El influencer cubano Alexander Otaola presentó este sábado en Miami la Fundación Cubana Anticomunista (FCA) durante una cena de recaudación en el suroeste de la ciudad convertida en acto de movilización contra los regímenes de la región.
Con apelaciones a la unidad y al activismo, Otaola pidió apoyo financiero y político para llevar su mensaje "a universidades, iglesias y parlamentos" y advirtió que la organización actuará como vigía contra cualquier expansión del comunismo en Estados Unidos.
El presentador calificó a la iniciativa y a sus promotores como portavoces de "la gente que va a cambiar la historia" y reclamó protagonismo para el exilio: "Nosotros somos el pueblo de Cuba que no se rinde. Nosotros somos esa fuerza que la gente quizás dentro de Cuba no encuentra por el hambre, por el miedo, por la represión, por el tormento en el que viven", añadió.
Agradeció el respaldo, entre otros, del congresista Carlos Giménez, de Rosa María Payá, miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y de políticos puertorriqueños, todos presentes, y lanzó una exhortación a donantes y asistentes: la libertad "no tiene precio".
Otaola vinculó su proyecto con la causa más amplia contra los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, definió al comunismo como "enfermedad, veneno, cáncer mortal" y urgió a "derrocarlo". Mencionó expresamente la situación del opositor José Daniel Ferrer, preso en la Isla, como motivo para no bajar la guardia: "Mientras haya un cubano muriendo en una mazmorra, no hemos terminado nuestro trabajo", dijo.
El presentador situó a la FCA no solo como una ONG, sino como "un movimiento" que, dijo, debe influir en la agenda pública estadounidense y hemisférica.
En la cena estuvieron presentes donantes y representantes políticos —según lo señalado por el propio Otaola— que, en su discurso, fueron descritos como aliados imprescindibles para financiar y proteger la iniciativa.
Otaola dijo que en el camino inmediato la organización busca multiplicar el mensaje, las redes de vigilancia ciudadana y campañas en espacios públicos y académicos, y cerró su intervención con un "¡Viva Cuba libre! ¡Abajo el comunismo!", y un pedido a los presentes a salir "con el corazón lleno de esperanza".
Maduro apareció con un tocado de plumas y llevando un arma indígena en el hombro, arengando al pueblo aguerrido de Venezuela...cuando la armada de EE. UU. en el Caribe vea eso se morirán de miedo y no les quedará más remedio que largarse ante la imagen temible y empuje del aguerrido líder emplumado.
De Maburro se puede esperar cualquier cosa. Milagro que no dijo que fue Chávez convertido de nuevo en forma de pajarito el de la idea.
Y como ejemplo de unidad entre las fuerzas que se oponen al comunismo y muestra de que se aceptaban "donantes y representantes políticos", de la misma cena expulsan a Phil Ehr, un anticomunista, veterano del Ejército de EEUU, amigo de la causa cubana (que ayudó mucho a los que abandonaron a Cuba por el Mariel) y amante de la democracia, pero, pero... con el delito de ser miembro del Partido Demócrata y opositor a Carlos Giménez.
Realmente ¿A dónde queremos los cubanos llevar a este país?
https://www.youtube.com/wat…
Shingurato, fue lo mejor que le pudo pasar a ese señor. Que se alegre que no cayó en esa trampa cazabobos.
St, estoy de acuerdo, pero esto es una evidencia más del por qué tendremos "65 mil milenios".