El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba informó de la inauguración el martes de su embajada en Seúl, en lo que supone un nuevo hito en el acercamiento diplomático del régimen con Corea del Sur, poco más de un año después del restablecimiento formal de las relaciones bilaterales.
La apertura de la sede diplomática, ubicada en el edificio E-Plaza del distrito de Jung-gu, en el centro de la capital surcoreana, se produce tras la inauguración, en enero de este año, de la embajada surcoreana en La Habana, precisó un reporte de EFE.
La sede de Corea del Sur en Cuba está ubicada en la barriada de Miramar, en La Habana, lejos de la misión de Corea del Norte, su vecino y enemigo, que ocupa media manzana de una mansión de la calle Paseo, en El Vedado.
Durante la ceremonia de apertura, que incluyó una revelación de placa y una recepción oficial, el embajador cubano en Seúl, Claudio Monzón, calificó el acto como "un nuevo comienzo" en las relaciones bilaterales, según fue citado por la agencia local de noticias Yonhap.
"La embajada contribuirá a consolidar los intereses y objetivos comunes entre Cuba y Corea del Sur", dijo el jefe de la legación cubana en el país asiático.
Monzón destacó, además, el potencial de exportación de productos cubanos como la miel y el café, así como el papel del deporte, especialmente el béisbol, como puente entre ambas culturas.
Por su parte, el director general para asuntos de América Latina y el Caribe del Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano, Lee Joo-il, manifestó su expectativa de que la embajada contribuya al desarrollo de las relaciones bilaterales, y señaló que la Cancillería brindará su apoyo para el buen funcionamiento de la delegación diplomática, según un comunicado del ministerio.
Los gobiernos de Corea del Sur y Cuba sorprendieron al anunciar el restablecimiento de relaciones diplomáticas el 14 de febrero del año pasado, en un acto celebrado en Nueva York.
El paso representó un giro significativo en la política exterior surcoreana, orientada a reforzar su presencia en América Latina, y representó un golpe simbólico para Corea del Norte, tradicional aliado de Cuba desde la Guerra Fría.
Ni los americanos tienen tantas embajadas como los muertos de hambre cubanos.
¿Y qué dice Kim-Jong-Um?