El mes próximo la ONU elegirá a su timonel para los próximos cinco años y hay dos novedades: la posibilidad cierta de que una mujer lleve las riendas de la organización y que sea una persona oriunda de América Latina y el Caribe. Aunque no hay una definición aún, solo parece existir una certeza: se desinfló la candidatura de la dos veces presidenta de Chile, Michelle Bachelet.
Icono de la izquierda latinoamericana, Michelle Bachelet ha quedado prácticamente descartada para ser la nueva secretaria general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), una vez que concluya el período del portugués António Guterres. La segunda votación informal en el seno del Consejo de Seguridad confirma esta tendencia: una figura de la región estará al frente del organismo, pero no será la expresidenta chilena.
El giro ideológico de la región, una nueva ola conservadora alineada con Washington en América Latina, junto al retiro del respaldo de su propio país y las sombras de su paso como Alta Comisionada de Derechos Humanos explican el enfriamiento de una postulación que nació con el aval de Gabriel Boric y que hoy sobrevive de forma precaria con el patrocinio de Brasil y un México cada vez más frío y distante.
La votación en el Consejo de Seguridad, que mostró a Bachelet casi de última, si bien es informal constituye una suerte de termómetro. Eso fue el 21 de agosto. Una semana después, de visita en México, Bachelet no logró una foto de respaldo junto a la presidenta Claudia Sheimbaum.
Los resultados del 21 de agosto, filtrados por fuentes diplomáticas y medios especializados, reordenaron la carrera: Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana) lideró con ocho votos a favor, tres en contra y cuatro abstenciones; Rebeca Grynspan (Costa Rica) y Rafael Grossi (Argentina) empataron con siete apoyos cada uno, aunque Grynspan recibió cuatro rechazos y Grossi seis.
El proceso está gobernado por el Artículo 97 de la Carta: el secretario general es nombrado por la Asamblea General a recomendación del Consejo de Seguridad. En la práctica, el Consejo es el verdadero filtro. Cualquier miembro permanente (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido o Francia) puede vetar. Las votaciones preliminares sirven para medir apoyos y detectar obstáculos antes de que, en septiembre, las potencias usen boletas de distinto color y revelen si algún "desaliento" proviene de un veto potencial.
Se necesitan al menos nueve votos a favor y ningún veto para que un nombre llegue a la Asamblea, que suele ratificar por aclamación. La rotación regional no escrita favorece ahora a América Latina y el Caribe, y la presión por elegir por primera vez a una mujer es evidente. En julio ocurrió una primera votación informal.
Bachelet llegó a la carrera con el peso de haber sido dos veces presidenta de Chile y Alta Comisionada de Derechos Humanos entre 2018 y 2022. Ese último cargo, lejos de ser un activo unánime, dejó un saldo mixto que hoy pesa. Su oficina documentó graves violaciones en Venezuela —ejecuciones extrajudiciales, militarización de instituciones, criminalización de la oposición— y el Consejo de Derechos Humanos nombró una Misión de Determinación de los Hechos. Sin embargo, activistas y políticos de oposición criticaron que su relación con Nicolás Maduro fue excesivamente conciliadora.
En relación con Cuba, entretanto, la ausencia de un mandato de investigación formal pese a la represión masiva del 11 de julio de 2021 y el bajo perfil mantenido por Bachelet contrastan con las denuncias de organizaciones de derechos humanos. Esas "sombras" —la falta de investigación sobre la isla y una actitud percibida como demasiado amistosa con Maduro— alimentan reservas entre gobiernos que no comparten su línea.
El contexto político regional agravó el problema. Gabriel Boric impulsó la candidatura a inicios de 2026 junto a Brasil y México. Una vez que cambió de inquilino en La Moneda, el Gobierno de José Antonio Kast le retiró el aval en marzo, argumentando la dispersión de postulaciones latinoamericanas y diferencias con actores clave del proceso. Esa retirada dejó a la expresidenta sin el respaldo de su propio país.
México, que sigue figurando como copatrocinador junto a Brasil, ha rebajado el tono. Durante la visita de Bachelet a Ciudad de México este 26 de agosto de agosto para un acto de la CEPAL, no se concretó la foto oficial con Claudia Sheinbaum que se esperaba. La presidenta mexicana reiteró que Bachelet representa "una visión de construcción de la paz" y "la igualdad entre naciones", pero con un lenguaje menos entusiasta que al inicio de la campaña.
La edición mexicana de El País, interpretó esa distancia como síntoma del enfriamiento. El giro conservador en varios países de la región —Kast en Chile y tendencias similares en otras capitales— resta tracción a una figura identificada con la izquierda y el multilateralismo de derechos humanos de la década anterior.
Mientras Bachelet se debate, según apuntan analistas, entre continuar o retirarse, tres nombres se consolidaron como favoritos. Carolyn Rodrigues-Birkett, de 52 años, es la actual representante permanente de Guyana ante la ONU. Fue la primera mujer indígena y la más joven ministra de Relaciones Exteriores de su país (2008-2015). Representa al Caribe y proyecta un perfil pragmático y de construcción de puentes. Su liderazgo en la segunda ronda refleja el respaldo de esa subregión.
Rebeca Grynspan, de 70 años, es la candidata que más se menciona como posible ganadora final. Economista y política costarricense, fue segunda vicepresidenta de Costa Rica (1994-1998). En el sistema de Naciones Unidas ocupó la Secretaría General Adjunta y la Administración Asociada del PNUD (2010-2014). Después dirigió la Secretaría General Iberoamericana (2014-2021) y desde 2021 es secretaria general de la UNCTAD, cargo del que tomó un permiso para la campaña.
Su trayectoria dentro del sistema y el hecho de que Costa Rica la respalde de manera institucional la mantienen en una posición privilegiada. Analistas coinciden en que una candidata que ya ha sido secretaria general adjunta y dirige un organismo del sistema tiene ventajas de continuidad y menor riesgo.
Rafael Grossi, de 65 años, director general del OIEA desde 2019, es el tercer pilar. Diplomático de carrera desde 1985, fue embajador en Austria y director general adjunto del organismo nuclear. Su gestión en la central de Zaporiyia durante la guerra de Ucrania y en el expediente iraní le dio visibilidad internacional. Grossi apuesta por una ONU más eficiente, con menos redundancias y mayor foco en paz y seguridad, un discurso que resuena en un momento de crítica al multilateralismo.
Las candidaturas de María Fernanda Espinosa, Macky Sall, Olara Otunnu e Ivonne A-Baki quedaron rezagadas en ambas rondas y se consideran prácticamente descartadas para la competencia principal.
El resultado no está cerrado, pero el segundo sondeo dejó claro un mensaje: la figura más conocida de la región, la dos veces presidenta chilena, ya no es la favorita. La oportunidad histórica de que América Latina y el Caribe dirijan la ONU se perfila hacia otra de las tres candidaturas que sobrevivieron el filtro informal del Consejo. El proceso, opaco por diseño, se definirá en las negociaciones de las potencias y en la capacidad de cada postulante de no generar un rechazo irreversible.
ONU. OEA. CORTE INTERNACIONAL... QUE HACEN ??? ESTA SENORA ES COMPICE DE ASESINATOS, TERRORISMO, ROBO, CONDENAS, COMO EN CUBA, Y OTROS PAISES,,, LA CORTE INTERNACIONAL PERMITE A CRIMINALES DIRIGIR PAISES Y ASESINAR A QUEMA ROPA.... NADA FUNCIONA.....
USA debe abandonar la ONU cuanto antes y dejar caer en Paris el horrible edificio con todos los comunistoides, ratones y cucarachas dentro; para lo único que sirve es para que este grupito de izquierdosos viva como millonarios en NYC, pa’ fuera, pa’ Burundi con los compañeritos.
_Vamo hacel pastica de muñequito con el edificio de la ONU……
Es una buena noticia que se haya desdibujado la candidatura de Michelle Bachelet. De todas maneras, las opciones que mencionan parecen ser de estilo muy burocrático, así que no cambiarán mucho las cosas. Estos funcionarios de organismos multilaterales están sólo para vivir bien y salir en fotos. El desastre que es hoy Cuba avala lo dicho, y eso que no sólo está la ONU, si no también la FAO y varios más, que terminaron siendo complacientes con el régimen y cómplices de la violación de los DDHH.
Esa tiparraca debería ser enjuiciada por su activa complicidad con el régimen cagastrófico de Labana, no nombrada para ningún cargo aunque la ONU no es más que una cueva infecta de zurdos y ladrones, valga la rebuznancia.
La candidatura de Yolanda Díaz para la Organización Internacional del Trabajo me confirmó que estas organizaciones son un nido de vividores del cuento que no sirven para nada.
De risa, otra tiparraca que encima ni habla Inglés. En cualquier empresa privada solo serviría cafés.
Buena HP la Bachelet! Recien salido de la prisión ,coincidió con la visita de esta tipa a Cuba para solazarse con su amiguito ,el Coma-andante y al pedirle por carta entregada por mi directamente a la embajada chilena en Cuba, para hablarle sobre la violación de los DH en nuestra isla, la tipa se limpió el fondillo con mi carta . Tuve hasta acuse de recibo y ....nada sin embargo su resumen sobre las violaciones de DH en Cuba ,les pasó "por arriba" de una manera escandalosa!.
Muy buena noticia.........
Perra comunista la HP de la Bachelet. Que se joda.
Además, para que sirve la ONU.