"La Revolución ha perdido a un leal soldado y eficaz empresario", calificó Miguel Díaz-Canel al funcionario Abraham Maciques, fallecido en La Habana el jueves 29 de mayo.
"Colaborador de Fidel y Celia, Abraham Maciques fue combatiente, diplomático y fundador: en la Ciénaga de Zapata, Palacio de Convenciones, Ciencia, Turismo y Comercio. Nuestras condolencias a familiares y amigos", finalizó el gobernante su publicación en X.
En el propio foro de la publicación de Díaz-Canel, el exdiplomático cubano Enrique Villuendas comentó: "Maciques fue un revolucionario cabal. Como bien dice, fue un colaborador muy eficaz de Fidel y Celia. No se concibe al Palacio de Convenciones sin su impronta. Desde Girón él también combatió a blandengues y mercenarios".
Fundador y director de Cubalse, Cubanacán, Palco y otras empresas del régimen cubano, a Maciques se le relacionó con los opacos negocios del régimen cubano, al gestionar fondos y empresas que, según numerosas fuentes, contribuían a la denominada "reserva del Comandante", que Fidel Castro utilizaba para gastos personales e inversiones extraoficiales.
Según declaraciones del exagente de la inteligencia cubana Roberto Hernández del Llano, que en octubre de 2007 solicitó asilo político en EEUU, Maciques era, junto a Constantino Páez Roselló y el exempresario chileno Max Marambio, quienes protegían con celo la "multimillonaria fortuna" de Castro en los bancos Credit Suisse y la Unión de Bancos Suizos (UBS) en Cuba.
En esa fortuna se incluirían además 45 residencias de uso exclusivo o a entera disposición del dictador, fincas, hospitales privados, y hasta un museo fílmico y otro con los regalos recibidos de dignatarios extranjeros.
Maciques era tan preciado por Castro que, cuando en 1995 una auditoría descubrió que Cubalse, empresa que dirigía, tenía faltantes por más de 27 millones de dólares, fue destituido y puesto a cargo del Palacio de las Convenciones de La Habana, designado director de la Feria Internacional de La Habana y posteriormente del Grupo Palco.
Asimismo, protagonizó un escándalo al revelarse sus vínculos con el fugitivo estadounidense Robert L. Vesco y la supuesta autorización para invertir 30 millones de dólares de la firma Cubanacán en la producción de una vacuna contra el VIH.
Originario de Matanzas y de ascendencia judía, Maciques conoció a Fidel Castro en 1959 durante unas regatas en Varadero. En ese entonces, era subdelegado de Turismo en esa provincia, pero la relación con el dictador se habría fortalecido tras su participación en el enfrentamiento a la invasión de Bahía de Cochinos.
Como presidente de Cubalse, una empresa orientada a conseguir dólares para el régimen ofreciendo negocios y servicios dirigidos al cuerpo diplomático acreditado en Cuba y los extranjeros que visitaban el país, ganó más poder.
En 2021, fue destituido de su cargo en Palco, presuntamente en favor del incremento del poder del ya fallecido Luis Alberto Rodríguez López-Calleja y el conglomerado empresarial de los militares, GAESA. Desde entonces, habría permanecido alejado del poder.
Con la muerte de Maciques el régimen pierde a quien fuera uno de sus principales testaferros y administradores de su red de negocios y empresas sin transparencia y fuera del control del Estado.
Aquellos del 59 van muriendo poco a poco. Pronto Cuba será territorio libre de hijoputas viejos. Raúl, decídete ya.
Otro HDLGP's que se escapo del alambre de pua y la guasima.
Que queme eternamente junto a su mamao kagandante en la caldera del infierno.
Duró.
Todos, no los quieren allá.