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política

El ministro de Exteriores de España llega el martes a Cuba: qué nos adelanta el pasado

El MINREX confirma la visita de quien en noviembre asumirá como Jefe de la Diplomacia de la Unión Europea.

La Habana
Josep Borrell.
Josep Borrell. afp

La Cancillería de Cuba confirmó la visita del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Reino de España, Josep Borrell Fontelles, quien llegará a la Isla este 15 de octubre.

Según la escueta nota publicada por CubaMinrex y replicada por medios oficiales, Borrell "sostendrá encuentros con autoridades cubanas y realizará otras actividades" no precisadas.

El ministro español, quien ya ha pasado el examen con el que aspiraba a ser Alto Representante de Asuntos Exteriores europeo y asumirá el próximo 1 de noviembre, ya ha dejado clara su posición contraria a la activación del título III de la Helms-Burton, que afecta directamente a las empresas españolas presentes en la Isla.

Borrell declaró en junio pasado que la aplicación de la ley genera una "oleada de victimismo" por parte del régimen de Cuba y empobrece a la población.

"Vamos a crear un vacío que será ocupado por otros países a los que los derechos humanos y las libertades en Cuba no les importan demasiado", lamentó Borrell.

Sin embargo, activistas han denunciado la posición de Madrid en torno a la situación de los derechos humanos en la Isla. Las Damas de Blanco, por ejemplo, pidieron un encuentro con el presidente Pedro Sánchez en 2018 que nunca fue respondido. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) ha condenado también las tibias declaraciones emitidas por el propio Borrell.

El Gobierno español ha dicho estar comprometido "con la promoción y defensa de los derechos humanos, prioridad de su política exterior y de cooperación internacional", pero a la vez ha asegurado que "España no va a abanderar las líneas duras de las sanciones", en referencia a la política asumida por el presidente de EEUU, Donald Trump, con respecto a La Habana, que desmontó el acercamiento de su antecesor Barack Obama.

Sectores de la oposición consideran que "no debe confundirse una supuesta política de línea dura con la firme defensa de los derechos humanos y los valores democráticos, que debería ser un fin en sí mismo, como pilares fundamentales de España y de la Unión Europea".

Borrell llega este martes a La Habana no como Jefe de Diplomacia europea, pero sus posiciones auguran que seguirá la línea de Federica Mogherini.

A principios de este mismo mes, a puertas cerradas, la UE y el Gobierno cubano celebraron su segundo diálogo formal sobre derechos humanos en Bruselas, en virtud del criticado Acuerdo sobre Diálogo Político y Cooperación (ADPC).

En la reunión no fueron admitidas organizaciones independientes cubanas, ni internacionales.

Este primer pacto bilateral entre el bloque europeo y La Habana, suscrito en 2016, entró en vigor provisionalmente en noviembre de 2017 y puso fin a dos décadas de la denominada "posición común", que vinculaba todo avance en la relación bilateral a los progresos en democratización y derechos humanos en la Isla.

Sectores de la oposición interna y organizaciones dentro y fuera de la Isla se han pronunciado contra la nueva postura de la UE, que han calificado como de "doble rasero".

Desde que Bruselas y La Habana entraron en las negociaciones a principios de 2014, nunca ha habido un diálogo formalizado con organizaciones cubanas que no formen parte de la estructura del Gobierno. ¿Cambiará con Josep Borrell al frente de la diplomacia europea?

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1 comentario

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Profile picture for user padre Ignacio

En la plantación propiedad de la familia Castro saben el sentimiento anti norteamericano de los españolillos ( se llama envidia) y ellos suelen alimentar ese monstruo, también los españoles, porque lo pude constatar, son una suerte de racistas, que ven el caracoquismo una cosa buena para 11 millones de mulatos a los que los mayorales de Biran vacunan y enseñan a leer y escribir gratuitamente, pero no para ellos, europeos blancos y educados. Nada el ministro ira a garantizar mano de obra esclava en los negocios españoles a tomar mojitos y con suerte a lo mejor estruja las sabanas con una mulatona para trafico.