convertido en el nuevo punto de encuentro entre quienes necesitan sangre y quienes están dispuestos a venderla. Publicaciones como "Cambio donación O+ por móvil 4G" o "Dono sangre, pero no gratis, solo por comida" se han vuelto frecuentes en grupos dedicados originalmente a la solidaridad.
También se observan mensajes de familiares en busca desesperada de donantes, enfrentándose a precios que oscilan entre los 3.000 pesos y los 100 dólares por bolsa, según comentarios de usuarios expuestos en el trabajo. En algunos casos, los propios administradores de grupos han confirmado intentos de venta, aunque aseguran tomar medidas para eliminarlos.
Causas identificadas
Autoridades sanitarias apuntan múltiples factores detrás del colapso del sistema: interrupciones en el transporte de bancos móviles, falta de insumos como bolsas colectoras, y una pérdida sostenida del poder de convocatoria de organizaciones como los CDR (Comités de Defensa de la Revolución), responsables tradicionales de movilizar a los donantes en barrios y comunidades.
La directora interina del Banco Provincial de Sangre de Sancti Spíritus, Raumara Ramos, reconoció que "los donantes voluntarios prácticamente no asisten" y que en muchos casos solo acuden familiares de pacientes con cirugías programadas.
Según Escambray, otro elemento clave es el estímulo: "Antes se entregaba un módulo, un pulóver, se celebraba la jornada del donante. Hoy ni diploma se da", lamentan algunos entrevistados. En municipios como Taguasco o La Sierpe, el estímulo material (aunque limitado) ha permitido sostener mejores niveles de participación, según el medio local.
Autoridades médicas citadas en el reportaje señalan que la atención primaria —clave para identificar y convocar a posibles donantes— ha perdido protagonismo en el proceso. "Antes, los consultorios localizaban a los donantes y los llamaban cada tres meses. Ese seguimiento se ha roto", aseguró la doctora Mirta Santos, directora de Asistencia Médica en Sancti Spíritus.
Mientras tanto, centros como el de extracción de sangre en Trinidad carecen de transporte fijo y dependen de asignaciones puntuales de otras instituciones. "En Topes de Collantes hemos citado a donantes hasta ocho veces sin poder recogerles la sangre por falta de transporte", detalló su responsable, Barbarita Altunaga.
Una práctica conocida, pero sin denuncia oficial
Aunque el mercado informal de sangre ocurre a la vista de pacientes y trabajadores del sistema, no se reportan denuncias oficiales. "Esto es de conocimiento de todo el mundo", dijo Gerardo Martínez, del Banco de Sangre Provincial, ante la pregunta de si algún caso había sido reportado a las autoridades.
En el entorno hospitalario, los profesionales intentan cubrir las urgencias a cualquier costo. "Sangre urgente que se pide, sangre urgente que se pone", aseguró la jefa del Servicio de Transfusión del Hospital Camilo Cienfuegos. Pero en cuanto a cirugías electivas, se ha vuelto habitual solicitar a las familias que gestionen sus propios donantes.
Negocio lucrativo
El Gobierno de Cuba se ha embolsado cientos de millones de dólares por el negocio de la exportación de sangre a costa de donantes desinteresados.
Archivo Cuba denunció en 2021 a La Habana como un "Estado vampiro" que se embolsa cientos de millones de dólares por el lucrativo negocio de la exportación de sangre, órganos y sus derivados.
El Gobierno de "Cuba ha reportado por muchos años a la Organización Mundial de la Salud una tasa de donación voluntaria altruista de 100% y ha promovido con mucho ahínco la donación de sangre no remunerada. Sin embargo, desde los inicios del Gobierno revolucionario, este ha vendido sangre humana y sus productos en el mercado internacional", recordó.
La organización recopila "estadísticas de comercio asequibles en plataformas internacionales", según las cuales La Habana "exportó entre 1995 y 2019 unos 794,2 millones de dólares en productos sanguíneos y 566,3 millones en productos derivados de glándulas, tejidos y órganos". Según estos datos, el negocio de exportación se volvió más lucrativo a partir de 2005.
"No tenemos las estadísticas de los ingresos por productos sanguíneos de 1959 a 1994 ni de los ingresos del turismo de salud, particularmente el turismo de trasplantes, que se atiende en instalaciones médicas estatales, pero entre ambos deben sumar cientos de millones de dólares más", añadió Archivo Cuba.
"El pueblo cubano desconoce que su sangre y órganos, que dona sin recibir compensación, devenga ingresos millonarios al Estado en violación de los estándares de ética aceptados universalmente. Para colmo, no se invierten en el sistema sanitario nacional. El descalabro del sector de la salud es conocido por todo cubano que no es parte de la privilegiada elite en el poder que goza de instalaciones y servicios médicos exclusivos", denunció.
También condenó que "la sangre para transfusiones, la que sí salva vidas cubanas, a menudo escasea".
Hay que localizar al Dr. González Reyes (AKA “el Chino” González Reyes) médico con residencia en la calle Máximo Gómez esto en la ciudad Pinar del Rio, Cuba; quien en los años de la década del 60 “era el encargado de sacarle la sangre a los presos políticos condenados a muerte”. Se decía que era el que firmaba los certificados de defunción de los fusilados; algunas personas comentaban que en esos años él iba a las celdas y se burlaba de los detenidos”. Por estos servicios se le otorgó una residencia y una finca en la provincia de Pinar del Río. Uno de sus alumnos , porque el verdugo fue profesor de Cirugía. Pero bueno, sabemos que murió en feliz estancia en Rep. Dominicana en tanto que sus dos hijas emigraron hace mucho tiempo para Argentina.
No garantizan electricidad, recogida de basura agua o medicina la ,pero si venden la sangre y sus derivados,estos verdeolivos dejaron chiquito a Drácula.
Efectivamente, cualquier "buen empresario ganadero" sabe que si no alimenta a sus reses no va a poder comerciar con sus productos.
Los castrenses parece que ni son buenos, ni son empresarios, ni son ganaderos... solo son exterminadores.
Son como aquel de la historia que se quejaba de que su desagradecido burro se había muerto cuando ya se había acostumbrado a no comer para mejorar los beneficios de su amo.
Los valores de ellos son de acuerdo a lo que ganan en el negocio......!
Las razones son más que evidentes, en primer lugar, como bien dice “contrarrevolucionario” hay mucha hambre, desnutrición y anemia, para estar donando sangre, por otra parte los CDR que eran la herramienta que históricamente utilizó la dictadura para presionar a los ciudadanos, aún en contra de su voluntad, ya son más un simbolismo que una organización y por último, no son pocos los cubanos que ya conocen del comercio internacional con el plasma cubano y no están dispuestos a regalar su sangre para obtener dólares para los barrigones, en lugar de ser usada para salvar las vidas de sus compatriotas.
Si el pueblo casi no come y la anemia está a la orden del día, ¿como carajo va a donar sangre?