Tras ser considerado durante décadas una figura e incluso un referente para la izquierda de América Latina, el octogenario presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, negó que esa sea su ideología política, durante una conversación informal en la Cumbre del G-7, que se celebró del 15 al 17 de junio de 2026 en Évian-les-Bains, bajo la presidencia de Francia.
"El mundo no es de izquierda, el mundo es del camino del medio. Esa es la verdad", afirmó el mandatario, que actualmente aspira a un cuarto mandato presidencial en Brasil, en diálogo con la directora gerente del Fondo Mundial Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, y otros líderes presentes en la cumbre, que fue difundido en la cuenta de X de Eixo Político.
Al parecer, ninguno de los presentes se percató de que había micrófonos abiertos. Las palabras de Lula han sido difundidas por medios tanto internacionales como de Brasil.
La titular de la FMI le comentó a Lula da Silva que, cuando "fue electo por primera vez, todos esperaban que usted fuera un izquierdista. Sin embargo, usted no lo fue", recalcó la funcionaria.
Fue entonces cuando el líder del Partido de los Trabajadores (PT) negó tajantemente que su ideología haya sido de izquierdas alguna vez.
"Nunca fui de izquierda. Yo era un dirigente sindical que tenía una excelente relación con el sindicalismo alemán, muy fuerte; una buena relación con el sindicalismo italiano y una buena relación con la UGT (Unión General de Trabajadoras y Trabajadores) de España", aseguró el jefe de Estado de Brasil.
En la misma conversación, Lula señaló que llegó a ser tachado de "anticomunista", en la época de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
"En 1980, me invitaron a un congreso en Rusia. No fui, porque estaba condenado en virtud de la Ley de Seguridad Nacional. Viajé por Europa recabando apoyo. Y fue entonces cuando empezaron a tratarme como un anticomunista", contó.
Lula, quien presidió Brasil entre 2003 y 2011 —tras ganar la reelección en 2006—, y regresó al Palacio del Planalto el 1 de enero de 2023, lidera actualmente los sondeos frente a su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, actualmente privado de libertad e inhabilitado por el Tribunal Superior Electoral (TSE).
La encuesta Genial/Quaest divulgada el 10 de junio de muestra al octogenario líder del PT imponiéndose con 39% y una diferencia de 10% sobre el hijo del expresidente conservador en las votaciones del 4 de octubre. En el balotaje la diferencia se reduce a seis puntos, pero el presidente ganaría igualmente.
La reconocida firma brasileña AtlasIntel, que ha tenido una capacidad predictiva importante en varios países de Sudamérica, muestra también una diferencia consolidada a favor de Lula da Silva.
El diario O Globo ha señalado que las encuestas más recientes muestran una ventaja para Lula da Silva, aunque el escenario sigue siendo volátil y depende en gran medida de cómo evolucione la imagen del hijo de mayor de Bolsonaro tras recientes escándalos.
Jaja, qué mundo este, ya sólo falta por ver al Vaticano canonizando a Kim Il Sung.
Ahora Lula es como Taradeus ... que los compre quien no los conozca ...
Lo que hay que oír a estas alturas. Esta gentuza es la peor plaga que haya asolado jamás el planeta Tierra.
Es lógico que semejante confesión sorprenda. Pero en esos tiempos a los que se refiere Lula, cuando era líder sindical, así se le percibía en La Habana y Moscú. Y créame, no estoy defendiéndolo, solo afirmando un hecho.