A 160 días de que venza el plazo para acogerse a la Ley de Memoria Democrática, crece la preocupación entre los cubanos descendientes de españoles que aún intentan iniciar su solicitud de nacionalidad. Con más de 600.000 expedientes ya presentados en todo el mundo, y cerca de 300.000 pasaportes otorgados, la Isla se consolida como la segunda mayor plaza del proceso, pero marcada por la desinformación, las demoras y un alarmante auge de documentos falsificados, publicó La Voz de Galicia.
Según diversos testimonios recogidos en grupos de WhatsApp, Telegram y redes sociales, los obstáculos van desde la imposibilidad de pagar certificados eclesiásticos hasta la negativa de algunos registros civiles españoles a tramitar solicitudes de bisnietos, a pesar de que la ley los contempla.
Leandro Báez, residente en Galicia y gestor de comunidades virtuales que asesora a miles de solicitantes, denuncia la proliferación de certificados fraudulentos de bautismo y nacimiento.
Varios arzobispados españoles como los canarios, el de Oviedo, Mallorca o Barcelona están cobrando 77 u 80 euros por una fe de bautismo, señala el reporte. "Como es una cantidad que la mayoría de los cubanos no pueden pagar, deja una vía libre a los grupos que se aprovechan de la buena fe y la necesidad de la gente para venderles certificados falsos", atestigua Báez. "Muchos son casi perfectos, y uno solo puede beneficiar a decenas de familiares", añade.
Desde La Habana, Dulce —una cubana con expediente ya enviado al consulado— expresa su confianza, aunque admite la dificultad del proceso: "A veces por las condiciones del país, otras por mala gestión interna... pero espero que quienes somos realmente descendientes logremos llegar".
Por su parte, una abogada de la firma MB en Cuba asegura que, pese a los desafíos, "todo el que se lo propone, llega".
El Centro de Descendientes de Españoles Unidos (CeDEU), con sede en Argentina, recuerda que lo esencial es obtener usuario en el sistema consular antes del 22 de octubre. Aunque esa sea la fecha límite legal, las solicitudes seguirán procesándose mientras estén registradas antes del cierre.
"La ley es generosa y hay voluntad política para que todos entren", señala Juan Manuel de Hoz, portavoz del CeDEU. Añade que el Gobierno español ha reforzado recursos en varios consulados, aunque en La Habana —según Báez— apenas se están otorgando citas a quienes las pidieron hace un año.
Mientras el tiempo avanza, cientos de miles de descendientes en Cuba y otros países esperan que la burocracia no cierre una puerta que, para muchos, representa un futuro diferente.