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Opinión

Díaz-Canel quiere hacer pasar anciano cubano por liebre

El neocastrismo raulista destaca por 'resolver' problemas inexistentes para evitar afrontar problemas reales.

La Habana
Una mujer de la tercera edad en La Habana.
Una mujer de la tercera edad en La Habana. Diario de Cuba

Finalizando el año, el presidente-designado Miguel Díaz-Canel, así, sin venir a cuento, trinaba en Twiter: "El envejecimiento en Cuba es una conquista, es resultado de lo que ha hecho la Revolución en todos los ámbitos, empezando por la salud, a pesar del asfixiante bloqueo. Al desafío de la dinámica demográfica estaremos dando total prioridad en el 2022".

Lo único destacable del mensaje es su ambigüedad. ¿El envejecimiento es una conquista o un desafío? ¿Antes de la Revolución los cubanos no envejecían? Si envejecer es una conquista de la Revolución, ¿en países sin Revolución no se envejece? ¿"Total prioridad en el 2022" significa que este asunto no era importante antes ni lo será después? El críptico mensaje nada aclara, se queda en un lamentable intento por sacar pecho mientras se reconoce un problema, pero tergiversando la raíz del mismo.

La historia del neocastrismo raulista destaca por "resolver" problemas inexistentes para evitar afrontar problemas reales. Por ejemplo, el Gobierno subió exponencialmente la remuneración del trabajo como si en Cuba hubiese un problema salarial y no uno de productividad. ¿Resultado? Se mantiene el problema de productividad y, además, se creó el problema monetario inflación.

La misma estrategia distractora se intenta hacer focalizando la atención en el "desafío de la dinámica demográfica". Ojalá y, antes de poner la aceitada maquinaria propagandística a inyectar el virus del "problema demográfico" en las mentes cubanas, el Gobierno reflexione sobre los peligros de esta idea, teniendo en cuenta la vergonzante historia de "soluciones" demográficas que empañan a la humanidad: nazismo, holodomor ucraniano, industrialización soviética y china, holocausto armenio, reconcentración de Weyler, Bureau of Indians Affairs, suburbios argelinos en París, turcos en Berlín y orientales en La Habana, una inmunda lista a la que esperemos la Revolución no pretenda aportar más.

Además, aunque no quieran admitirlo, la cuestión real es que el sistema castrista no genera los recursos que necesitan los cubanos, y se puede prever, demográficamente hablando, que esta insuficiencia no hará más que agravarse. En 2022 cumple 65 años la generación del baby boom, que fue extraordinariamente numerosa entre 1957-1963, con lo que se espera que durante los próximos seis años se jubile una enorme masa de cubanos.

No es verdad que la Isla sufra dificultades de población. La realidad que Díaz-Canel quiere "embarajar" es que la población está metida —la han metido— en serias dificultades por culpa del castrismo. El problema no es que en Cuba haya muchos viejos, el problema es envejecer en Cuba y terminar, con mucha probabilidad, en uno de tres escenarios:

  1. Situación económica estable, pero dependiente y al costo de estar alejado de uno o varios de sus hijos y nietos emigrados.
  2. Familia cerca, pero miseria aún más cerca, pues pensiones y salarios familiares no alcanzan para lo básico.
  3. Familia cerca y situación económica estable, pero viviendo con el miedo de saber que algo ilícito se debe estar haciendo para ganar muy por encima del ingreso legal del cubano promedio.

En todos los países que han completado o están avanzados en su transición demográfica, adaptar la economía a la estructura de edades de población resultante —vejez demográfica— es un reto urgente; lo distintivo de Cuba es que el creciente número de ancianos es una carga financiera familiar muchas veces inasumible, debido a que durante su etapa productiva los jubilados no pudieron acumular capital suficiente para la vejez, a causa de las violaciones a la propiedad privada cometidas por la Revolución.

Otro "logro" revolucionario es que Cuba concluyó su transición demográfica y llegó al punto donde su tasa de natalidad es inferior a la de mortalidad, por lo que sufre decrecimiento poblacional, y esto acaeció sin que simultáneamente ocurriese la transición industrial y postindustrial que han logrado otras sociedades con similar evolución en su estructura de edades. Gracias ello, pueden sostener calidades de vidas muy superiores a la de la Isla, por lo que la vejez demográfica no les es tan amenazante como sí lo es para Cuba.

Enfocar la situación cubana desde el "problema demográfico" y no desde la perspectiva del fracaso del sistema ya genera —pero no se detendrá ahí— desacertadas políticas de estímulo a la natalidad, como el plan de vivienda gratuita a madres de tres hijos menores de 12 años, que supone un castigo para aquellas que prefieren no parir tanto y que, subliminalmente, son culpabilizadas de la situación demográfica por su falta de patriotismo reproductivo.

"Pasar gato por liebre" para no asumir responsabilidad por el fallido régimen castrista, no solo ahondará el problema económico, sino que fomentará los dramas asociados a la insostenible distribución etaria de la población cubana actual. Esto seguirá resolviéndose con más emigración, algo muy conveniente para el Gobierno, que tendrá más cubanos para extorsionar sentimentalmente y hacerles dedicar, mediante remesas, parte de sus esfuerzos capitalistas al sostenimiento de la Revolución socialista.

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8 comentarios

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Profile picture for user Pedro Benitez

Buen artículo

Profile picture for user Mr. Grinch

El inepto de Diaz-Canel tiene mucha razón al decir que el envejecimiento en Cuba es una conquista de la revolución. Por qué ponerlo en dudas si fueron creadas todas las condiciones para alcanzarlo rápidamente.
Solo basta mirar la cantidad de personas en la isla que no llegan a los 40 años de edad y ya caminan encorvados, desdentados, llenos de arrugas de expresión, la piel flácida atestada de manchas y tragando más medicamentos que una gallina comiendo maíz a causa de dolores de todo tipo.

Mis respetos Sra. Rafaela. Buen artículo. "...Cuba concluyó su transición demográfica y llegó al punto donde su tasa de natalidad es inferior a la de mortalidad..." esto es un problema del que vengo hablando hace años. Es obvio que la mujer cubana de estos tiempos, es de alguna manera culpabilizada por su falta de patriotismo reproductivo como dice la articulista. Pero, ¿a quién pueden convencer en Cuba de engendrar hijos para soltarlos a un medio sin oportunidades de nada? Echar hijos al mundo solo por el placer de sentirse padre, no es en forma alguna el sentido que tiene dejar descendencia. Como yo lo veo, Cuba ya es un país de ancianos donde los jóvenes no quieren trabajar, porque carecen de las oportunidades que buscan y/o necesitan; muchos pensando en emigrar y el que no, evita plantar semillas por lo difícil que resulta sostener una vida allí dentro. Que el desgobierno use su habitual semántica oprobiosa no nos hace imbéciles incapaces de analizar la verdad.

Gladiator, Cuba es una isla que se está suicidando

Desgraciadamente es así. Pero esta banda de neo revolucionarios socialistas no lo ven así o no lo quieren ver. De ello he hablado bastante en todos los artículos relacionados al tema. Es un suicidio silencioso e incluso, a veces inconsciente, pero suicidio al fin. Dejar de procrear para que la descendencia no se convierta en esclava de un sistema, es una responsabilidad que ya están asumiendo muchos cubanos a conciencia.

Se agudiza la semiesclavitud y los abusos del criminal gobierno Castro-Canelista contra el pueblo de Cuba ,la luz al final del tunel desaparecio o la hicieron desaparecer con la brutal represion,no importa ,ya naceran cubanos con guevos que estirpen el cancer Castrista de la isla de Cuba ,no quedaran ni los biznietos de esa plaga mafiosa que gobierna el pais , no hay mal que dure cien anos ni pueblo que lo resista.PATRIA Y VIDA para los cubanos oprimidos y MUERTE para los represores.Diaz Canel abusador ,asesino ,singa0.

Como siempre muy iluminador el análisis de RC

Profile picture for user Ana J. Faya

Yo admiro a Rafaela Cruz. En este artículo quiere encontrar explicaciones coherentes en lo que dice Díaz-Canel, quien es sinónimo de cretino o imbécil además de apellidarse S. El análisis es bueno, y los últimos dos párrafos son muy ciertos.