Mientras la indignación de los cubanos sigue creciendo frente al tarifazo de ETECSA, la ministra de Comunicaciones de la Isla, Mayra Arevich, reapareció este martes en Rusia, al tiempo que el perfil en Facebook de su ministerio desmintió que haya sido destituida, como rumoraban numerosos ciudadanos luego de su ausencia de las Mesas Redondas y otros espacios informativos que han intentado aplacar la ira de los cubanos ante las nuevas medidas.
"Informamos oficialmente que son falsas las noticias que circulan por redes sociales y medios digitales sobre la sustitución de su cargo de la compañera Mayra Arevich", indicó el organismo estatal, al tiempo que indicó que la alta funcionaria se encuentra en Rusia al frente de la delegación cubana que participa en la Feria de Innovaciones y Servicios y en el Foro Digital de la Rusia Industrial, en la que habló sobre la potencialidades de la Inteligencia Artificial en Cuba mientras ETECSA obstaculiza el acceso a internet a través de la subida de sus precios y las declaraciones de varias filiales de la oficialista Federación Estudiantil Universitaria (FEU) siguen llevando la voz cantante en la confrontación contra el monopolio estatal.
En una entrevista con la cadena multinacional TVBrics, citada por la agencia estatal cubana Prensa Latina, Arevich dijo que "Cuba apuesta no solo por el ámbito tecnológico, sino también por el social", algo que es falso si se tiene en cuenta que, como rezan varias declaraciones del estudiantado de la Isla, las medidas de ETECSA limitan "el derecho a conectarnos, a informarnos y a aprender".
En Rusia, además, la alta funcionaria dijo que el gobernante Miguel Díaz-Canel, "ha destacado tres áreas clave" en tal sentido: "el trabajo en el entorno online, el apoyo a las iniciativas sociales y la mejora del nivel de educación, especialmente en lo que se refiere a las tecnologías de la información modernas".
Sin embargo, las nuevas medidas de ETECSA evidencian la falsedad de sus palabras, toda vez que es imposible elevar el trabajo en el entorno online, apoyar las iniciativas sociales y mejorar el nivel de educación, mientras los nuevos precios de internet adelantan aún más brechas en la sociedad cubana y aún más abandono estatal, con menos ciudadanos conectados y el hecho de tener internet todo el mes convertido en privilegio.
Así, mientras los estudiantes están "profundamente inconformes y preocupados por las recientes tarifas impuestas por ETECSA y las medidas que se han aplicado hacia nosotros, los universitarios", según una declaración del secretariado de la FEU de la Facultad de Tecnología de la Salud (FATESA), las palabras de Arevich en Rusia apuntan a lo que ya dijo en marzo en una reunión gubernamental, que su ministerio "trabaja para avanzar en la incorporación responsable, gradual y creciente de la IA en los procesos cotidianos, priorizando la economía y el bienestar social".
La presencia de la funcionaria en el foro tecnológico rusa evidencia, además, la doble moral del régimen de hablar de IA y trabajo en el entorno online, mientras miles de cubanos sufren las consecuencias del tarifazo de ETECSA y los universitarios insisten en que las nuevas medidas "resultan completamente ajenas a las verdaderas necesidades y realidades de nuestro estudiantado".
En tal sentido, la FEU de FATESA añadió: "Exigimos que las autoridades revisen estas medidas con urgencia y garanticen un acceso justo y equitativo a los servicios de telecomunicaciones, que son indispensables para nuestra formación académica y desarrollo personal". Sin embargo, la máxima decisora nominal del régimen en este tema insiste en demostrar en Rusia las supuestas "potencialidades" de la IA en Cuba.
Sobre este tarifazo, el analista Juan Antonio Blanco, en un texto publicado por DIARIO DE CUBA, escribió: "El siglo XXI comenzó en la década de los 90 del siglo XX con el uso civil y expansión de internet, el surgimiento de las computadoras personales, el programa Windows 95 y poco después, de los celulares inteligentes. Pese a la existencia de esos factores en Cuba, la sociedad cubana no ha podido entrar al nuevo mundo de las economías de conocimiento e información del siglo XXI por el afán de la mafia totalitaria en acotar la calidad de servicio (sigue siendo uno de los más lentos del planeta), bloquear aplicaciones y poner límites a los posibles usos de esta herramienta".
"La elite de poder cubana no quiere abrir las puertas a internet, ese cuerno de la prosperidad del siglo XXI. ¿Por qué? Por miedo a perder el poder totalitario sobre la población y la economía nacional", agregó.